Revista electrónica de discusión y propuesta social 
Revista · Documentos · Archivo · Blog   Año 4 - 2007

::::albedrío::::

Revista
Editorial
Artículos
Entrevistas
Noticias

linea

Redacción

linea

Enlaces

linea

SiteMap
Contacto


Otros documentos de consulta

De orden internacional
De carácter oficial
Comunicados

 

 

 

Futuro y movimiento social
Por Miguel Ángel Albizures - Guatemala, 6 de noviembre de 2007

Tiene la obligación de responderle al pueblo.

Hoy estarán unos festejando y otros lloriqueando, especialmente quienes se fajaron por los candidatos y depositaron su confianza en ellos. Y no es para menos; se trata del rumbo que tome  el país en los próximos cuatro años y que depende de la actitud que asuma el nuevo Presidente, del equipo que lo acompañe y del tipo de planes que impulse. Sea quien sea, tiene la obligación moral de responder a las necesidades del pueblo, especialmente de los más desprotegidos, pero ya sabemos qué intereses están en juego.

A los sectores sociales, especialmente obreros, campesinos, trabajadores del sector informal o de los asentamientos humanos que cada día se multiplican, a los estudiantes universitarios y de educación media, a las mujeres y movimientos indígenas, no les queda más alternativa que seguir desarrollando y fortaleciendo sus organizaciones y asumir con toda responsabilidad el papel que les corresponde jugar en los momentos críticos como este. El poder económico, los militares y el crimen organizado se han hecho presente para trazar, desde las instituciones del Estado, las políticas que más convengan a sus intereses.

Los derechos económicos y sociales deben ser levantados con fuerza organizada, y esa fuerza sólo nace de las alianzas y unidad de los desposeídos; sin ella de nada sirven los gritos aislados. La construcción de un Estado de Derecho, de la paz y la democracia, solo es posible con la presencia activa y la presión permanente de los sectores populares. Hoy en día todo apunta al mantenimiento del sistema injusto en que vivimos, porque no se tocarán ni la tenencia de la tierra, que sigue frenando el desarrollo, ni la relación injusta de los impuestos, que hace acrecentar las ganancias de unos pocos mientras la muerte por hambre merodea en el agro guatemalteco.

La tendencia a restringir derechos seguirá presente en el futuro Gobierno, como la ausencia de inversión real en educación, salud, vivienda y seguridad, y es en estos aspectos en los cuales se hace necesaria la presión social para que ni la educación ni la seguridad social y otros servicios sigan siendo privatizados. Pero también para que no se esfumen los recursos del Estado y se combata la corrupción en todas sus expresiones. El movimiento social es el único que puede poner en jaque a un Gobierno.  El reto está a la vista, y hay que desarrollar la capacidad de respuesta y propuesta del movimiento social, que debe deponer intereses personales y de grupo y dar la batalla por la construcción de un país distinto.

Fuente: www.elperiodico.com - 051107


Copyright © El credito de las contribuciones es única y exclusivamente de los autores. El contenido de las contribuciones no representan necesariamente la opinión de la revista; los autores son responsables directos del mismo.