Revista electrónica de discusión y propuesta social 
Revista · Documentos · Archivo · Blog   Año 4 - 2007

::::albedrío::::

Revista
Editorial
Artículos
Entrevistas
Noticias

linea

Redacción

linea

Enlaces

linea

SiteMap
Contacto


Otros documentos de consulta

De orden internacional
De carácter oficial
Comunicados

 

 

 

Gobierno entrante: ¿« Caballo de Troya» o «El Viejo y el Mar»?
Por Matthew Creelman - Guatemala, 17 de noviembre de 2007

• Corrupción como «puerta de acceso» al poder

• La cooperación internacional y su discurso modernizante

• La lucha contra la corrupción debe convertirse en un movimiento social país

La paradoja central para la política guatemalteca en el periodo actual es la siguiente: para llegar al poder, un partido político requiere del apoyo de actores corruptos motivados por el lucro ilícito; sin embargo, una vez en el poder, ningún partido puede gobernar efectivamente debido a la presencia de estos actores corruptos. Sin enfrentar directamente esta realidad, el gobierno entrante corre el riesgo de terminar como el Viejo y el Mar: pescar una de las oportunidades más grandes que existen en un país, solamente para llegar al puerto en cuatro años, con nada más que los huesos de lo que era un proyecto político ambicioso.

EL ROL DE LA CORRUPCIÓN. Hace siete años Inforpress Centroamericana inició un servicio de información para alcaldes municipales. Hasta la fecha se han inscrito 170 gobiernos municipales en el servicio, que representan la mitad de los municipios del país. Cada gobierno local envía oficiales, funcionarios y empleados a los talleres de análisis y del uso de Internet. Son oportunidades para intercambios francos y discusiones insólitas sobre el tema de la corrupción a nivel municipal.

Inforpress trata de proveer insumos útiles para toda clase de alcalde (clasificados en tres grupos: tradicional, modernizante y transformador). Por eso, el enfoque sobre la corrupción analiza los riesgos, los impactos, y las tendencias, con base en las experiencias de gobiernos anteriores y el actual, municipalidades vecinas, y actores privados.

A raíz de estas experiencias e intercambios con actores políticos, funcionarios de gobierno y analistas, hemos llegado a considerar la corrupción como el problema central para la democracia en Guatemala. La corrupción puede ser una oportunidad o una amenaza, dependiendo de los motivos particulares de cada persona. Este artículo busca compartir algunas de las conclusiones de Inforpress en relación al impacto y la función de la corrupción y la importancia de preparar una política radical frente al tema.

La paradoja que genera la corrupción existe porque ésta es el principal mecanismo para contener las tensiones entre la democracia y la acumulación de riqueza particular en el país. Mientras Guatemala tiene una economía caracterizada por la extrema concentración de riqueza, al mismo tiempo vive bajo un régimen de democracia representativa en que cada votante tiene igual poder de decisión. La corrupción de intermediarios políticos asegura el desvío de sus compromisos hacia un interés personal de lucro (Cuadro I). Así, los representantes políticos se convierten en obstáculos a la expresión organizada de las demandas sociales y políticas de los excluidos. Si la corrupción es una disfunción, desde el punto de vista formal, es una «disfunción funcional», desde el punto de vista hegemónico. Similar disfunción funcional existe en los sectores económicos (coyotismo) y en el sector social (subsidios de cooperantes que en muchos casos socavan relaciones democráticas entre ONGs y sus bases de beneficiarios). (Ver Inforpress 1668).

La corrupción no solamente altera los flujos de responsabilidad y compromisos por parte de los gobernantes y sus funcionarios, también se convierte en el guardián de la puerta de acceso al gobierno. El alto costo de una campaña política requiere de subsidios grandes por parte de grupos de interés.

En municipios pequeños de Escuin- tla por ejemplo, un candidato puede gastar Q500 mil en una campaña. En una campaña para diputado de Chimaltenango, una campaña exitosa puede requerir mas de Q1 millón. El autofinanciamiento de estas campañas asegura en la mayoría de los casos una lógica de «preinversión» y un análisis de retorno.

En la mayoría de casos de los partidos grandes, los candidatos deben contribuir fondos a las campañas nacionales y cubrir los costos de sus propias campañas. Esta modalidad de financiamiento explica la tremenda frustración y a veces violencia al perder elecciones locales. Más que una derrota política, es percibida como una pérdida de fondos de «preinversión».

La corrupción, en este contexto, fortalece la relación Estado-Empresa, a costa de la relación Estado-Comunidades. De los tres grandes espacios sociales que conforman la sociedad occidental, el Estado, el Mercado y la Comunidad, los primeros dos han estado fortaleciéndose mutuamente, mientras el espacio comunitario está en franco deterioro. Históricamente, especialmente en países donde ha existido una tensión entre la emancipación social y la regulación social, los Estados han podido equilibrar sus políticas entre los intereses sociales de la población y los intereses de sectores empresariales.

Sin embargo, en los últimos 30 años, los Estados han sido cada vez más comprometidos con los intereses empresariales, a costa de las agendas sociales. Esta situación, especialmente notable en países como Guatemala, marca el fin de la tensión entre la emancipación social y la regulación social, a favor de los intereses mercantiles.

EL TEMA DE LA CORRUPCIÓN SE CORROMPIÓ. Existen por lo menos tres maneras de plantear la corrupción: doble-discurso; modernizante; y contrahegemónico. Llama la atención que el tema de la corrupción no fue muy central en la década de la transición de gobiernos militares a gobiernos civiles. De hecho, la corrupción existente en los años 80 facilitó la transición entre los militares y los civiles, al crear un interés común que unía a los dos. Así contribuyó a limar asperezas con la generación de oportunidades conjuntas y estructuras clandestinas.

Solamente cuando la corrupción se convierte en una justificación para la privatización, los gobiernos extranjeros comienzan a privilegiar el tema. Luego, el tema cobra interés para los gobiernos y algunas entidades del sector privado, por razones de gobernabilidad y competencia desleal. Pocos actores logran generar un debate sobre los distintos usos del tema para los diferentes grupos involucrados.

El doble discurso es lo más común en los medios de comunicación y los funcionarios del gobierno. En este enfoque, la corrupción sirve para regular la democracia, pero cuando la corrupción se excede o involucra enemigos políticos del gobierno de turno, los medios dirigen su atención de manera selectiva, para así «regular» la corrupción. De esta manera, los grupos empresariales propietarios de los medios, tienen un mecanismo para influenciar opinión pública, por medio de ataques selectivos a la corrupción, que tienen el impacto final de determinar la credibilidad o desgaste del sector político.

El enfoque modernizante es el promovido por la cooperación oficial de los Estados Unidos, la Unión Europea y el Banco Mundial que buscan estabilidad política y una administración pública efectiva para desarrollar mercados y evitar crisis políticas en sus zonas de influencia.

I. EL GOBIERNO LOCAL ANTE EL «DILEMA» DE SER CORRUPTO

Aunque hay numerosos ejemplos de corrupción, el caso de un alcalde de un municipio de Escuintla es especialmente revelador: Este líder édil reveló que recibe un salario mensual de Q20 mil, dietas de Q10 mil y Q2 mil en representación cada mes. Sin embargo, él insiste que su ingreso principal viene del «10 por ciento sobre obras.» Cada año su municipalidad recibe alrededor de Q9 millones en fondos para obras, y su parte sería alrededor de Q900,000. En total sus ingresos son superiores a Q1.2 millones al año.

El alcalde, quien fue investigado el año pasado, y todavía ganó re eleccion en septiembre, dijo que recibió pagos en efectivo de Q295 mil al terminar una obra de Q2.5 millones. «Di Q25 mil a cada concejal y me quedé con el resto», dijo.

De acuerdo con su oficina municipal de IUSI (Impuesto Único Sobre Inmuebles), los finqueros (ganaderos y azucareros) solamente pagan una pequeña fracción de sus impuestos territoriales, aunque son los principales contribuyentes en las campañas poíticas municipales. Cuando Inforpress preguntó a los azucareros por qué no pagan sus impuestos, argumentaron que el dinero sería desperdiciado, debido a la corrupción municipal. Esta práctica de evasión fiscal se extiende por toda la región. En otro municipio de Escuintla hay una finca que paga Q36 mil al año en IUSI , mientras la finca tiene una hipoteca de US$9 millones. Si el valor de la hipoteca representa el valor de la finca, se debe pagar anualmente Q600 mil en IUSI .

Otro alcalde, de Suchitepéquez, confesó en un taller frente a 25 municipalistas: «soy corrupto, y cualquier persona aquí que diga que no lo es, es un mentiroso.»

Varios alcaldes han comentado sobre la solicitud de «mordidas» por parte de delegados del Instituto de Fomento Municipal ( INFOM ) para incrementar su cuota del situado constitucional en Q1 millón. Inforpress recibió estas denuncias de municipalistas en Baja Verapaz, Suchitepéquez, Escuintla, Huehuetenango y Guatemala.

Aunque muchos factores pueden incidir, la corrupción es un factor constante en todos los análisis del desgaste de los gobiernos. Es notable que ningún partido gobernante ha logrado la reelección al nivel nacional en 60 años de elecciones. Como dijo un residente de un municipio en Suchitepéquez, al explicar por qué los vecinos no aceptaban la reelección de los alcaldes: «aquí decimos, ‘él ya comió, hay que dar de comer a otro`».

El peligro es cuando la enfermedad afecta a tantos actores que se normaliza. Un empleado de la SAAS recientemente comentó a Inforpress sobre la práctica de alterar la medida de la gasolina al venderla en las gasolineras. «Debemos comprar una gasolinera» , dijo. «Si no puedes contra ellos, únete con ellos.»

Estados Unidos ha logrado ganar terreno con las ONGs guatemaltecas por medio de capacitaciones y financiamiento. Actualmente el tema de la corrupción es dominado por un discurso modernizante. La ausencia de un análisis riguroso por parte de las ONGs ha facilitado su alianza con los gremios empresariales compuestos por sectores que históricamente se han beneficiado de la corrupción estatal. El resultado ha sido una presencia de baja intensidad, que mantiene el tema en luz pública sin generar fuerzas sociales. Es una de las manifestaciones más claras de la crisis de intermediación social, de punto de vista contrahegemónico.

La corrupción en la lucha para combatir la corrupción fue muy obvia cuando el Banco Mundial contrató en 2003 a un grupo de consultores en Guatemala para realizar un estudio sobre la corrupción estatal. El contrato fue gestionado durante los últimos meses del gobierno de Alfonso Portillo , pero el estudio fue programado para los primeros meses del gobierno de Óscar Berger ( Inforpress 1659).

A pesar de serias dudas expresadas por Inforpress sobre la utilidad del estudio, debido a la conflictividad entre el gobierno saliente y el gobierno entrante, el Banco Mundial siguió con su iniciativa. El estudio costó alrededor de Q500 mil, y hasta la fecha no ha tenido incidencia alguna en las políticas públicas o la legislación del gobierno actual. Inforpress , inicialmente participante en el consorcio de consultores, se retiró del proyecto debido a la falta de respuesta alguna del Banco Mundial a esas preocupaciones. El tercer enfoque, el contrahegemónico, busca convertir el tema en un arma de transformación democrática que revitaliza la capacidad del Estado para regular el mercado.

EL CABALLO DE TROYA. La pugna por definir conceptos es cada vez más fuerte. Palabras como corrupción, democracia, derechos humanos, tienen definiciones tan variadas que generan oposición entre actores, pero el hecho que los discursos distintos están siendo sostenidos por fuentes comunes de financiamiento, muchas veces contribuye a la cohabitación política de agendas distintas. En estos casos el pragmatismo, la mediocridad y el oportunismo convierten estos «programas anti virus» en portadores de nuevos virus que subyacen en los discursos.

Para algunos analistas, la solucion es revivir la dicotomía amigo-enemigo, porque si no hay enemigos, no hay necesidad de amigos. «En sus raíces más profundas, la crisis del Estado Providencia (de bienestar) se basa menos en una crisis fiscal largamente manipulada, que en la inculcación ideológica de la desaparición de los amigos y su sustitución por un mar de cuerpos extraños, indiferentes en la mejor de las hipótesis, peligrosas en la peor.» ( Boaventura de Souza Santos ).

El momento más propicio para un gobierno que busca enfrentar la corrupción son los primeros meses de su administración (cuadro II). Son tiempos de alto riesgo, y una tendencia es huir de las decisiones radicales. Sin embargo, el reto debe ser reemplazar las relaciones Estado-Empresa con relaciones Estado-Comunidad. Existirá una pauta peligrosa en que los aliados corruptos se dan cuenta del cambio de reglas, mientras la nueva administración todavía no logra convencer a los ciudadanos de la profundidad y la seriedad de la transformación. Es un momento que requiere la disposición de correr riesgos de una crisis general. Esta estrategia representa una especie de «Caballo de Troya» , porque convierte el «regalo» que significa la victoria electoral, en una herramienta para enfrentar la corrupción.

Sin lugar a dudas, los cambios requeridos incluyen cambios en las actitudes y acciones de las personas más cercanas. Se debe partir de la idea que el humano tiene (tenemos) una gran capacidad de auto engaño. Esta capacidad es especialmente alta cuando somos eslabones en cadenas en que podemos seleccionar nuestras referencias éticas libremente (por ejemplo, están los intermediarios de la cooperación: «a veces me identifico con los actores arriba de mí en la cadena, a veces me identifico con las personas abajo. Puedo criticar a la gente «abajo» cuando hablo con mis superiores sobre procedimientos y cumplimiento, y puedo criticar a la gente «arriba» cuando hablo con mis bases sobre relaciones norte-sur» ).

Inforpress ha practicado esta estrategia de «Caballo de Troya» en los talleres para COCODES y COMUDES bajo los auspicios de los alcaldes municipales. En las reuniones se presenta información y análisis a los líderes comunitarios y se enfoca el taller en el tema de la corrupción municipal y la necesidad de fortalecer la participación comunitaria en el quehacer municipal.

En algunos casos, los alcaldes tienen que explicar su posición frente a las presiones de la corrupción desde los diputados, los fondos sociales, y otras instancias del gobierno central. Si no actúa decididamente, cualquier administración caerá en el patrón que ha existido, sin excepción, con los seis gobiernos durante los últimos 22 años.

Este patrón tiene un paralelo en el cuento del escritor Ernest Hemingway, «El Viejo y el Mar» . En cada elección, un partido diferente logra capturar un pez tan grande que no cabe en su barco. Al llegar al puerto cuatro años después, su presa ha sido reducida a huesos, debido a la voracidad de los tiburones que nadan impunemente alrededor del barco. En el caso de la política en Guatemala, muchos de los tiburones están dentro del barco.

En resumen: la corrupción es un tema obligado y central para cualquier gobierno que quiere romper con el ciclo de el Viejo y el Mar . Si la lucha contra la corrupción no se convierte en un movimiento social avalado por el gobierno, el proceso de degeneración comenzará inmediatamente. Si la lucha es modernizante y subsidiada, en lugar de contrahegemónica y social, su resultado será superficial y estabilizador, sin alterar las relaciones y estructuras que llevaron a su gobierno al poder. Estas dos alternativas marcan la diferencia entre amenaza y oportunidad. No hay garantías de éxito si deciden enfrentar este problema, pero sí hay garantía de fracaso si no lo hacen.

II. LA LUCHA CONTRA LA CORRUPCIÓN COMO MOVIMIENTO SOCIAL.

Mientras otros temas de suma importancia despiertan monstruos y crean divisiones, el tema de la corrupción puede involucrar amplios segmentos de la población, especialmente si el Estado es capaz de actuar de manera convincente. Si la masa crítica favorece la lucha contra la corrupción, existe la posibilidad de involucrar empresarios, clase media, medios de comunicación y ciudadanos de diferentes ideologías. Sin embargo, existe una larga historia de decepciones en relación al tema. La carga de la prueba cae sobre el gobierno, debido a los antecedentes.

Convencer a la gente de la profundidad y sinceridad de esta lucha implica actuar en dos campos:

Primero, atacar sin titubeo a los mismos aliados políticos y empresariales que apoyaron y forman parte de la misma administración. Es la parte más peligrosa de un proyecto que convierte el tema de la corrupción en una lucha social, porque implica una actitud de traición frente a los aliados corruptos políticos y empresariales y una gran cantidad de empleados públicos. (Si la administración pública involucra más de 250 mil personas, y un nuevo gobierno cambia 25 mil de ellos/as, existe una gran ventaja a favor de los empleados permanentes en relación a los nuevos. Ellos/as son los maestros y maestras de la cultura de trabajo a los novatos. Si no hay una acción pareja frente a los corruptos, estalla un conflicto entre la burocracia permanente y los favorecidos del nuevo gobierno.)

Segundo, crear un «canal» o cadena de operadores de justicia intocables , en que participan pequeños grupos de auditores, fiscales, jueces, policía, y oficiales de presidios, que trabajan física y estructuralmente apartados de las entidades estatales, con el fin de procesar casos ejemplares.

El método más efectivo que existe en el Estado guatemalteco de frenar esfuerzos de reformar la cultura política es enfrentar la honestidad con la corrupción en distintos eslabones en la cadena de justicia. Por ejemplo, un juez honesto, con un fiscal corrupto; o un policía honesto con un juez corrupto; o en ultima instancia, un director de presidios deshonesto para favorecer personas sentenciadas por jueces honestos. Estos casos ejemplares o paradigmáticos deben resultar en sentencias en contra de diputados, alcaldes, empresarios de la construcción, oficiales de la Contraloría de Cuentas, Ministerio Público, policía, jueces, empleados de Aduanas, etcétera.

Los casos ejemplares deben ser publicitados y manejados transparentemente. Deben incluir políticos y administradores de la misma administración. Deben incluir también actores del sistema de justicia. Si incluyen familiares de políticos, y empresarios afines, generaría la confianza necesaria para defenderse contra la reacción inevitable. Los sujetos sentenciados a cárcel deben ser enviados a instituciones donde no corran riesgo de violencia.

Las metas son dos: subir el costo (los riesgos) de la corrupción; y ganar la credibilidad de los y las ciudadanas. La corrupción es gemela de la evasión fiscal. Si no se ataca a la corrupción, no se tendrá autoridad moral para cobrar impuestos. Enfrentar la corrupción es el primer paso hacia una batalla contra la evasión fiscal.

Convertir la lucha contra la corrupción en un movimiento social, es el primer paso hacia una participación social en el tema fiscal, por medio de la auditoría social, los presupuestos participativos, las sanciones y la promoción de las denuncias por parte de la población. Las ONGs que promueven el tema de la corrupción tienen una agenda explícita y una función encubierta. La lucha contra la corrupción, financiada por el gobierno de los EEUU y el Banco Mundial, busca relegitimar al Estado sin convertir el tema de la corrupción en un movimiento social. Es importante que el gobierno asuma este tema como algo propio, sin depender de la cooperación o de las iniciativas de las ONGs y entidades del sector privado.

En ambos casos —corrupción y derechos humanos— las agencias de cooperación y las ONGs nacionales han logrado controlar las definiciones y enfoques, creando interlocutores sin bases sociales. Así pueden definir las agendas y la intensidad de las luchas, por medio de intermediarios subsidiados, sin capacidad de acumular fuerzas sociales. Su función es no funcionar.

Esta propuesta es radical, en el sentido que busca romper la alianza primordial entre actores ilícitos y el gobierno y genera una nueva alianza entre el gobierno y los ciudadanos. Para lograr suficiente fuerza social para defender este proyecto, es importante convertir el tema en la prioridad central de un gobierno. Sin enfrentar la corrupción, cualquier otro logro quedará diluido por los problemas de ejecución a raíz de los desvíos de recursos en el camino.

Aunque los medios masivos de comunicación son portavoces de grupos empresariales e intereses políticos; tienen la posibilidad de percibir grietas en los estamentos de poder, y algunos pueden actuar como aliados en este proceso si ven que puede convertirse en movimiento social con el aval del gobierno.

El caso Watergate en los EEUU muestra la capacidad de los medios de romper filas cuando hay una grieta en el poder. En general los medios se mantienen dentro de los márgenes de la institucionalidad y la cultura política. Por ejemplo, pocos medios en Guatemala denunciaron la brutalidad del Ejército durante el conflicto armado. Sin embargo, si el gobierno actúa de manera frontal contra la corrupción de empresas privilegiadas los medios tendrían que publicitarlo, aun cuando afecte a sus accionistas y cuentas de anunciantes.

Un medio de comunicación que busca competir en el mercado podría convertir el tema de la corrupción en una posible ventaja competitiva frente a otros medios sesgados. Lo que necesitan es saber que no es una lucha política-partidaria con fines de eliminar contrincantes. Al terminar el periodo de Berger con fuertes indicios de corrupción y crimen organizado en muchos niveles de gobierno, queda muy claro que la campaña publicitaria contra la corrupción del gobierno de Portillo fue con fines partidarios o con motivos de ajustar cuentas. Cualquier intento de enfrentar la corrupción tiene que tomar en cuenta estos antecedentes.

 

En cooperación con Inforpress Centroamericana - Inforpress C.A. es una revista semanal de análisis que cubre la región centroamericana, y depende de suscripciones para sus ingresos. www.inforpressca.com

www.albedrio.org


Copyright © El credito de las contribuciones es única y exclusivamente de los autores. El contenido de las contribuciones no representan necesariamente la opinión de la revista; los autores son responsables directos del mismo.