Revista electrónica de discusión y propuesta social 
Revista · Documentos · Archivo · Blog   Año 1 - 2004

::::albedrío::::

Revista
Editorial
Artículos
Entrevistas
Noticias

linea

Redacción

linea

Enlaces

linea

SiteMap
Contacto


Otros documentos de consulta

De orden internacional
De carácter oficial
Comunicados

 

 

 

Deporte etílico
Por Lucía Escobar - Guatemala, 10 noviembre de 2004
lucia@elperiodico.com.gt

Bajo el sol del mediodía, volví a añorar una cerveza

Hace una semana escuchaba de casualidad una crónica radial de la vuelta ciclística.

Los conductores intercalaban entre segmento y segmento, el siguiente diálogo: ¿qué estás tomando? y otro respondía “Gallo, nuestra cerveza”. Esta conversación se repitió unas diez o quince veces durante todo el programa, alternada con comerciales de la susodicha cerveza. De más está decir que al final del segmento lo único que yo quería era tomarme una fría. Lo que nunca se me despertó fueron las ganas de hacer deporte.

Días más tarde, me encontraba en una carretera perdida de mi Guatemaya, cuando un policía motorizado detuvo mi camino por motivos deportivos. Los carros que circulábamos nos hicimos a un lado y bajamos a apoyar a los atletas. Los ciclistas pasaron volando por una carretera inclinada, acompañados de muchas motos y carros patrocinadores. Adivine, ¿qué empresas sobresalían? Pues las cerveceras que llevaban los altoparlantes más grandes y los carros más modernos. Bajo el sol de mediodía, volví a añorar una cerveza. Y así como yo (que menos mal ya estoy mayorcita para decir a veces sí, a veces no), hay miles de jóvenes, niños y adolescentes que se ven todo el tiempo bombardeados por la publicidad de esta bebida de orgullo nacional.

Me pregunto, ¿es que las empresas licoreras y cerveceras tienen sólo derechos o también obligaciones? ¿Tienen impunidad para hacer publicidad en cualquier lugar y dirigida hacia todo público? ¿De qué manera compensan el daño mortal que su producto le hace a millones de guatemaltecos? ¿Patrocinando a Alcohólicos Anónimos? ¿Regalando uniformes? ¿Evitando enviciar niños? ¿Abriendo centros de rehabilitación?

Que ya estoy borracha, pensará usted.

Tomado de www.elperiodico.com.gt


Copyright © El credito de las contribuciones es única y exclusivamente de los autores. El contenido de las contribuciones no representan necesariamente la opinión de la revista; los autores son responsables directos del mismo.