Revista electrónica de discusión y propuesta social 
Revista · Documentos · Archivo · Blog   Año 4 - 2007

::::albedrío::::

Revista
Editorial
Artículos
Entrevistas
Noticias

linea

Redacción

linea

Enlaces

linea

SiteMap
Contacto


Otros documentos de consulta

De orden internacional
De carácter oficial
Comunicados

 

 

 

Una semana agitada
Por la dirección editorial de La Hora - Guatemala, 20 de enero de 2007

El tema obligado de esta semana ha sido el provocado por el cierre de operaciones del Banco de Comercio, lo que ha puesto en evidencia no una crisis del sistema bancario, pero sí una grave crisis en la confianza de los clientes en el sistema financiero del país. Lo más importante es que se perdió por completo la confianza en las instituciones que antaño eran de gran relieve y prestigio, como el Banco de Guatemala y la Junta Monetaria, según se desprende de las expresiones públicas y privadas de la gente que responsabiliza a ambas entidades de los últimos problemas que ha enfrentado la banca nacional.

Y es que el mismo Superintendente de Bancos reconoce que hasta ahora se creó una unidad de investigación para actuar en los bancos y que nunca se enteraron de acciones como las de Vipasa y de la captación fraudulenta de fondos en el Banco de Comercio porque no existió nunca una labor de supervisión para determinar si en las instalaciones de los bancos sólo se realizaban las operaciones de giro normal y permitidas por la ley.

El caso es que, además de obligar a los contribuyentes a asumir parte de la deuda para cubrir el dinero que se robaron unos cuantos sinvergüenzas, la ausencia de controles quedó en evidencia y resulta que una actividad que tendría que tener algún tipo de supervisión para protección del ahorrante, fue dejada en absoluta libertad para actuar y para publicar informes como les diera la gana, sin que los mismos fueran auditados debidamente por las autoridades. De nada servían, entonces, los estados financieros que la misma Superintendencia mandaba a publicar porque los mismos podían contener cualquier falsedad sin que ello derivara en ninguna responsabilidad.

Pero el tema no es echar lodo a las autoridades ni incrementar su desprestigio porque, al fin y al cabo, ello nos daña a todos. Guatemala es un país en el que por cuestión ideológica se promovió la destrucción del Estado y su anulación en cuanto al poder regulador y contralor. Ahora estamos viendo las consecuencias de ese desaguisado ideológico y es preciso devolver confianza a la ciudadanía mediante un rescate de las instituciones.

Si las autoridades no creen que el Estado deba regular y controlar, entonces sí es indispensable que renuncien y dejen los cargos. En cambio, si comprenden el rol que debe jugar el Estado para proteger la institucionalidad y el sistema, deben promover reformas a la legislación y a los procedimientos para que su función sea efectiva. Sin autoridades competentes y decididas a actuar, no volverá jamás la confianza en el sistema financiero nacional y no hará falta mucha campaña negra para que las cosas se vayan complicando. Hoy por hoy, ante la forma en que las autoridades se muestran tan sorprendidas como el ciudadano, no hay forma de hacer que la gente recobre plenamente la confianza.

Fuente: www.lahora.com.gt - Nota editorial


Copyright © El credito de las contribuciones es única y exclusivamente de los autores. El contenido de las contribuciones no representan necesariamente la opinión de la revista; los autores son responsables directos del mismo.