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Asesinato político
Por Margarita Carrera - Guatemala, 1 de noviembre de 2007

Una gigantesca operación internacional fue forjada para disfrazar el crimen y poner a salvo a aquellos seres intocables e impunes.

Ya está a la venta el libro de Francisco Goldman The Art of Political Murder, que lleva como subtítulo Who Killed the Bishop? (Grove Press, Nueva York, 2007). En español vendrá a Guatemala por el mes de diciembre. La obra trata del asesinato político de monseñor Juan Gerardi, cometido el 26 de abril de 1998.

En la contraportada dice Salman Rushdie: “Francisco Goldman es un extraordinario escritor y éste es un libro extremadamente importante”. A su vez, Eduardo Galeano afirma que se trata de una historia prohibida, la cual ha sido silenciada y enviada al olvido por el poder militar reinante en Guatemala.

Una gigantesca operación internacional fue forjada para disfrazar el crimen y poner a salvo a aquellos seres intocables e impunes, autores de este asesinato y de otros miles más. El libro de Goldman es una irrefutable respuesta al trabajo sucio de especialistas de la opinión pública.

Otro de sus comentaristas, Richard Ford, no duda en señalar cómo Goldman desarrolla en este libro su inmenso talento como novelista al demostrar su capacidad de compasión, lo mismo que la precisión narrativa. Jon Lee Anderson observa que, en la historia del asesinato de monseñor Gerardi, Goldman demuestra ser gran escritor y detective.

Goldman, estadounidense-guatemalteco, que empezó a tener éxito con su primera obra, La larga noche de los pollos blancos, obtuvo el primer lugar de la Academia Nacional de Artes y Letras de Estados Unidos. Además, es destacado cronista y reportero en revistas como The New Yorker, Harper’s y The New York Times Magazine.

El arte del asesinato político señala el peligro que enfrenta quien se atreve a develar el poder que encierra un Estado corrupto que ha sido capaz de perpetrar los crímenes más temibles.

Quien se enfrenta a la ardua y peligrosa labor de búsqueda de la verdad y la justicia ha de tener una enorme valentía y un amor impostergable por las causas de los débiles, como monseñor Gerardi. La obra de Goldman conduce al lector al submundo del terror, en donde aparece la CIA entrenando a los jefes de la Inteligencia Militar guatemalteca para combatir a la guerrilla.

Para ello utiliza el chantaje, la extorsión, la omnipresencia de los informantes, la violencia y el terror. Este libro de “no-ficción” es una crónica y un tratado de investigación que se puede comparar con la obra de Truman Capote In Cold Blood.

A continuación, me permito citar parte de la traducción del libro de Goldman que está realizando de manera independiente Alberto Valenzuela: los acuerdos de paz indicaban “que se debía crear una comisión, patrocinada por Naciones Unidas (la Comisión del Esclarecimiento Histórico) para establecer de manera formal, la historia de los crímenes de la guerra recién concluida.

Pero muchos activistas de los derechos humanos, incluyendo a monseñor Gerardi, que había participado en las negociaciones que condujeron a los acuerdos de paz, dudaban que una comisión de Naciones Unidas fuera capaz de proveer un recuento veraz y completo de lo ocurrido durante la guerra.

La comisión de las Naciones Unidas no tenía, por ejemplo, la autoridad de identificar con nombre y apellido a los violadores de los derechos humanos. Tampoco podría señalar quiénes eran los responsables de los asesinatos. El testimonio que la gente presentara ante la comisión no podría ser usado en el futuro para llevar ante la justicia a los responsables de los crímenes de guerra.

En una especie de genial movida de ajedrez, la ODHA, bajo la dirección de monseñor Gerardi, inició una investigación paralela de apoyo a la Comisión del Esclarecimiento Histórico.

El proyecto habría de llevar por nombre Recuperación de la Memoria Histórica (...)”, presentado el 24 de abril de 1998, bajo el título de Guatemala, nunca más.

Fuente: www.prensalibre.com


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