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Bolivia: lecciones de esperanza (desde la Guatemala, profunda)
Por Kajkoj Maximo Ba Tiul (1) - San Cristobal Verapaz, Alta Verapaz, 22 de octubre de 2020
ajpop2004@yahoo.es

“La sociedad capitalista se halla ante un dilema: avance al socialismo o regresión a la barbarie”

Engels


Veinte días después del Golpe en contra de Evo Morales, escribí un artículo, que titulé: “El Enemigo está adentro”(2). En él hacía referencia de cómo la derecha con su discurso populista y colonizador, se presenta en medio de los empobrecidos como el gran salvador y es capaz de unirlos; para que puedan derrotar lo poco que se ha construido. En toda América Latina, es común ver esta forma de actuar de la derecha y de la extrema derecha. Actitudes cínicas y salvajes, como las palabras de la golpista Añez: “felicito a los ganadores y les pido gobernar pensando en Bolivia y en la democracia”. El cinismo de la derecha es de tal magnitud, porque manifiestan lo que nunca van a hacer. Utilizan el mismo discurso del imperialismo norteamericano, llamando a construir democracia, cuando en su país es fatal.

La izquierda tradicional sobre todo la partidista, tiene esta misma forma de actuar. La historia nos ha demostrado que los grupos, partidos o movimientos autonombrados “comunistas”, de izquierda o progresistas, se han opuestos históricamente a los cambios profundos. La revolución cubana, por ejemplo, muchas veces estuvo traicionada por los llamados grupos comunistas. La derrota del Che y su guerrilla en Bolivia, traicionada por grupos comunistas. Mariátegui, en Perú, sus mayores opositores eran de izquierda.

En Guatemala la poca o nula articulación de los movimientos sociales (mayas, indígenas, sindicatos, mujeres, jóvenes, ecologistas, etc) y de los partidos de izquierda o progresistas (URNG, WINAQ, SEMILLA), tiene varias razones: líderes permitidos, indios y mujeres permitidas, grupos de izquierda con visión militarista y comandantista, los esencialismos, la onegeización, la historicidad de los líderes.

Todo esto es un obstáculo para conformar un movimiento que sea capaz de avanzar hacia la toma del poder. El caudillismo, triunfalismo, individualismo, dirigencialismo, comandantismo, son obstáculos para realizar un adecuado trabajo desde las mayorías. Eva Copa; presidenta de la Cámara de Senadores de Bolivia, decía: “que hay mucha gente que se desencantó con el MAS por algunas actitudes internas de parte de algunas autoridades del gobierno y eso permitió una fase de recapacitación para encarar la campaña con rostros frescos que permitió obtener el apoyo de la población”.

Esta actitud del MAS, es una buena lección para nuestros países, donde no hay capacidad para la autocrítica, para el análisis profundo: “Queremos un foro sobre los movimientos sociales pero sin criticar”, dicen quienes invitan a hacer análisis o escribir sobre los movimientos sociales en Guatemala. “Porque no queremos darle herramientas al enemigo”. Que enemigo, si el enemigo está adentro; en primer lugar, porque no se quiere interiorizar las debilidades y fracasos y se cae en el triunfalismo, como si todo se está haciendo bien.

La senadora Copa “explicó que las bases de las organizaciones sociales pidieron que los exministros de Morales no vuelvan a ocupar carteras de Estado. Considera que es importante dar oportunidad a otros profesionales y a gente que tiene la experiencia que podía ocupar estos espacios”. Elemento importante avanzar hacia la consolidación de la democracia en cualquier país del mundo.

Los movimientos sociales y partidos de izquierda, requieren ser democratizados. Muchas veces las prácticas caudillistas e históricas en los movimientos no permite el ingreso de más miembros y la renovación de cuadros. Los movimientos sociales y los partidos de izquierda y progresistas, se dañan así mismo y perjudican la rebeldía de los pueblos cuando no se autocritican, no se autoevalúan y desprecian las demandas de los pueblos y comunidades. Seguir creyéndose, que los pueblos organizados existen por las organizaciones, es una gran falacia, al contrario, los movimientos existen porque hay pueblos organizados.

Interesante las afirmaciones de miembros del MAS, como las de la Senadora Copa, cuando dicen; “que el resultado electoral del domingo en contra de la oposición, puede ser un voto castigo no solamente por los casos de corrupción sino también por la soberbia, imposición, persecución judicial y política, y humillación a la gente humilde”, desarrollada por los grupos golpistas, pero igual es un llamado de atención a los movimientos sociales y partidos de izquierda que “el pueblo es quien manda”.

Bolivia hoy, nuevamente da lecciones a los movimientos sociales y partidos de izquierda y progresistas de América Latina. Cuando Luis Arce; afirma: “hemos recuperado la esperanza y la democracia” y recalca; “una vez más se ha demostrado que el pueblo es sabio”. No solo porque se inicia un nuevo camino para la dignificación de los pueblos, sino que se emprende un nuevo proceso para derrotar el miedo y el odio, desarrollado por los sectores de derecha.

Al mismo tiempo, recuerda que es el pueblo quien sigue mandando y cuando el pueblo llega a desconfiar también es capaz de castigar.

Hace recordad de igual forma, que la vanguardia es el pueblo y no al revés. Con ello, recuerdo palabras de dirigentes sociales de Guatemala, que le dicen a las comunidades: “si no estamos nosotros sus demandas no van a prosperar”.

Otras lección que da Bolivia y el MAS a América Latina, como lo afirma, Sebastián Michel, a los medios de comunicación, es que en esta nueva etapa; “el MAS, debe construir sin odio y mucho diálogo” y ser agradecido con “la población que decidió apostar por el reencuentro y la reconfraternización”. Diálogo, reencuentro, reconfranternización debe ser primero experimentado por los movimientos antes de proseguir a la reconfiguración de un nuevo Estado. Dejar el odio y el revanchismo que es propio de los grupos de derecha y del capitalismo. Palabras que fundan una nueva ética y nuevas prácticas políticas no solo de los dirigentes, sino de las organizaciones y comunidades para avanzar hacia un Estado que privilegie la justicia social.

Michel, sigue afirmando ante los medios; que “Arce y Choquehuanca; deben asumir la postura de un hombre que no odia, que no es rencoroso y que tiene la capacidad de escuchar a todos los sectores, para construir un camino basado en la concertación”.

Visto desde América Latina y de Guatemala, es una invitación a dejar los esencialismos de cualquier índole; de género, étnico, religioso, etario, etc., que hacen daño a los movimientos.

Los esencialismos de cualquier tipo, como los organizacionales, dividen, no unen. Es una de las enfermedades que desarticulan los movimientos sociales. “Cuando una organización, un movimiento o un pueblo cree que lo que está haciendo es mejor que la otra”, o “cuando se disponen a mal informar a la otra, solo por tener presencia en una u otra comunidad” o “cuando se compiten por los proyectos”. Así, como cuando se va a ofrecer cosas a las comunidades, para que se unan a sus organizaciones, este último es parecido al modelo clientelar de los grupos de derecha.

“Hay que reconocer algo, creo que el pueblo boliviano nos perdonó los errores que hayamos podido cometer en los 14 años de gobierno del presidente Evo; afirma Omar Aguilar; Senador del MAS. La senadora; Copa, dice: “es el momento de darse un baño de humildad en el MAS, enmendar errores y presentar un gobierno renovado”. La humildad, es otro valor que carecen muchos movimientos sociales en América Latina, pero sobre todo los grupos dirigenciales.

En muchas ocasiones se insiste que los “movimientos sociales y la izquierda guatemalteca”, pida perdón a los pueblos y comunidades de Guatemala, porque muchas se ha actuado sin su consentimiento.

Durante la guerra el movimiento guerrillero cometió errores, que nunca ha reconocido. Los movimientos sociales de hoy, han hipotecado las demandas de los pueblos en mesas de diálogo y solicitudes a los gobiernos de turno, sin que los pueblos lleguen a saber cuáles son los resultados.

Lo que pasa en Bolivia es un “acto de justicia ante la agresión que sufrió el pueblo boliviano”, como lo afirma el presidente de Argentina; Alberto Fernández. Pero las lecciones son muchas y que pueden servir para analizar lo que pasa en los diferentes movimientos sociales y partidos de izquierda o progresista del mundo y de América Latina, como Guatemala.

De igual manera el MAS no debe perder de vista el cinismo y salvajismo de la derecha. Una derecha que se había creído que iba a volver a consolidarse en el poder. Una derecha que en poco tiempo cometió delitos de lessa humanidad, como las masacres, persiguió a dirigentes del MAS. Una derecha como todas las demás de América Latina: corrupta, criminal, salvaje, etc. Y aunque dividida se siente fuerte.

Las preguntas urgentes son: ¿Por qué de primeras una alfil de la derecha boliviana como Añez, reconozca de entrada que el MAS ganó la presidencia?. ¿Un Meza, que había dicho; que no iba a permitir que le arrebataran la presidente, lo haya aceptado de entrada?. No olvidemos, que hasta unas horas de cerrar las mesas electorales, toda la derecha, incluyendo a Murillo, el ministro de seguridad, quien había militarizado toda Bolivia, llamaba a tener paciencia.

Esto quiere decir que el MAS en este segundo período, no debe olvidar, que el capitalismo dirigido por el imperialismo norteamericano, teniendo como alfiles a las huestes oligarcas y burguesas bolivianas, no dejaran de entrometerse en la construcción de su futuro. Como afirma Stefanoni(3), “el segundo periodo del MAS, no será nada fácil. Es un escenario regional posprogresista y con un economía muy complica”. Además, Arce y Choquehuanca, tendrán que hacer un esfuerzo por fortalecer un liderazgo sin intervención de Morales, sobre todo si se presenta como un MAS renovado, con un liderazgo joven y más humilde. Aunque en un difícil camino de reconstrucción(4).

Bolivia y el MAS, hoy nos vuelven a poner en el camino de la esperanza. Y construir sobre la base de esa esperanza. “Se trata de aprender la esperanza. Su labor no ceja, está enamorada en el triunfo, no en el fracaso. La esperanza, situada sobre el miedo, no es pasiva como este, ni, menos aún, está encerrada en un anonadamiento. El afecto de la esperanza sale de sí, da amplitud a los hombres en lugar de angostarlos”(5).

Una esperanza que se manifiesta en el no odio, en el diálogo, en el consenso, sin esencialismos. Una esperanza de vivir una Bolivia, diferente. Una Bolivia con justicia social. Es decir, la esperanza es de retomar el camino de la liberación profunda. El camino de los pueblos rebeldes. Es la esperanza de América Latina.

 

(1) Maya Poqomchi, antropólogo, guatemalteco.

(2) http://www.albedrio.org/htm/articulos/k/kbt-157.html, visto última vez el 19 de Octubre de 2020.

(3) influyente,https://prensacomunitar.medium.com
/nueva-etapa-del-mas-557aecd2aa25

(4) Boron, Atilio; https://rebelion.org/el-retorno-de-la-izquierda/, visto última vez el 21 de octubre 2020.

(5) Bloch, Ernst, El Principio Esperanza, Vol I, Biblioteca Filosófica-Aguilar PDF

 

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. En donde todos juntos nos tomemos de la mano, sin distinción de ninguna clase.

Este proceso que estamos viviendo hoy, no debe concluir en una mesa de diálogo entre mudos y sordos, por eso no al diálogo, este debe terminar con que todos y todas, nos propongamos a avanzar hacia nuestra emancipación. Se respira y se siente que algo nuevo puede pasar, pero necesita de todos y de todas nosotros y que los otros y otras, deben que los demás se unan. Decimos con Benedetti, “lento pero viene, el futuro se acerca despacio, pero viene”.

(1) Tomado del poema de Mario Benedetti.