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Diez años
Por Lucía Escobar - Guatemala, 28 de diciembre 2006
lucia@elperiodico.com.gt

¿Qué hemos ganado en diez años de paz?

Se acaba un nuevo ciclo gregoriano. Son tiempos para conmemorar y en mi cerebro envejecido no logro encontrar un recuerdo, no sé dónde estaba, ni qué estaba haciendo el día exacto en que se firmó la paz en Guatemala. No tengo a mano mis agendas, ni mis diarios de aquellos tiempos y no logró encontrar una imagen de ese día. Pero recuerdo la época muy bien, diciembre del 96.

La zona 1 empezando a mostrarse amigable con actividades constantes, conciertos gratis, foros para discutir sobre el futuro. Todos hablábamos con entusiasmo del nuevo ciclo que empezaba, de que las cosas solo podían mejorar. Olía a que era posible un boom en las artes y en el rock guatemalteco.

Éramos jóvenes y hermosos, urbanos, la generación de la postguerra, recién saliditos a la vida adulta con la rebeldía en la mirada y la esperanza en los pies. Nos juntábamos en el café a cambiar el mundo. Pensábamos que estaríamos vivos para celebrar la legalización de la mariguana, para ver a Ríos Montt haciendo trabajo forzado (quizá abriría con piocha y sudor la carretera al Ixcán), veríamos a los militares desenterrar muertos y a las viudas cerrar los ciclos de la tristeza, seríamos un país de indios felices.

Pero en nuestras manos solo depositaron un breve feto de paloma envuelto en un perraje ensangrentando. Heredamos una paz invertebrada y un país en ruinas.

Es difícil hacer un recuento de los daños, diría doña Gloria. ¿Qué hemos ganado en diez años de paz? Los pobres siguen muriendo de diarrea en el campo, la tierra sigue siendo el meollo del asunto, y los asesinados ya no tardan 20 años en aparecer, sino que ahora salen a diario en Nuestro Diario.

Pero podemos hablar y podemos gritar. Puedo expresarme, y pararme todos los miércoles, desnuda, ante el patíbulo de la crítica. Y ya nadie me mata por eso.

Fuente: www.elperiodico.com.gt - 271206


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