Revista electrónica de discusión y propuesta social 
Revista · Documentos · Archivo · Blog   Año 2 - 2005

::::albedrío::::

Revista
Editorial
Artículos
Entrevistas
Noticias

linea

Redacción

linea

Enlaces

linea

SiteMap
Contacto


Otros documentos de consulta

De orden internacional
De carácter oficial
Comunicados

 

 

 

El todo por la nada
Por Marielos Monzón - Guatemala, 15 de marzo de 2005

“El TLC es un tsunami que nos va a arrasar a todos, pero igual había que votarlo”.
Mario Taracena (PAN)


El Congreso de Guatemala ratificó, en el medio de una masiva protesta social, el Tratado de Libre Comercio de Centroamérica y República Dominicana con Estados Unidos.

En realidad, más que TLC, el “acuerdo” debería llamarse, CETACAN: Como Entregar Todo a Cambio de Nada.

Luego de tres días consecutivos de protestas, enfrentamientos, y heridos; 126 diputados, rodeados por cientos de policías, escudos, carros lanza agua y gases lacrimógenos, levantaron su mano para dar el sí. Sólo 12 diputados se opusieron y otros 20 ni siquiera fueron al Congreso.

Las bancadas de la Gana, el FRG, el Partido Unionista, el Partido Patriota, el PAN, el DIA, el Casa, la bancada Integracionista y la UNE, que a último momento cambió su posición contraria al Tratado, dieron sus votos, y negaron la posibilidad de realizar una consulta popular como lo reclamaban las organizaciones campesinas, indígenas, sindicales, estudiantiles, magisteriales y la propia Universidad de San Carlos.

El apresuramiento, según se afirmó públicamente, se debió entre otras cosas a presiones muy fuertes del Gobierno y la Embajada de Estados Unidos.

Por el contrario, se opusieron la ANN, la URNG, la DC y algunos diputados independientes; quienes además reclamaron respetar el acuerdo político de aprobar el paquete de las llamadas leyes compensatorias, previo a la ratificación.

Antes de la aprobación del TLC o CETACAN, se votaron las modificaciones a la Ley de Propiedad Intelectual, para darles protección a las transnacionales farmacéuticas y bloquear a los medicamentos genéricos, tal cual lo había exigido públicamente EE.UU., después que se había derogado el decreto 9 2003. Es decir, aprobaron el paquete completo.

Al Congreso no le importaron los reclamos, las propuestas, los señalamientos y las advertencias de los riesgos que correrá la población con esta aprobación; según los diputados ninguna organización presentó razones de peso ni argumentos suficientes para no aprobar el Tratado.

Lo que no dijeron es que salvo muy raras excepciones, la gran mayoría de congresistas no conocen el contenido de lo firmado que consta de tres 600 páginas, 22 capítulos, 3 anexos y 6 cartas adicionales.

La aprobación por urgencia nacional impidió que se leyera el texto completo antes de aprobarse; por lo que la gran mayoría de diputados no sabe siquiera lo que se firmó.

La masiva asistencia y respaldo al paro general convocado contra la aprobación del TLC reitera una vez más el rechazo de la población al mismo.

Bien haría la Corte de Constitucionalidad en enmendarle la plana al Gobierno y al Congreso dándole luz verde una consulta popular, mecanismo que nuestra máxima ley plantea para decisiones de esta naturaleza.

Fuente: www.prensalibre.com


Copyright © El credito de las contribuciones es única y exclusivamente de los autores. El contenido de las contribuciones no representan necesariamente la opinión de la revista; los autores son responsables directos del mismo.