Revista electrónica de discusión y propuesta social 
Revista · Documentos · Archivo · Blog   Año 2 - 2005

::::albedrío::::

Revista
Editorial
Artículos
Entrevistas
Noticias

linea

Redacción

linea

Enlaces

linea

SiteMap
Contacto


Otros documentos de consulta

De orden internacional
De carácter oficial
Comunicados

 

 

 

Victimarios, no víctimas
Por Margarita Carrera - Guatemala, 4 de marzo de 2005

Berger “podría incurrir en los delitos de abuso de autoridad, incumplimiento de deberes y malversación”. (elPeriódico, 1 marzo).

Las verdaderas víctimas de la guerra sucia, las que fueron masacradas, violadas y torturadas, han sido agraviadas el Día de la dignidad de las víctimas del conflicto armado interno -este 25 de febrero- por el presidente Berger.

Un día antes de la Navidad del 2004, el presidente firmó el acuerdo gubernativo 36-04, el cual destina Q445 millones para las víctimas de la guerra sucia, fortaleciendo, así el Fideicomiso Fondo Nacional para la Paz, instancia creada desde 1996.

Sin embargo, al verse presionado por las amenazas de las ex Pac, el presidente dispuso que ese dinero será utilizado para los integrantes de las ex Pac, de quienes dice son también víctimas de la guerra.

A lo cual se le puede objetar que si bien éstos fueron obligados a trabajar para el Ejército, eso no las exime de haber cumplido el infame papel de genocidas, violadores, torturadores y asesinos.

Además, la Constitución establece que “ningún funcionario o empleado público, civil o militar, está obligado a cumplir órdenes manifiestamente ilegales o que impliquen la comisión de un delito”.

El presidente Berger debería leer documentos del Remhi y de la Ceh: “La mayor parte de las veces las patrullas realizaron sus acciones de rastreo o participación en masacres junto con batallones del Ejército(...)”.

“Van en grupos, a veces como 150 o 200 junto con los patrulleros, porque los patrulleros son bastantes. Del Ejército tal vez van 50 o 40, pero los patrulleros son los más fuertes. Como ya tienen armas, pues ellos también nos mataron mucha gente. Caso 3,624. Las Guacamayas, Uspantán, Quiché, 1981”. (Remhi, II tomo, p. 131).

El presidente les arrebata el dinero a las verdaderas víctimas de la guerra porque ellas no amenazan al Gobierno como sí lo hacen las ex Pac, a quienes todo el mundo teme: “Un día el Ejército y la patrulla de Salaqwin vinieron a buscar dónde se encontraba la gente para atacarles: hallaron a estos enfermos y los rodearon y los mataron a todos; había niños, había ancianos, y los mataron a todos. IC 33, Cruzpemech, Alta Verapaz, 1981”. (Remhi, II tomo, p. 131).

Si las PAC fueron creadas por el Ejército a finales de 1981 como parte de la política contrainsurgente, ¿no sería justo que en lugar de arrebatarles a las víctimas de la guerra sucia el dinero que les pertenece, se lo arrebaten al mismo Ejército que las contrató?

El Editorial de elPeriódico (1 de marzo), señala: “(...)si Berger dispone de los recursos reservados para el resarcimiento de las víctimas del conflicto armado interno, para pagar a los ex Pac, podría incurrir en los delitos de abuso de autoridad, incumplimiento de deberes y malversación (...)”.

Fuente: www.prensalibre.com


Copyright © El credito de las contribuciones es única y exclusivamente de los autores. El contenido de las contribuciones no representan necesariamente la opinión de la revista; los autores son responsables directos del mismo.