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¡Que se mueran los tuberculosos! - Se confirma la falta de interés del Estado en la inversión social
Por Miguel Ángel Albizures - Guatemala, 1 de agosto de 2004

Disculpen el título, pero eso es lo que en otras palabras comunica el Ministerio de Salud Pública a todos los directores de hospitales, en carta girada recientemente, lo cual demuestra la situación en que se encuentran los hospitales y lo poco que importa la vida humana al gobierno, pues hay preocupación por el pago los a ex patrulleros civiles y por la compra de armas a Estados Unidos, pero no por la salud del pueblo.

La carta, girada en papel membretado del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social, Dirección Área de Salud, dice lo siguiente: “Guatemala, 28 de julio de 2004. Señores Directores de Hospitales Nacionales: San Juan de Dios, Roosevelt, Infectología y Rehabilitación y Amatitlán, presente: Respetables Directores: De manera atenta me dirijo a ustedes, solicitándoles girar sus órdenes a donde corresponda a efecto de no iniciar ningún tratamiento de tuberculosis a pacientes, hasta nueva orden en vista de que no contamos en los Centros de Salud, con medicamento. Sin otro particular y agradeciéndoles su atención a la presente quedo de ustedes, atentamente. Dra. María del Carmen de Batres. Gerente de Desarrollo de los Servicios de Salud”. Tiene sello y firma, pero más pareciera de la gerencia de antidesarrollo. Uno quisiera creer que estas cosas no son ciertas, que no suceden en ningún país del mundo y mucho menos en Guatemala, pero desgraciadamente la rúbrica de una funcionaria confirma las órdenes giradas para abandonar a su suerte a los pacientes de tuberculosis y a saber cuántos enfermos más, sin mencionar a quienes por X o Y razón están contaminados del VIH, pues el medicamento en cuestión también les sirve a ellos.

Las órdenes giradas reconfirman la falta de interés del Estado en fortalecer la inversión social, especialmente en el ramo de salud, así como no lo han hecho en educación y vivienda de manera seria. Es más, constantemente el movimiento de derechos humanos y otros sectores de la población siguen denunciando estos hechos y demandando reajustes en el presupuesto nacional, pues la paz y la democracia no se pueden construir dejando sin protección a los sectores más vulnerables del país y, especialmente, a más de 6 millones de guatemaltecos que tratan de sobrevivir con menos de Q16 diarios.

Hay que preguntarse si el hecho de que el gobierno esté copado por quienes representan y protegen al poder económico tiene que ver con esta falta de sensibilidad frente a las necesidades de la población. Por eso, también nos preguntamos: ¿Qué hacen frente a estas situaciones los diputados, representantes de la población, o los partidos políticos que debieran defenderlo? Pero también, ¿quiénes han alzado su voz por estas agresiones contra la población?, ¿qué ha pasado con el derecho de la población a tener salud y acceso a ella?, ¿qué pasó con el Decreto 9-2003?, ¿por qué no lo han derogado, si sólo afecta a la población al impedirle la compra de medicamentos genéricos?, ¿dónde está la conciencia y la humanidad de quienes lo tienen todo?, ¿dónde quedó la solidaridad social?, ¿vamos los ciudadanos a seguir callando y aceptando estas cosas?, ¿va a seguir el gobierno atropellando a la población?, ¿o será que el presidente Berger no sabe nada del estado en que se encuentran los hospitales y del tipo de órdenes que giran sus subalternos? Ojalá que cuanto antes se dote a los hospitales de medicamentos.

Tomado de www.elperiodico.com.gt


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