Revista electrónica de discusión y propuesta social 
Revista · Documentos · Archivo · Blog   Año 4 - 2007

::::albedrío::::

Revista
Editorial
Artículos
Entrevistas
Noticias

linea

Redacción

linea

Enlaces

linea

SiteMap
Contacto


Otros documentos de consulta

De orden internacional
De carácter oficial
Comunicados

 

 

 

Hambruna
Por la redacción de La Hora - Guatemala, 25 de agosto de 2007

Obviamente los toros se ven de distinta manera desde la barrera y en el propio ruedo. Ello se confirma ahora que vemos la forma en que reacciona el Gobierno frente al problema de la hambruna denunciada en La Unión, Zacapa. Palabras más, palabras menos, el presidente Berger dijo exactamente lo mismo que dijo el vicepresidente Juan Francisco Reyes López cuando se hizo la denuncia del caso de Camotán y Jocotán, en el departamento de Chiquimula.

En ambos casos oficialmente se rechazó que fuera un problema de hambruna y se dijo que eran casos de desnutrición infantil bien identificados. Obviamente los medios insistieron en el pasado para hacer hincapié en la existencia de un problema serio de falta de alimentos que afectaba a varias familias en esos dos municipios, sin reparar en realidad que el problema es de mayores dimensiones porque no está limitado a unas cuantas jurisdicciones sino que se generaliza por todo el país.

No olvidemos que nuestros índices de pobreza extrema son muy grandes y parte de las características de esa condición es la incapacidad para satisfacer las necesidades básicas de la gente. En otras palabras, no sólo en La Unión, Camotán o Jocotán hay problema, sino que en toda la geografía de la pobreza del país.

Y lo que pasa es que ahora, como hace cuatro años, se organizarán grupos de empresas que se harán propaganda para atender durante unos pocos días a esa gente, pero dentro de un mes ya nadie se acordará de ellos y volverá a campear la misma miseria.

El problema es estructural y así debiera verse. Mientras no existan recursos para atender a la población en extrema pobreza, las obras de caridad temporales sólo sirven como medio de propaganda, pero no para resolver una situación cotidiana de crisis que afecta a millones de guatemaltecos que en mayor o menor medida pasan su vida sin cubrir las necesidades mínimas de ingesta alimenticia. No debemos ser tan cínicos de mostrarnos asombrados por lo que pasa en casos específicos de desnutrición si esa condición sigue siendo causa importante de la mortalidad infantil y si esa condición limita las capacidades de desarrollo de nuestros niños en todo el sentido de la palabra.

Negar la existencia de hambruna en Guatemala es desconocer la realidad, pero también lo es creer que ese fenómeno existe sólo cuando de manera escandalosa algún periodista pone los ojos en una comunidad en particular. La hambruna es parte de nuestra vida cotidiana pero si para resolverla hará falta aumentar la carga tributaria, los hambrientos lo seguirán siendo, porque no es lo mismo hacerse buena propaganda unos días "atendiendo" a la población hambrienta, que pagar impuestos siempre para permitir la implementación de programas de atención social.

Fuente: www.lahora.com.gt


Copyright © El credito de las contribuciones es única y exclusivamente de los autores. El contenido de las contribuciones no representan necesariamente la opinión de la revista; los autores son responsables directos del mismo.