Revista electrónica de discusión y propuesta social 
Revista · Documentos · Archivo · Blog   Año 1 - 2004

::::albedrío::::

Revista
Editorial
Artículos
Entrevistas
Noticias

linea

Redacción

linea

Enlaces

linea

SiteMap
Contacto


Otros documentos de consulta

De orden internacional
De carácter oficial
Comunicados

 

 

 

Mamacita
Por Lucía Escobar - Guatemala, 10 de agosto de 2004
lucia@elperiodico.com.gt

Guatemala es de los pocos países que aún no castigan el acoso.

“¡ Tanta carne y yo en Cuaresma!”, “¡Qué sabroso... lo mueve, mamita!” son algunos ejemplos (decentes) de piropos, que he escuchado en este camino del Señor. Pero los hay, más shumos, vulgares y patanes. Los piropos no son patrimonio exclusivo de los albañiles. He escuchado policías, diputados y señores de corbata y saco soltar la lengua, al ver una mujer bonita pasar.

Depende del humor en que uno se encuentre, los piropos pueden dar risa u ofender. En la mayoría de casos, una mujer se siente acosada cuando escucha esto, sobre todo si va sola en la calle y son muchos hombres. Peor aún si el que los dice es el jefe o maestro. Hasta las mujeres policías, en el reciente motín, denunciaron que sus superiores las acosan sexualmente. Y eso que están armadas.

En el Congreso hay una iniciativa de ley que pretende tipificar el acoso sexual. No se refiere, claro está, a evitar los piropos en las calles. Ésta es una ley seria.

Algunos columnistas se han mostrado abiertamente en contra de esta ley. Aducen que cualquier mujer podría demandar a un hombre por usar “su derecho cultural” de piropear. Un diputado llegó incluso a asegurar que primero muerto a aceptar esta ley. ¿Cuál es el miedo? ¿Tienen acaso cola que les machuquen?

Guatemala es de los pocos países del mundo que aún no cuentan con una ley que castigue el acoso. Somos, además de Uruguay, el único país que en su legislación permite que un violador sea perdonado si se casa con su víctima menor de edad.

Los chapines se horrorizan cuando se habla de los asesinatos de mujeres, pero no se dan cuenta que toda la sociedad está estructurada para permitir el maltrato y violación de los derechos y cuerpos de las mujeres. Aprobar esa ley sería un buen paso para empezar una nueva sociedad más pareja.

Tomado de www.elperiodico.com.gt

Nota de la redacción: Hemos decidido incluír el anterior articulo por la importancia que su contenido representa. Sin embargo, debemos hacer la aclaración que nos distanciamos de parte de la terminología políticamente incorrecta, utilizada en el mismo.


Copyright © El credito de las contribuciones es única y exclusivamente de los autores. El contenido de las contribuciones no representan necesariamente la opinión de la revista; los autores son responsables directos del mismo.