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Aceptar la democracia
Por Marielos Monzón - Guatemala, 4 de diciembre de 2007

Hugo Chávez: “Que haya votado 49 por ciento por el proyecto socialista es un gran paso”.

Pegarle al presidente Hugo Chávez ha sido, en los últimos años, el deporte de la derecha mundial. Un coro de afamados personajes, encabezados por quienes dirigieron la invasión a Irak, se han encargado de recorrer el mundo, y en especial, Iberoamérica, para despotricar contra “la dictadura socialista del siglo XXI”.

Lo que han obviado, en sus discursos, es que la llegada de Hugo Chávez al poder, sus reelecciones, la Constitución Bolivariana y el referendo revocatorio de su mandato en el que venció el “No”, se han logrado a través de la utilización de procesos electorales, enmarcados en el sistema democrático venezolano.

El resultado de ayer, adverso para el gobierno de Chávez, ha sido el primer revés electoral que ha afrontado el mandatario desde 1998, cuando ganó por primera vez la elección presidencial; el mecanismo utilizado por su gobierno, para cambiar la Constitución, fue nuevamente el del referendo. Esta vez, la oposición logró la victoria por un mínimo margen -en el bloque A de reformas, el “No” obtuvo el 50.7 por ciento, y el “Sí”, el 49.29 por ciento. En el bloque B, el “No” obtuvo el 51.05 por ciento, y el “Sí”, el 48.94 por ciento-.

En un gesto de madurez política, el presidente Chávez, reconoció los resultados, felicitó a sus adversarios, pidió a sus seguidores aceptar la derrota electoral y afirmó: “Hemos sabido convertir aparentes derrotas en victorias morales, que después se convierten en victorias políticas”. Actitud que contrasta con las declaraciones furibundas y las denuncias de fraude que se han dado en anteriores ocasiones, cuando el chavismo ha salido vencedor.

En la democracia se gana y se pierde, es un sistema que permite que sea el pueblo quien decida, a través de su voluntad soberana, el destino político de su país. Aceptar jugar en el sistema democrático implica respetar los resultados electorales, aunque nos sean adversos.

Se puede o no estar de acuerdo con el gobierno del presidente Hugo Chávez, se puede o no estar de acuerdo con las medidas que implementa, pero lo que no se vale es criticar el sistema y boicotearlo, cuando gana en buena lid el chavismo.

La doble moral que practican los grupos hegemónicos de la derecha, en casi todo el mundo, llega a tal punto que inmediatamente salen a reconocer la victoria electoral cuando les favorece, aun cuando la misma se haya obtenido en forma fraudulenta.

Mantienen su apoyo a regímenes totalitarios, cuando los dictadores se pliegan a sus designios; están de acuerdo con grupos paramilitares que desestabilizan gobiernos electos democráticamente, y aplauden y financian los intentos de desestabilización institucional.

Lo que ocurrió el domingo en Venezuela es, en buena medida, un termómetro de la vocación democrática del régimen bolivariano. Así debe entenderlo la oposición, y enmarcar su victoria y sus acciones futuras en la cancha de la legalidad y el juego democrático.

Fuente: www.prensalibre.com.gt


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