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Una oportunidad para la verdad
Por Marielos Monzón - Guatemala, 19 de julio de 2005
marielosmonzon@hotmail.com

“Voy a poder saber lo que le pasó a mi tata”, dijo un familiar de desaparecido al conocer el hallazgo

En la permanente lucha por la verdad, contra la impunidad y el olvido, se ha dado un paso que puede ser clave.

El miércoles pasado, personal de la institución del Procurador de los Derechos Humanos, mediante orden judicial, accedió a los archivos históricos de la Policía Nacional (PN).

Según los primeros datos recogidos, se trata de 14 habitaciones llenas de documentación, que incluye, fotos, fichas personales y placas sobre miles de conciudadanos.

Los datos abarcan desde la década del 30 hasta 1996. El procurador, Sergio Morales, reveló que hay información sobre niños desaparecidos y que se trata del “archivo más completo del que se ha tenido noticia”.

Como dato, agregó que es 10 veces más grande que el que se encontró en el EMP. Según las primeras estimaciones, analizar el material y sistematizar la información, puede llevar entre cuatro y cinco años.

La PN, desempeñó un papel nefasto en la represión, en particular contra las organizaciones sindicales y estudiantiles; y por ello los datos recogidos en estos expedientes pueden ayudar mucho a desentrañar la verdad sobre la suerte que corrieron miles de desaparecidos, torturados y perseguidos.

Las experiencias en Guatemala con el archivo del EMP; en Paraguay, con el denominado “Archivo del Terror” de la Policía Política de Stroessner, y en Chile, con los expedientes de la DINA, demuestran que el estudio de la información permite reconstruir una parte de la historia y aclarar qué le pasó a miles de personas perseguidas.

Por ello, llama la atención las primeras reacciones de personajes del gobierno, que minimizaron la importancia del hallazgo.

Algunos han dicho que conocían la existencia de ese archivo y que son papeles viejos sin valor. ¿Si lo conocían por qué nunca habían dicho nada?, ¿a nadie se le ocurrió que podía tener información importante?, ¿ninguno sabía el papel que jugó la PN durante la represión?

Es imprescindible resguardar ese archivo, impedir que siga deteriorándose y colocarlo en lugar seguro, porque hay muchos interesados en que ese material no se conozca.

Lo que era secreto, empezó a dejar de serlo y ahora se impone asumir la tarea de examinar la información sin perder tiempo, para que la verdad vea la luz y las pruebas que se consigan, abonen el camino de la justicia.

El Gobierno y la sociedad en su conjunto debemos respaldar a la PDH y el Estado debe aportar los medios técnicos y materiales para desentrañar de esos archivos la suerte que corrieron miles de compatriotas.

La verdad es una tarea impostergable y esta puede ser una oportunidad histórica para avanzar en ella.

Fuente: www.prensalibre.com


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