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Militarización de los centros de enseñanza
Por Mario Aníbal González - Guatemala, 9 de septiembre de 2004

Dedicado al Magisterio Nacional, con motivo de cumplirse 50 años del derrocamiento del Gobierno Revolucionario del coronel Jacobo Arbenz Guzmán.

El Gobierno del general Jorge Ubico en los últimos cinco años de su dictadura, militarizó la educación, en febrero de 1939, bajo la influencia posiblemente, del nazismo que estaba en la cúspide de su poder en Alemania y del cual había dado muestras de ser simpatizante. Así en pleno triunfo de las fuerzas franquistas hacia las cuales no pudo ocultar su franca admiración e identificación, debe recordarse que fue Guatemala el primer país latinoamericano en dar reconocimiento al gobierno de Francisco Franco. La admiración por el militarismo de Hitler, de Mussolini y de Franco, deben haber inspirado al ubiquismo para militarizar un sector importante de la educación como lo es la enseñanza secundaria, precisamente donde los jóvenes, en plena adolescencia y formación para iniciarse como futuros ciudadanos, según Ubico, debían formarse bajo la disciplina castrense, lo cual también políticamente le permitía a la dictadura tener control sobre las inquietudes cívicas y políticas de maestros y alumnos, y de éstos aún después de egresados, por salir con grados militares que les aherrojaba a ser no deliberantes y sí obedientes.

El giro de los acontecimientos mundiales con el inicio de la Segunda Guerra Mundial en septiembre de 1939, el involucramiento de los Estados Unidos en forma directa en el conflicto en diciembre de 1941, la gran penetración de la propaganda contra Alemania, Italia y Japón, el eje nazifascista, aparte de otras circunstancias influyeron en el movimiento gestado especialmente en la juventud universitaria de 1944, (que casi toda curiosamente había sufrido la militarización) que derivó en la gesta revolucionaria del 20 de Octubre de 1944, que entre las múltiples conquistas sociales y políticas desmilitarizó la enseñanza media o secundaria, dignificó al magisterio y dio otra orientación al proceso de la educación, al tener como Presidente de la República un pedagogo y filósofo como lo fue el doctor Juan José Arévalo.

Es posible que la militarización misma, que había producido futuros estudiantes universitarios y luego profesionales, haya permitido ese lapso de confraternidad que hubo entre militares y universitarios durante varios años del proceso revolucionario, algo que Ubico posiblemente no haya pensado jamás que pudiera haber ocurrido.
De manera muy resumida y basados en el libro del profesor Alfredo Carrillo Ramírez, Evolución Histórica de la Educación Secundaria en Guatemala, tomo I. presentamos aspectos relevantes de las disposiciones legales ubiquistas en torno a la militarización de la enseñanza.

Decreto 2201. Jorge Ubico, presidente de la República, Considerando: Que la Ley Constitutiva del Ejército, en su artículo 49, prescribe que en los planteles de Enseñanza Secundaria del Ramo de Educación Pública, se establezcan --Cursos sobre materias militares; y que, en consecuencia, es oportuno emitir las disposiciones encaminadas a realizar aquella determinación.

El artículo 1o. Incorpora al Plan General de estudios de las Escuelas Normales para Maestros de Educación Primaria, las materias que corresponden al Curso militar previsto por la Ley Constitutiva del Ejército.

El artículo 2o. Establece que el Estado Mayor del Ejército formulará y propondrá el plan de estudios del mencionado curso.

Artículo 3o. Que las cátedras del curso serán servidas exclusivamente por jefes y oficiales procedentes de la Escuela Politécnica.
El Artículo 4o. Establece que los estudiantes que aprueben el Segundo Año del Plan General de estudios obtendrán el nombramiento de cabo, los que aprueben el Tercer año, el de sargento segundo y los de Cuarto año que no terminen su carrera profesional, pero que aprueben el curso militar, serán sargentos primeros.

En el artículo 5o. Determina que los estudiantes recibirán conjuntamente con el título de Maestros de Educación Primaria, los despachos de subteniente de infantería de la Reserva, pasando a la situación de activo movilizable o a la Reserva Móvil, según la edad. Además se dictan otras disposiciones que les ligan permanentemente al Ejército.

Posteriormente se emiten Decretos como el 2354 de abril de 1940, que militariza en forma similar a la descrita, las Escuelas de Artes y Oficios para Varones; el Decreto 2412 de julio de 1940 incorpora disposiciones sobre militarización de la enseñanza en los Institutos Nacionales de Varones de la Capital, Quetzaltenango, Chiquimula y la Antigua Guatemala.

Los siguientes artículos especifican el plan de estudios, supeditado a la influencia de autoridades del Ejército.

El Decreto 2503 de abril de 1941, en su parte considerativa dice: Que la organización y régimen que se ha dado a los planteles de Segunda Enseñanza del Ramo de Educación Pública, ha producido muy buenos resultados, tanto en lo que concierne al orden y disciplina, cuanto en lo que respecta a la dedicación al estudio y aprovechamiento que, como consecuencia de aquel sistema, se palpa en el alumnado, facilitando así la labor docente y administrativa en los expresados establecimientos, siendo conveniente por ello aplicar igualmente a la Escuela de Agricultura las disposiciones contenidas en el Artículo 49 de la Ley Constitutiva del Ejército.

Todo lo anterior, explica por qué muchos maestros, profesionales y estudiantes al producirse el movimiento del 20 de Octubre de 1944, ostentaban grados militares, como mis amigos Dr. Edmundo Vásquez Martínez, Marco Antonio Villamar Contreras, Tomás Villamar Contreras, Jorge Rosal, Diego López de León, Victoriano Álvarez Juárez y muchos otros.

Tomado del diario La Hora - www.lahora.com.gt


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