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Plan Subida
Por Margarita Carrera - Guatemala, 18 de febrero de 2007

Los invasores le entregaron una carta y documentos para que los hiciera llegar a Washington.

Frente a los crímenes que el Ejército cometía contra la población indígena en 1979 y primeros días de enero de 1980, en la Franja Transversal del Norte, (el más grave: hallazgo de siete campesinos asesinados después de que nueve de ellos habían sido secuestrados por el Ejército), se formó una delegación para presentarse en la Ciudad de Guatemala con el fin de denunciar por la radio y la prensa escrita las torturas y los crímenes sufridos.

El 15 de enero de 1980 llegaron a Guatemala, aproximadamente, 130 campesinos, para informar sobre tales hechos. Se trataba del Plan Subida. Ya en la capital, el Gobierno dio órdenes para que no fueran publicadas las denuncias.

Esto condujo a que se pusieran en marcha acciones con el objetivo de hablar sobre los atropellos: actos de solidaridad con la Universidad de San Carlos, mítines e interrupciones de tránsito, toma de radios.

En sus inicios, hubo intento de invadir la Embajada de Canadá, en la zona 9. Por razones no establecidas, los campesinos se dirigieron a la Organización de los Estados Americanos (OEA), pero sus oficinas estaban bien resguardadas.

Eduardo Ritter, secretario general de la oficina de la OEA, sólo los atendió por la ventanilla, negándose a recibirlos. Los invasores le entregaron una carta y documentos para que los hiciera llegar a Washington.

El documento llevaba fecha 24 de enero de 1980. Era de campesinos de Chajul, Nebaj, Cotzal, San Miguel Uspantán, San Pablo El Baldío, Chimel y Chacamán. Denunciaba represión y asesinatos por parte del Ejército contra sus pobladores.

Como la toma de la OEA fracasara, se pensó en la toma pacífica de la Embajada de España.

Así lo hicieron el 31 de enero de 1980. El ex embajador Cajal, Cáceres y Molina, ante una nueva invasión de cientos de policías, pedían por megáfono que se retiraran las fuerzas del orden, pues los campesinos estaban dispuestos a desocupar la embajada. Oídos sordos: a las 13.30 horas, la Policía tomó posesión del techo y los balcones.

Después de la explosión, se produjo el incendio. Los bomberos llegaron tarde. El hecho de que los cadáveres se hubieran quemado únicamente de la cintura para arriba dio lugar a investigar la causa del incendio.

El jurado del Cuarto Tribunal Russell, del 16/11/80, rechazó que el fuego fuera causado por cócteles molotov. Tras haber analizado los cadáveres, concluyó: 1) Sólo las partes superiores de los cuerpos estaban quemadas; 2) los cadáveres mostraban heridas de bala; 3) la posición en que se encontraban indicaba que fueron expuestos a un calor súbito e irresistible por el uso de lanzallamas de fósforo, utilizado desde fuera.

Fuente: www.prensalibre.com - 160207


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