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Un premio para “el Bolo”
Por Lucía Escobar - Guatemala, 17 de agosto de 2005
lucia@elperiodico.com.gt

El monto que dan es ridículo.

Todos los años, el Ministerio de Cultura y Deportes entrega el Premio Nacional de Literatura Miguel Ángel Asturias a algún escritor(a) guatemalteco.

Dicho galardón está muy desacreditado porque al darse todos los años en un país tan pequeño, es casi seguro que todos los literatos más o menos pasables, tarde o temprano, lo recibirán. Además, el monto que dan es ridículo, creo que son Q50 mil devaluaditos por una vida entera dedicada a las letras. Tan gacho es este premio que los dos últimos homenajeados lo han rechazado por distintas razones. Humberto Ak'abal (2003) no lo quiso ni ver por considerar racista a Miguel Ángel Asturias. Y Rodrigo Rey Rosa (2004), quien en mi opinión actuó más inteligentemente, lo aceptó y donó al mismo ministerio con el propósito de que se instaurara otro premio en alguno de los 22 idiomas que se hablan en nuestro país. Por cierto, a saber qué pasó con eso.

Pero lo que a mí me parece increíble es que nunca hayan intentado dárselo, al amado e igualmente odiado Marco Antonio Flores, el Bolo. Y escribí “intentado” porque ese es otro que seguramente devolvería el diploma y el dinero hecho un rollito. Pero eso no tendría que ser una excusa, ya que si alguien se lo merece, antes que muchos otros, es el Bolo. Por supuesto para no ofenderlo abría que subirle un par de dígitos al monto metálico y además no darlo anual, si no ocasional.

Se lo merece no solo por ser el creador de Los Compañeros (según los estudiosos con esa novela se inició la literatura contemporánea guatemalteca) si no también por sus talleres de literatura, por la revista La Ermita y por su constante y definitiva influencia en casi todos los jóvenes escritores chapines.

Para mí este olvido institucional me huele a que los premios los deciden a puro zapatito cochinito.

Fuente: www.elperiodico.com.gt


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