Revista electrónica de discusión y propuesta social 
Revista · Documentos · Archivo · Blog   Año 4 - 2007

::::albedrío::::

Revista
Editorial
Artículos
Entrevistas
Noticias

linea

Redacción

linea

Enlaces

linea

SiteMap
Contacto


Otros documentos de consulta

De orden internacional
De carácter oficial
Comunicados

 

 

 

Bush, el guerrero fracasado
Por Miguel Ángel Albizures - Guatemala, 15 de enero de 2007

Está pagando el costo político de una aventura.

Bush mantiene y acrecienta la guerra, y el pueblo norteamericano y los latinos que creyeron en el paraíso ponen los muertos, porque lo importante es mantener y desarrollar la industria armamentista sin importar el costo. A los más de 131 mil efectivos actuando en Irak, se agregarán 21 mil dispuestos a matar y esperando no morir al otro lado del mundo.

Los muertos hoy en día pasan de 3 mil, y de 22 mil heridos, sin tomar en cuenta los que han caído en los primeros días de 2007, y aumentarán con la nueva ofensiva que lanza el gobierno de Bush en Irak. Si a ello agregamos que el costo mensual de la guerra es de no menos de US$8,400 millones, es decir Q64,680 millones que representan el presupuesto de gastos de 2 años del Estado de Guatemala, estamos hablando de la guerra como un alto y lucrativo negocio y de un interés manifiesto, no por la democracia, sino por el mantenimiento de la industria armamentista y la apropiación de los grandes recursos petrolíferos que tiene esa nación. Los tres años de la guerra han costado a EE.UU. y a los países que respaldan la muerte, más de US$350 mil millones, sin tomar en cuenta la presencia de bases militares, tropas gringas y hasta cárceles en todo el globo terrestre y ofensivas militares como la última de Somalia para combatir el “terrorismo”.

Tampoco se trata de la muerte de norteamericanos o latinos en la guerra, sino también de las bajas iraquíes que defienden su soberanía frente al imperio. Bush es un fracasado que está pagando el costo político de una aventura, consciente de que ha costado miles de vidas, sin que la ONU mueva un dedo para detener la guerra intervencionista. Es éste el momento en que los países europeos que no han manchado la dignidad de sus pueblos enviando tropas o respaldado al guerrero fracasado, deben alzar su voz, antes de que sea tarde y las garras del imperio se extiendan a sus países. Lástima que nuestros países y nuestros gobernantes no se atrevan a abrir la boca y levantar la dignidad frente a los planes destructivos del imperio, cuyas consecuencias nosotros mismos vivimos en 1954.

El pueblo norteamericano tiene la palabra para rechazar con fuerza la continuidad de la guerra en Irak y la muerte de sus soldados, y puede tener la seguridad que contará con el apoyo de los pueblos que quieren al Ejército gringo en sus cuarteles y no en nuestros países. Rebelarse contra Bush o contra la guerra es hacerlo por el derecho a la vida, es negarse a continuar recibiendo cadáveres y respaldar la paz en el mundo.

Fuente: www.elperiodico.com.gt


Copyright © El credito de las contribuciones es única y exclusivamente de los autores. El contenido de las contribuciones no representan necesariamente la opinión de la revista; los autores son responsables directos del mismo.