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¿Tiene razón Asturias cuando dijo que en Guatemala sólo se podría sobrevivir borracho?
Por Mario Alberto Carrera - Guatemala, 4 de septiembre de 2005
malbertocarrera@turbonett.com

Para aquellos que toman las palabras y frases sin ver que estas pueden tener claras (u oscuras/barrocas) connotaciones --que no es el caso de lo que reza el casi claro titular-- Asturias quiso decir que el ambiente, que el medio político-social y el terrorismo de Estado en tiempos de Estrada Cabrera o de Ubico, era tan parecido a los nueve círculos del Infierno de "il Dante", que la única manera de sobrellevarlo era evadiéndose de la realidad alucinantemente cruel, mediante la ingesta de licor bajo cuyos efectos "todo nos vale" (ya saben qué, como dicen los "chavos" del ocho de hoy). Sólo que hoy --para poder vivir el campo de concentración que es para la mayoría de guatemaltecos su patria-- se puede recurrir a la cocaína, a la heroína, a las drogas de laboratorio como el éxtasis, o el crack (de los señoritos satisfechos) y a los pegamentos, la marihuana, la cusha o el alcohol de farmacia cuarteado con agua (los pobres). Los miserables de la tierra de la eterna balacera 2005 (los de Víctor Hugo eran príncipes, al fin y al cabo V.H. era un romántico de novelas de folletón y por entregas) tienen una "salida" de evasión de la realidad de naturaleza psicótica (como ya he dicho) y este es el mundo ficticio (pero emocionante como el de los rambos y terminator made in USA, los gringos son los seres más agresivos del universo con cara de pastor evangélico), mundo donde la violencia y la crueldad son comprensibles, por el grado tan alto de resentimiento al que estos niños/jóvenes son sometidos, salida psicótica (la psicosis también es una "metodología" y un procedimiento para no suicidarse y sobrevivir) que nos tiene con la cola floja a todos: desde el ministro Vielmann hasta su servidor.

Pero hay otras chuladas que nos hacen pensar dos veces en seguir viviendo en este valle de detritus. La canasta familiar que ha ascendido a Q2600, vrs. un salario mínimo que fluctúa entre mil 400 y mil 600. Ergo, Q1000 de déficit mensuales por familia. ¡Qué porquería comen, cómo es el cuartucho en que viven (¡señores propietarios de mansiones de muchísimos millones!). ¿Dónde hacen sus "necesidades" (al aire libre y no en acabados de lujo). No les queda otra que robar y no estoy haciendo la apología del crimen. Y este salario mínimo lo gana igual un campesino, una cocinera, una secretaria/contadora (que tiene que ir al trabajo con un trajecito decoroso que a lo mejor lo compra "haciendo la calle"; un receptor/pagador bancario (por eso hay tanto asalto cuando se sale del banco con efectivo), un maestro de primaria o un chofer. Quienes constituyen uno de los estamentos de la clase media (?) con excepción del campesino.

Otros detalles que paran el pelo en este que es "el mejor de los países del mundo" por sus lindos paisajitos llenos de inditos famélicos: es que si no estuviera subvencionado el transporte urbano valdría Q 3.00. Pronto subirá a Q.1.50 y el departamental 20%. La gente se muere en las puertas de los hospitales "públicos". En el IGSS no hay medicinas y las citas las dan cuando el paciente ya está en el cementerio, gracias a Sandoval y compañía que reside en mansión y usa suburban en Pavoncito. Qué cara dura la de Vielmann. Los corruptos/millonarios burócratas (desde la época del boquifresco de Cerezo) gozan de la buena acogida de la "suciedad" guatemalteca hipócrita y de doble moral.

Los niños no van a la escuela porque tanto en la capital como en el interior, tienen que trabajar desde los seis añitos (varones en el campo, niñas cuidando a sus hermanos y haciendo labores del hogar, porque, como decía una mujer pública, que no es lo mismo que un hombre público: para acostarse con un hombre no necesitan saber "ler").

También roban o limosnean (vaya un fin de semana a La Antigua, ya no tendremos turismo).

Esa es la realidad ¿O cree, Sra. Aceña, que somos tan torpes de creerle sus "histrionadas" y sus mascaradas demagógicas, como la repartición de 40 mil maletas escolares, cuando son más de un millón de educandos los candidatos a estudiantes de primaria en este país que es la mansión no del pájaro serpiente sino de las víboras, país de ninguneadores (que no reconoce a sus valores) y en el que nos hartamos los unos a los otros: caníbales de la cultura. Sra. Aceña: sólo el 1% de los guatemaltecos domina la lecto-escritura en estricto sentido, porque los que dizque son alfabetos no comprenden lo que leen: leer no significa, al leer Pepe y Polita: "mamá me ama" (uso de la eme) --a lo mejor me odia por haberme colado o porque mi papá la fecundó borracho como ocurre en las mejores familias guatemaltecas.

El dominio de la lecto-escritura es --poco a poco, cosa que no se enfatiza ni subraya en la Tierra del Quetzal-- conocer, cada vez más a fondo la otra cara de la moneda. Lea mi Lección Inaugural en la Facultad de Humanidades de la USAC: "Cara y cruz de la moneda de la lengua", donde analizo --a fondo-- que el mundo conceptual y toda la categorización kantiana es llenarse de conceptos y significados, de lógica y emociones positivas y creadoras y no sólo pasar los ojos por los significantes, lexemas y semantemas: pepe pela las papas (para aprender el sonido pe y nada más). Ser alfabeto es conocer y mejor aún dominar la semántica y la lógica de los diversos lenguajes que, de acuerdo con la semiótica, son muchos, tanto o más que las lenguas, idiomas o dialectos.

Pasando a otra cosa: el gas propano se disparó como tiro de kaibil y con él se cocina en la mayoría de casas citadinas. En el campo (como en el mundo jurásico) con leña para "bien" ecológico, pero no hay de otra en el edulcorado tercer mundo. Este es un país que ha entrado a la globalización y a las farsas de los TLC (el tiburón se come a la sardina) mientras está, en otros aspectos, en la época de los genuinos mayas y toltecas que no conocían la rueda pero sí el mecapal. Sólo que el mecapal no era para el príncipe Tecún o el emperador Moctezuma ni Cuauhtémoc.

¿Y qué decir de la seguridad, Sr. Vielmann y Lic. Berger? Durante su gobierno ha explosionado más el crimen organizado, el común y el marero. De facto hay toque de queda en la capital a partir de las 19 o 20 horas. (sólo los carros tenientes salen). Todo el mundo se encierra bajo siete llaves y candados y no asoma la nariz a la calle. Así era durante la Edad Media en que se cerraban las puertas de la ciudad interna, cerca del castillo almenado, mientras los pobres, los siervos comían pan y los nobles trinchaban pavos. El príncipe brindaba protección (aquí ni siquiera eso) y este príncipe (Cesare Borgia) devendría en el de Macchiavelli.

Como dice el Príncipe de Lampedusa en su novela "El gato pardo": Hay que cambiarlo todo para que todo quede igual. Por eso Guatemala, pese a sus "revoluciones", es la inmutable de los abusivos encomenderos.

Fuente: www.lahora.com.gt - 030905


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