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Los kaibiles y la D-2
Por Margarita Carrera - Guatemala, 26 de octubre de 2007

Documento desclasificado por la CIA: “Sus antecedentes (de Otto Pérez) se remontan a los más sangrientos días de los años 80, cuando la D-2 realizaba ejecuciones extrajudiciales”.

El Príncipe, de Maquiavelo, revela las más tremendas pasiones de los políticos, tanto del pasado como del presente. Platón, en la República, se muestra optimista frente a la naturaleza humana, asegurando que el hombre es capaz de desarrollar la inclinación hacia el bien y la virtud mediante una buena educación; Maquiavelo, en cambio, tiene una idea totalmente opuesta.

Su concepción del hombre es desesperada y pesimista. El maquiavelismo se puede aplicar a los gobiernos que, con tal de mantenerse en el poder, han de aprender cómo ser temidos, más que ser amados.

La crueldad, según Maquiavelo, tiene su código: si se emplea la “mano dura”, debe hacerse de un solo y con todo su peso, pues un baño de sangre ofende menos al saborearse menos, mientras los beneficios deben hacerse poco a poco para que puedan saborearse mejor.

Ejemplo: un pueblo tan culto como el alemán fue capaz de someter a los judíos a la tortura y al exterminio. En la famosa “solución final”, los más altos jefes nazis, obedeciendo a Hitler, acordaron cómo exterminar lo más rápido posible y con el menor costo a millones de judíos.

Sin ir muy lejos, debe hacerse hincapié en lo sucedido al pueblo guatemalteco durante la guerra sucia. En el resumen de la CEH se habla de los kaibiles. “El Kaibil es una máquina de matar cuando fuerzas o doctrinas extrañas atentan contra la Patria o el Ejército” (numeral 9 del Decálogo del Kaibil, inserto dentro de la Misión y Capacidades de la Escuela Kaibil).

Su antecedente: “(...) venía de la década de los 60, cuando la influencia doctrinaria y operacional del Ejército norteamericano en el adiestramiento de los oficiales y cadetes del Ejército de Guatemala, en los cursos realizados en Panamá, fue notoria.

La mayoría de los instructores tenía experiencia de combate en Vietnam (...) en las operaciones contrainsurgentes, principalmente en áreas selváticas”. Claro, referente a la Escuela de las Américas, dirigida por los EE.UU. “Dentro del curso se fomentó el sentido de agresividad a través de la presión mental y física deshumanizada.

Era esencial matar animales, particularmente perros y comérselos crudos o asados, y beber su sangre. Teníamos que comer animal crudo, matar gallinas por la cabeza, tomar su sangre, comer nuestros propios vómitos, para no desperdiciar. Uno lo hace pero no se acostumbra...” (testigo, ex kaibil de Petén, CEH. T.C. 242).

También se habla de la Fuerza Aérea entrenada en Fort Albrook, base aérea de EE.UU., ubicada en Panamá, y en la de Maxwell, de Alabama. La FAG bombardeó población civil y arrasó pueblos enteros.

También eliminaba cadáveres, lanzándolos al océano Pacífico: “El personal de la D-2 llevaba a grupos de prisioneros y cuerpos afuera a esperar el avión y cargarlos a bordo. A los pilotos se les ordenaba volar 30 minutos fuera de la costa de Guatemala y luego empujar a los prisioneros y a los cuerpos fuera del avión.

De esta manera la D-2 podía eliminar la mayoría de los torturados y asesinados” (traducción del documento desclasificado de EE.UU., PG 2550, pág. 67).

El Remhi (tomo II, pág. 89) dice cómo la D-2 (Dirección de Inteligencia) “estuvo implicada en abusos sistemáticos contra los derechos humanos, incluyendo asesinatos y detenciones ilegales (...)”.

A raíz de la crisis del golpe de Estado de 1993 se creó una división en la inteligencia militar como producto de las posiciones opuestas tomadas por el general Ortega Menaldo y el coronel Otto Pérez Molina. Los documentos desclasificados por los servicios de inteligencia estadounidense de 1994 describen al entonces coronel Otto Pérez y su grupo como “oficiales ambiciosos... En general sus metas son democráticas y deberían ser la mejor esperanza para el Ejército en estos tiempos.

Al mismo tiempo, sus raíces, especialmente en el círculo interior, vienen de dentro de los rangos y categorías de la D-2 y sus antecedentes se remontan a los más sangrientos días de inicios de los años 80, cuando la D-2 realizaba ejecuciones extrajudiciales.

Son progresistas que crecieron con manchas de sangre en sus manos, aunque no tenemos información directa para señalar que el propio coronel Pérez estuvo envuelto en actividades de esta naturaleza. Al mismo tiempo, no se puede decir que este grupo de oficiales no está aún influenciado por su pasado”.

Fuente: www.prensalibre.com - 251007


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