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La raíz
Por Lucía Escobar - Guatemala, 24 de agosto de 2005
lucia@elperiodico.com.gt

Eso solo empeora la situación.

Con todo este alboroto del motín en las cárceles, el miedo se ha enraizado en los guatemaltecos. Las maras se han convertido en el enemigo público número uno. Ahora nuestros temores más ancestrales tienen un rostro. Es tatuado, es feroz, es malo. Ya hasta los ladronzotes del gobierno, los narcotraficantes, los policías corruptos nos parecen unos angelitos comparados con los endemoniados mareros.

En estos días post Motín de La Asunción he escuchado todo tipo de comentarios que me paran los pelos. Parece que el espíritu de Hitler anduviera queriendo reencarnarse. “Que se maten entre todos”, grita el público; “Crucifíquenlos”, pide la plebe.

Pero el comentario más pendejo que he escuchado viene de las autoridades correspondientes. Yo no sé cómo les funciona la lógica, es más, creo que no les funciona. Ahora dicen que la solución es poner más cárceles, ¿cómo así? Si todos sabemos que son escuelas del delito. Eso solo empeora la situación. No hay que ser. En las cárceles se entra maduro y se sale podrido. Se ha demostrado que lo que funciona para la rehabilitación es el trabajo. Por ejemplo, en la granja modelo de Cantel casi nunca hay motines, la gente ahí sale mejor. Y eso es porque los ponen a trabajar, tienen carpinterías, talleres de artesanías y la posibilidad de estudiar. Eso marca una gran diferencia.

Las autoridades policíacas deberían de recibir un curso sobre cómo resolver los problemas de raíz. No se trata de hacer más cárceles, si no de que hayan menos delincuentes. ¿Cómo logramos esto? Pues dándoles alternativas al delito. Estoy segura que si muchos de estos jóvenes hubieran tenido la oportunidad de hacer deporte, de tener una banda de punk, de aprender mecánica automotriz, de volverse artistas, seguramente hubieran escogido otro camino. Es lógico. Nadie nace queriendo ser malo. Es más sabroso ser bueno, se recibe más cariño y todos queremos ser amados ¿o no?

Fuente: www.elperiodico.com.gt


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