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Relevo de kaibiles en el Congo despierta debate sobre papel de fuerzas élite
Por Louisa Reynolds - Guatemala, 27 de noviembre de 2007

• Relevan cuarto contingente de kaibiles en el Congo

• Apetecidos por narcotráfico y empresas de seguridad privada

• Ejército: «Se está fraguando un levantamiento guerrillero en Petén»

El cuarto relevo de un contingente de efectivos militares enviados a la República Democrática del Congo en una misión de paz de las Naciones Unidas despierta de nuevo el debate sobre el papel de los soldados guatemaltecos en ese país. El contingente de 105 efectivos militares, entre ellos 79 kaibiles, fue enviado a finales de febrero de este año y relevado el 12 de noviembre, lo cual ha generado fuertes críticas, sobre todo por parte de organizaciones de derechos humanos. Por una parte, no se han esclarecido las razones de la muerte de ocho kaibiles en el Congo en enero de 2006 y por otra se ha cuestionado la idoneidad de los kaibiles, acusados de serias violaciones de derechos humanos durante el conflicto armado interno, para una misión de paz. Creados como un instrumento de la contrainsurgencia, actualmente esta fuerza elite enfrenta un futuro incierto.

KAIBILES CODICIADOS POR EL CRIMEN ORGANIZADO. La fama de los kaibiles como soldados de élite es tal que muchos gobiernos quieren tener figuras similares en sus propias brigadas, y por ello cada año seleccionan a oficiales jóvenes para que se capaciten en el adiestramiento que ofrece el gobierno de Guatemala a «países amigos».

Mediante estos acuerdos, militares de México, Colombia, Estados Unidos, Argentina, Uruguay, El Salvador, Nicaragua, Honduras, Belice y Panamá se matriculan en el curso de adiestramiento, del que pocos logran graduarse. Después de Guatemala, el país con mayor número de kaibiles es México, con 37 graduados, de los cuales 20 son oficiales de la Armada y 17 del Ejército. De 64 aspirantes, al final se gradúan no más de 10.

En 1974, cuando Guatemala vivía en plena guerra civil, la hoy Escuela de Adiestramiento y Operaciones Especiales Kaibil, conocida entonces como Escuela de Comandos, fue ideada por los Boinas Verdes estadounidenses tras la derrota sufrida en Vietnam. La Escuela Kaibil fue subsidiada por la Escuela de las Américas, creada por Estados Unidos para formar especialistas en contrainsurgencia para operar en Latinoamérica.

La primera brigada kaibil se formó con guatemaltecos egresados de dicha Escuela, ubicada entonces en la zona del Canal de Panamá. Los kaibiles combinan las especialidades de los Ranger de Estados Unidos, los Lanceros de Colombia y los Tigres del Ejército de Panamá, casi sin armamento y mucho más efectivo por lo cual resultan tan codiciados por el crimen organizado. Organizaciones de derechos humanos los han acusado de cometer masacres como Dos Erres , del 5 de marzo de 1982, cuando los kaibiles irrumpieron en el poblado de La Libertad , Petén, en busca de guerrilleros. Según Amnistía Internacional, 350 personas fueron masacradas incluyendo hombres, mujeres y 67 niños.

Hoy, los kaibiles se encuentran entre los soldados más cotizados del mundo por grupos de delincuencia organizada y por empresas de seguridad privada. Debido a la corta vida que tienen en el Ejército -su servicio dura dos años- los bajos salarios que devengan (todos los miembros del Ejército ganan Q1 mil pertenezcan o no a una fuerza elite) y la falta de opciones para reinsertarse en la sociedad, muchos kaibiles han encontrado empleo en las empresas de seguridad privada nacionales e internacionales o el crimen organizado.

Los anuncios clasificados de las empresas de seguridad privadas nacionales frecuentemente favorecen solicitudes de empleo de kaibiles por un salario promedio de Q1mil 800 al mes. Los ex kaibiles también se han visto involucrados en escuadrones de la muerte y operaciones de limpieza social.

Durante la crisis provocada por el asesinato de tres diputados salvadoreños y su chofer en febrero de este año, se denunció la existencia de dos escuadrones de la muerte al interior de la cartera de seguridad: uno, supuestamente al servicio del entonces ministro de Gobernación, Carlos Vielmann y dirigido por su asesor Víctor Rivera; el otro, dentro de la PNC al servicio del ex director Erwin Sperisen.

Ambos grupos estarían integrados por 15 elementos entre agentes de la PNC en servicio y ex kaibiles, y su estructura de funcionamiento incluiría «casas de seguridad y de tortura» , una de ellas ubicada en Villa Canales, cerca de donde fueron encontrados los cadáveres de los diputados ( Inforpress 1695 ).

Las empresas de seguridad privadas estadounidenses que actualmente operan en Irak para minimizar las bajas del Ejército norteamericano utilizando agentes privados como «carne de cañón», también han reclutado kaibiles guatemaltecos, ofreciendo salarios de US$2,000 a US$5,000 al mes que superan por mucho lo que podrían ganar en Guatemala.

Una de ellas, Your Solutions, que tenía una subsidiaria en Honduras y ha sido una de las empresas que ha reclutado kaibiles, han sido señaladas porque sus agentes han disparado en forma indiscriminada contra la población iraquí.

Según la investigadora Kristina Mani, de Oberlin College, en EEUU, hay al menos mil peruanos y 700 salvadoreños, además de colombianos, nicaragüenses, hondureños y guatemaltecos trabajando en dichas empresas ( Prensa Libre , 21/10/07).

DE SOLDADOS A NARCOSICARIOS. Según una fuente de la Sección de Inteligencia de la Brigada Kaibil citada por la revista mexicana Contralínea , a inicios de 1994, a unas semanas de la aparición pública del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) en Chiapas, el gobierno de Carlos Salinas de Gortari colocó en la selva del Petén avisos clandestinos de reclutamiento de kaibiles para integrarse al ejército mexicano a cambio de obtener la nacionalidad y un «atractivo salario» .

En cuanto a los esfuerzos de las autoridades mexicanas por contener la insurrección zapatista, cabe recordar que varias atrocidades perpetradas por grupos paramilitares contra la población chiapaneca, han suscitado sospechas sobre la posible participación de ex kaibiles en actividades paramilitares. En la masacre de Acteal a finales de 1997; 45 indígenas inermes fueron asesinados y los paramilitares abrieron a las mujeres embarazadas y extrajeron los fetos, como solían hacer los kaibiles en el conflicto armado, según diversas fuentes.

El reclutamiento de kaibiles durante la administración de Salinas de Gortari, abrió las puertas a que éstos pudieran ingresar a México y ser reclutados por grupos del crimen organizado, convirtiéndose, según las autoridades mexicanas, en «un problema de seguridad nacional». Los kaibiles llegan a ganar unos US$5 mil al mes por el trasiego de droga por la frontera guatemalteco-mexicana.

Los Zetas, originalmente desertores del ejército mexicano, fueron entrenados por kaibiles guatemaltecos entre 1994 y 1999, formaron primero las Patrullas de Operaciones Especiales (POE) y después el Grupo Aeromóvil de Fuerzas Especiales (GAFES), antes de ponerse al servicio de la organización criminal que liderea el narcotraficante Osiel Cárdenas Guillén desde el penal de máxima seguridad de La Palma, en el Estado de México.

En octubre de 2006 Contralínea afirmó que ex kaibiles y miembros de los Zetas venidos de Sinaloa, estaban entrenando a cuerpos policiales de élite para reprimir las protestas populares en el Estado de Oaxaca como parte del «Plan de Operaciones Hierro» del gobernador Ulises Ruiz Ortiz.

Al gobernador Ruiz Ortiz se le acusa de utilizar a estos grupos para orquestar actos de vandalismo y asesinatos para justificar la intervención de las fuerzas armadas en Oaxaca. Sus vínculos con los Zetas y ex-kaibiles también han dado lugar a fuertes sospechas sobre su posible involucramiento en el cártel del Golfo (Contralínea, octubre de 2006, No. 66).

El capo guatemalteco Otto Roberto Herrera fue el primero en reclutar a kaibiles como escolta personal. Cuenta que desde antes de su detención en México y luego de su fuga del Reclusorio Sur, tenía a su servicio una escolta de 10 kaibiles, quienes ahora lo acompañan en la zona del Petén donde maneja sus operaciones y las de su socio Joaquín «el Chapo» Guzmán Loera. Posteriormente, los ex gafes convertidos en Zetas comenzaron a reclutar kaibiles para Osiel Cárdenas Durante los últimos dos años se han capturado varios ex kaibiles involucrados en narcotráfico en territorio mexicano. La captura más reciente se dio en septiembre recién pasado cuando las autoridades arrestaron al ex kaibil Ángel Rivas y/o José Alfredo Romero Salazar, alias «el Alacrán», junto a un grupo de narcosicarios, en Chiapas, México.

Según el comandante en jefe de la Brigada Kaibil, Eduardo Morales Álvarez ahora los grupos de delincuencia organizada operan no sólo con ex militares, sino con kaibiles en activo, que operan para los dos bandos. Entre ellos se encuentra el kaibil Carlos Martínez Méndez, quien, de acuerdo con indagatorias hechas por la Procuraduría General de la República (PGR), al momento de su detención en México, por sus vínculos con el narcotráfico, ocupaba el puesto de jefe de la Tercera Sección de la Primera Compañía de la Brigada Kaibil y participó en el primer contingente de la misión de paz de las Naciones Unidas en el Congo, en 2005.

Daniel Guerrero, titular del Servicio de Análisis e Información Antinarcótica (SAIA), señala que actualmente los kaibiles que operan para las filas del narcotráfico en territorio guatemalteco no sólo venden protección a los narcotraficantes, sino que desplazan también grandes cantidades de droga, armamento y municiones, por lo que el SAIA inició operativos en Ixcán, donde los kaibiles mueven cargamentos de municiones propiedad del narcotraficante mexicano Joaquín Guzmán Loera.

De acuerdo con Guerrero, en agosto pasado el SAIA recibió información de grupos de Inteligencia de la División de Investigación Criminal (DINC), según la cual kaibiles al servicio de Guzmán Loera movían hacia México un cargamento de lanzagranadas, municiones y fusiles de asalto. El SAIA realizó un operativo para detener el cargamento pero fracasó y las armas cruzaron la frontera sur (Contralínea , enero de 2007, No. 71).

Esa es la versión oficial de los sucesos. Sin embargo, cabe recordar que el SAIA ha sido objeto de serios señalamientos que indican que elementos de la SAIA de hecho, están actuando en connivencia con estas redes de narcotráfico (Inforpress 1707). El Ejército guatemalteco admite que no ha podido frenar el reclutamiento de kaibiles por el crimen organizado. Sin embargo, se advierten pocas acciones para impedir que esto continúe.

I. ¿Resurgimiento de una guerrilla?

Jorge Ortega Gaytán, estratega e instructor de Operaciones Psicológicas y Asuntos Civiles del Ejército guatemalteco, sostiene que en menos de cinco años en Guatemala resurgirán grupos guerrilleros que actualmente se organizan en Sayaxché, Petén. Según Ortega Gaytán, por las características de estos grupos guerrilleros, entre cuyas acciones más frecuentes, sostiene, están los secuestros, los kaibiles se entrenan ahora para combatir una guerrilla similar a las FARC en Colombia. Fuentes del Ejército aseveran que en Centroamérica se espera una reaparición de grupos guerrilleros similares a los de la década de los 70 y 80, por lo cual la preparación de kaibiles en tácticas de guerra prolongada sigue vigente.

De ser cierto, no sería la primera vez que surgen grupos insurgentes de las filas de los kaibiles ya que en 1959, a un año de la creación de la brigada de élite Los Escorpiones, cuyos integrantes idearían luego la Brigada Kaibil , un grupo de militares encabezados por el teniente Marco Antonio Yon Sosa se sublevaron y crearon el grupo guerrillero Movimiento Revolucionario 13 de Noviembre (MR13) (Contralínea , enero 2ª quincena de 2007, No 71). Cabe recordar que cuando el linchamiento de dos supuestos roba niños en Sayaxché en julio de este año desencadenó fuertes disturbios en la municipalidad, fuentes del lugar relataron que llegaron unos 30 pick-ups con personas, provenientes de otras municipalidades, muchos de ellos armados y que entre la gente que llegó se encontraban unos 200 individuos con indumentaria militar que cantaban «nosotros somos los guerrilleros» (Inforpress 1714).


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