Revista electrónica de discusión y propuesta social 
Revista · Documentos · Archivo · Blog   Año 4 - 2007

::::albedrío::::

Revista
Editorial
Artículos
Entrevistas
Noticias

linea

Redacción

linea

Enlaces

linea

SiteMap
Contacto


Otros documentos de consulta

De orden internacional
De carácter oficial
Comunicados

 

 

 

Ofensas a funcionaria indígena
Por Miguel Ángel Albizures - Guatemala, 18 de enero de 2007

Ha pasado medio año sin que el MP haga lo que le corresponde.

Hace pocos días nos enteramos de los agravios de que fue víctima la Viceministra de Trabajo cuando se presentó a la aduana de Tecún Umán e intentó hablar con empleados que, después de verla de pies a cabeza, se burlaron de ella, le contestaron mal y hasta le tiraron la puerta por la cara.

Se trata de la licenciada Cándida González, quien presentó la denuncia al Ministerio Público, que hasta el momento no ha hecho nada para llevar a juicio a quienes manifestaron su alto grado de racismo y discriminación, porque no se puede hablar ni siquiera de educación y respeto con el que deben atender a cualquier persona, sino de patanes que merecen estar en la cárcel.

La licenciada González cometió el “delito” de llegar con su traje indígena e intentar pedirles cuentas o información a trabajadores que se han caracterizado por su “huevonería” al frente de una aduana donde en otras oportunidades los medios han dado cuenta de actos de corrupción y por donde pasa de contrabando cualquier cantidad de mercancías. Según las declaraciones de la ofendida, trasladadas a la opinión pública por Lorena Seijó, se dieron sanciones administrativas para el personal de la delegación de Tecún Umán, pero presentaron recursos y todos fueron reinstalados.

Ojalá y no haya sido el sindicato el que entró en defensa de lo indefendible, pues si así fue estarían demostrando que no solo desconocen totalmente su función, sino que avalan la patanería de sus afiliados.

Es un caso que debe llegar hasta las últimas consecuencias y el sistema de justicia debe jugar un papel importante, para que hechos como el acontecido no vuelvan a suceder y para que cualquier persona, vista el traje que vista, pertenezca al pueblo que pertenezca, sea respetada, no discriminada ni humillada por nadie. El caso es más grave porque quienes cometieron este delito son funcionarios, sobre quienes pesa una mayor responsabilidad. El hecho sucedió en agosto del año pasado, pero hasta ahora nos estamos enterando por los medios de comunicación; ha pasado medio año sin que el Ministerio Público, como siempre, haga lo que le corresponde y lleve a juicio a los responsables por el delito de discriminación. Precedentes al respecto ya existen, pero por lo visto hay que continuar aplicando la ley, para poner fin a actitudes atrasadas que no permiten que construyamos una nueva nación donde el ser humano no valga por su traje o su dinero, sino por su condición de persona merecedora de todo respeto. Esto tiene validez para todos, mestizos o indígenas, afrodescendientes o xincas o para quienes por diversas razones han decidido vivir en este país.

Fuente: www.elperiodico.com.gt


Copyright © El credito de las contribuciones es única y exclusivamente de los autores. El contenido de las contribuciones no representan necesariamente la opinión de la revista; los autores son responsables directos del mismo.