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Encuentro
Por Luis Aceituno - Guatemala, 21 de agosto de 2007
laceituno@elperiodico.com.gt

De una plática en Antigua Guatemala.

En el verano de 1946 ocurrió en Guatemala un curioso encuentro entre Mario Monteforte Toledo y Gore Vidal. Este último había llegado al país por imposibilidad de viajar a Europa y huyendo de una tormentosa relación sentimental con la escritora Anaïs Nin. Vidal tenía 22 años, orígenes aristocráticos, acababa de publicar una primera novela y se confesaba homosexual y políticamente conservador.

Monteforte jamás mencionó ese encuentro en escrito alguno, pero para el hoy legendario escritor y ensayista estadounidense es tan significativo, que le dedica a una charla que ambos sostuvieron en Antigua un capítulo entero de sus ya célebres memorias. Vidal define a Monteforte como “indudablemente la persona más interesante que había en la ciudad”.

Durante la plática, Mario habla largamente sobre el peligro que tiene para la joven democracia guatemalteca la injerencia del gobierno de Estados Unidos y de la United Fruit Company. Vidal es escéptico frente al análisis de Monteforte. Piensa que a una gran potencia como EE.UU., le importa un bledo el destino de un paisito tropical como el nuestro. Diez años más tarde, comprenderá que Mario tenía toda la razón.

Como resultado de la charla, Vidal escribe Verde oscuro, rojo vivo, una extraña novela de dictadores, inspirada, según confiesa, en Jorge Ubico y en donde anuncia las insurrecciones a venir en América Latina. Fue publicada en 1950 sin ningún éxito y se convirtió casi en una rareza en la bibliografía del escritor.

Fuera de ese encuentro, Vidal cuenta poco en sus memorias sobre Guatemala. Escribe que compró una casa en Antigua y que Anaïs Nin llegó a rescatarlo cuando sufría una grave infección intestinal, resultado de su costumbre de comer pepián en el mercado de la ciudad.

Fuente: www.elperiodico.com.gt


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