Revista electrónica de discusión y propuesta social 
Revista · Documentos · Archivo · Blog   Año 4 - 2007

::::albedrío::::

Revista
Editorial
Artículos
Entrevistas
Noticias

linea

Redacción

linea

Enlaces

linea

SiteMap
Contacto


Otros documentos de consulta

De orden internacional
De carácter oficial
Comunicados

 

 

 

Diferendo podría llevarse a una corte internacional
Por Louisa Reynolds - Guatemala, 1 de diciembre de 2007

• OEA recomienda llevar el caso a la Corte Internacional de Justicia

• Guaemala y Belice deberán convocar un reférendum para decidir entre la CIJo un tribunal de arbitraje

• Futuro incierto ante cambio de gobierno en Guatemala y próximas elecciones en Belice

Tras el fracaso de las negociaciones entre Guatemala y Belice para encontrar solución al diferendo territorial entre ambos países, la Organización de Estados Americanos (OEA), ha recomendado resolver el tema en el seno de la Corte Internacional de Justicia (CIJ). Además del área de 12 mil kilómetros cuadrados que Guatemala reclama, ambos países también deben decidir la delimitación del territorio marítimo en el que hay varias islas cuya pertenencia se discute. Guatemala y Belice deberán convocar una consulta popular en sus respectivos países para determinar de qué manera procederán tras la recomendación de la OEA. Hay dos caminos a seguir: la Corte Internacional o un tribunal de arbitraje. Sin embargo, con el cambio de gobierno en Guatemala y las próximas elecciones legislativas en Belice, el panorama es incierto.

FRACASAN LAS NEGOCIACIONES. Luego de nueve encuentros diplomáticos para llegar a una delimitación marítima entre Guatemala, Belice y Honduras, el último de los cuales se llevó a cabo el 23 de octubre, los tres llegaron a la conclusión de que no era posible continuar la negociación debido a la distancia entre las diferentes posiciones.

En un comunicado a los gobiernos de Guatemala y Belice, el secretario general de la OEA , José Miguel Insulza , dijo que «no se ha podido lograr un acercamiento de posiciones que sea suficiente para vislumbrar una culminación exitosa de las negociaciones» por lo cual recomienda que Guatemala y Belice lleven el diferendo territorial a la CIJ . La otra opción, sería llevar el caso a un tribunal de arbitraje.

Desde el 2000, año en que la detención de cuatro soldados beliceños por las autoridades guatemaltecas dio lugar a un roce diplomático, Belice y Guatemala acordaron establecer un Proceso de Conciliación bajo los auspicios de la OEA para lograr una solución a la controversia. Ambos países suscribieron un acuerdo sobre Medidas de Fomento de Confianza, el cual incluye, entre otras cosas, el establecimiento de la Línea de Adyacencia (frontera actual) y la Zona de Adyacencia. La Zona de Adyacencia es una franja entre los dos países: un kilómetro hacia el oeste de la línea impera la ley guatemalteca y un kilómetro hacia el este de la línea impera la ley beliceña.

Las relaciones entre guatemaltecos y beliceños en esta zona, que dejará de existir una vez que se resuelva el diferendo, son complejas. Por una parte, Miguel Ángel Trinidad , director de la secretaría general de la OEA en la Zona de Adyacencia, explicó en entrevista con Inforpress que existe una interacción entre ambos pueblos. Cada día autobuses escolares de niños guatemaltecos cruzan la frontera para recibir una educación en inglés en una escuela beliceña mientras que muchos adultos mayores ingresan a Guatemala para utilizar los servicios de salud de Melchor de Mencos, que les queda más cerca.

No obstante, la Zona de Adyacencia es un lugar de gran impacto ambiental debido al crecimiento demográfico y la pobreza extrema en que viven sus habitantes, en su mayoría mayas keqchíes y la incursión de campesinos guatemaltecos, dedicados a la recolección del xate en el área selvática, ha provocado más de un incidente diplomático entre los dos países. Aunque pocas personas en el lugar se atreven a hablar abiertamente del tema, este escenario se ve complicado por la presencia de bandas criminales dedicadas al trasiego de droga, maderas preciosas y artefactos arqueológicos en la zona fronteriza, lo cual ha exacerbado el impacto ambiental de los asentamientos humanos en el área.

El acuerdo suscrito en 2000 entre Belice y Guatemala también incluye la reubicación de los campesinos guatemaltecos que se encuentren dentro del territorio beliceño. Para finales de este año, la OEA prevé concluir el traslado voluntario de 17 familias keqchíes que vivían desde finales de los años 80 en territorio beliceño a Santa Rosa, donde recibirán seis caballerías de tierra que incluyen viviendas con servicio de agua y tierra arable.

¿LA HAYA O ARBITRAJE? Con el cambio de gobierno, aún es incierto qué rumbo decidirá tomar la Cancillería guatemalteca, la cual aún no ha fijado una postura tras la recomendación de la OEA. Tampoco existe un consenso entre los expertos en el tema sobre cuál sería el mejor camino a seguir: la corte internacional o un tribunal arbitrario.

Por una parte los internacionalistas Enrique Cabrera Antolinez y Enrique Cabrera Pivaral argumentan que Guatemala jurídicamente podría reclamar todo el territorio beliceño. Según los citados expertos, cuando Guatemala accedió cederle a Inglaterra el territorio en disputa, España aún no había reconocido la independencia guatemalteca y existía un acuerdo entre las naciones europeas en el que se les prohibía negociar con colonias de otros Estados.

Entre 1783 y 1786 España cedió a Gran Bretaña parte del territorio norteño de Belice para la explotación maderera pero Cabrera Antolinez y Cabrera Pivaral señalan que esto no equivale a una cesión de la soberanía. Como la violación de la integridad territorial nacional está tipificada como delito en el Código Penal, los abogados sostienen que el gobierno estaría transgrediendo la ley si no reclama todo el territorio beliceño ( elPeriódico , 26/11/07).

Sin embargo, aunque este argumento pueda sostenerse jurídicamente, varios analistas han cuestionado si es realista hacer tales planteamientos desde un punto de vista político y diplomático ya que es difícil que una corte internacional suprima la existencia de un Estado. También se ha señalado que muchos de los integrantes de la CIJ son miembros del Commonwealth (la Comunidad Británica de Naciones), por lo cual es más probable que apoyen la causa beliceña.

Edgar Gutiérrez, ex canciller guatemalteco, dijo a Inforpress que reclamar la totalidad de Belice «es un dogmatismo contraproducente» y argumenta que Guatemala ha dado demasiados pasos en dirección de reconocer a Belice como Estado soberano.

Belice fue reconocido como Estado durante el gobierno de Jorge Serrano Elías, cuando el canciller era Álvaro Arzú. Posteriormente, en una carta enviada a la cancillería beliceña en 1999, firmada por el entonces presidente Arzú , Guatemala expresó la intención de recuperar el área entre los ríos Sarstún y Sihún, y tratar el resto del territorio posteriormente.

Además, argumenta Gutiérrez, Guatemala de por sí enfrenta problemas de gobernabilidad en el territorio que ya posee: Nuestro Estado ni siquiera tiene la capacidad de gobernar 108,889 kilómetros cuadrados ni procurar la seguridad y bienestar de sus 13 millones de habitantes… Para un Estado semi-fallido hablar de un reclamo total de Belice, es retórica» .

A criterio de Gutiérrez, Guatemala tendría mayores posibilidades de éxito en un tribunal de arbitraje. Sin embargo, también es necesario considerar los costos de una y otra opción ya que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sufragaría la audiencia si Guatemala y Belice deciden acudir a la Corte Internacional y cuenta además con un fideicomiso para financiar los gastos legales de ambos países, mientras que en un tribunal arbitrario Guatemala y Belice pagarían los costos y tendrían que consensuar quiénes integrarían el mismo, lo cual resultaría complicado.

Inforpress intentó hablar con el nuevo canciller, Haroldo Rodas, sobre como el nuevo gobierno piensa manejar el tema del diferendo pero éste se encontraba de viaje en España junto con el presidente electo, Álvaro Colom. En su lugar, el nuevo vicepresidente Rafael Espada accedió a hablar con Inforpress . Espada dijo que Rodas está sosteniendo pláticas con el actual canciller Gert Rosenthal y que el nuevo gobierno uneísta piensa continuar la misma línea del presente gobierno.

Espada descartó la posibilidad de hacer una consulta popular en 2008 para que el caso sea resuelto ante una corte internacional o se vaya a un tribunal de arbitraje «a menos que este gobierno lo provoque» . El vicepresidente añadió que su gobierno se esforzará por mantener una relación armoniosa con Belice para asegurar que el diferendo no tenga un impacto negativo sobre el proceso de integración centroamericana y que durante su próxima visita a Belice, Colom discutirá el tema más a fondo.

Por otra parte, las autoridades beliceñas también deberán decidir cuándo convocar un referéndum sobre la vía a seguir para resolver el diferendo. En varias ocasiones el gobierno de Belice ha reiterado que no se someterá a una autoridad de justicia internacional y que no cederá ninguna porción de territorio, ya que considera que no existe ningún diferendo y que únicamente está pendiente la definición de algunos puntos de la frontera común.

Tras la recomendación de la OEA , el Primer Ministro de Belice, Said Musa, dijo en un comunicado de prensa que «analizará cuidadosamente la situación» antes de convocar una consulta popular ( The Guardian , 22/11/07).

Las elecciones legislativas deberán llevarse a cabo a más tardar en junio de 2008 y el oficial Partido Unido del Pueblo (PUP), desgastado por pugnas internas y escándalos de corrupción, busca evitar el espinoso problema del diferendo y pasarle la brasa caliente al próximo gobierno. El opositor Partido de Unidad Democrática ( UDP ) en varias ocasiones ha acusado al PUP de no defender los intereses beliceños con suficiente vehemencia y tomar las medidas necesarias para frenar el deterioro ecológico de la Zona de Adyacencia.

Mientras, en las editoriales de los medios beliceños llama la atención la reticencia para llevar el diferendo a un tribunal internacional: «La decisión final sobre el diferendo está en manos del pueblo. En general la opinión pública considera que el reclamo de Guatemala es infundado y preferiría que la ONU simplemente impusiera nuestra voluntad sobre los guatemaltecos, después de lo cual actuaremos como buenos vecinos ( The Guardian , 22/11/07).

I. Breve historia de un añejo diferendo

1763 : Gran Bretaña y España firman el Tratado de Paris dándoles derecho a los ciudadanos británicos a cortar madera en la parte norte de Honduras Británica (Belice).

1859 : Gran Bretaña y Guatemala suscriben la Convención entre la República de Guatemala y la corona británica respecto a los límites de Honduras Británica (Tratado de 1859).

1862 : Honduras Británica se declara oficialmente colonia británica.

1946 : Guatemala declara nulo el Tratado de 1859. Gran Bretaña ofrece llevar la controversia a la Corte Internacional de Justicia. Guatemala lo rechaza.

1981 : Belice logra la Independencia e ingresa a la ONU . Guatemala vota en contra.

1991 : Guatemala reconoce a Belice como Estado. Se establecen relaciones diplomáticas.

1992 : El Gobierno de Belice aprueba el Maritime Areas Act en preparación de la definición de la frontera marítima y terrestre entre Belice y Guatemala.

1999 : Guatemala detalla su reclamo a más de la mitad del territorio de Belice en una nota al mandatario beliceño, Said Musa .

2000 : Cuatro soldados beliceños son detenidos por las autoridades fronterizas guatemaltecas pero posteriormente son liberados. Belice y Guatemala acuerdan establecer un Proceso de Conciliación bajo los auspicios de la OEA y suscriben un acuerdo sobre Medidas de Fomento de Confianza.

2001 : Belice y Guatemala intercambian argumentos ante los conciliadores referente al diferendo territorial.

2002 : Belice publica su opinión legal sobre el reclamo territorial de Guatemala.

2007 : Tras el fracaso de nueve encuentros diplomáticos para llegar a una delimitación marítima entre Guatemala, Belice y Honduras, la OEA recomienda llevar el diferendo a la Corte Internacional de Justicia.


En cooperación con Inforpress Centroamericana - Inforpress C.A. es una revista semanal de análisis que cubre la región centroamericana, y depende de suscripciones para sus ingresos. www.inforpressca.com

www.albedrio.org


Copyright © El credito de las contribuciones es única y exclusivamente de los autores. El contenido de las contribuciones no representan necesariamente la opinión de la revista; los autores son responsables directos del mismo.