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Un día en la vida Enma Apén | Actriz y pintora
Por Miriam de León Escobar - Guatemala, 28 de junio de 2005

LOS SUEÑOS DE ENMA APÉN

De la noche a la mañana Enma Apén Sanic, una joven pintora de San Juan Comalapa, se convierte en actriz de la película Del azul al cielo, cinta que será estrenada la próxima semana.

Enma Apén, una tejedora y pintora kaqchiquel de 27 años de edad, que vive en San Juan Comalapa, nunca imaginó que sería la protagonista de un filme guatemalteco.

Todo empezó en septiembre del año pasado, cuando la gente empezó a comentar que la productora cinematográfica Ana Carlos buscaba entre las jóvenes del lugar a una muchacha que pudiera encarnar a Marta, el personaje principal de Del azul al cielo, una historia ficticia inspirada en los cuadros de la pintora Paulina Nicho Cúmez. Para ello, la cineasta visitó varias veces el municipio de Chimaltenango, seguida por la mirada curiosa de los pobladores. Un mes más tarde había encontrada la mujer que estaba buscando.

Enma, igual Marta en la película, quiso aprender a pintar, aunque la tradición de su comunidad le pautaba los telares como su único camino.

Las pintoras de Comalapa tejen, cocinan, cuidan a sus hijos y hacen labores en el campo, y, además, toman un respiro para hacer arte.

En Del azul al cielo se muestra la relación con la pintura y los telares, pero también la historia de Comalapa, un pueblo terriblemente golpeado a causa de la guerra.

Luz.. cámara... ¡acción!

Al principio a Enma le fue difícil pararse frente a las cámaras, pero conforme la filmación se fue dando, le resultó sencillo seguir las instrucciones y poco a poco se involucró en el guión de la cinta.

Varias escenas la hicieron volver a vivir parte de su historia. En una de las tomas Marta le pide a su abuelo que le enseñe a pintar y él le responde: "Las mujeres no pintan, las mujeres tejen". Entonces ella le responde que ya no tiene quién le enseñe porque su madre está muerta, por lo que el viejo acepta en ese momento a instruirla con el pincel, al igual que lo hace el hermano de Enma. En otra de las escenas que hicieron reflexionar a la joven, Marta empieza a colorear su paisaje por la parte de arriba del cuadro. De nuevo, el anciano le indica que las pinturas deben empezarse siempre por la tierra y no al revés, por el cielo, "de allí nace el título de la película", revela la joven.

Para los que participaron en el filme fue difícil cuando se hacían las escenas de las exhumaciones, señala Enma, "y los que salían en la película denunciaban cosas que habían vivido".

Un lugar para hacer arte

Enma Apén Sanic nació el 21 de mayo de 1979, rodeada por urdidoras de estambres de colores, pintores, y asediada por los recuerdos de la guerra. Su padre, Veladio Apén, carpintero y agricultor, desapareció a finales de 1981 cuando como Comisionado de las Patrullas de Autodefensa Civil reclutaba jóvenes para que se integraran al destacamento; su madre, Francisca Sanic era tejedora y luego de quedar viuda se dedicó al cuidado de sus dos hijos y les apoyó para que siguieran sus inclinaciones artísticas.

Desde niña la pintura fue uno de los principales intereses de la joven. "Cuando tenía 10 años le pedí a mi hermano, Julio Víctor, que me enseñara a pintar". No se lograron poner de acuerdo y ella prefirió dedicarse a tejer güipiles. "Decidirme a seguir las indicaciones de mi hermano me llevó cuatro años, hasta que cumplí 14, desde entonces he seguido por ese camino".

Enma vive actualmente con su familia a cuatro cuadras del parque de Comalapa, en una casa verde de dos niveles, rodeada de ventanas que dejan entrar mucha luz a todos sus ambientes.

En el segundo nivel de la casa la joven tiene un estudio donde se dedica a hacer sus cuadros, "y allí pinto paisajes en pequeños cofres de cedro los cuales vendemos como joyeros", señala.

Siguiendo la tradición

Enma se levanta todos los días a las cinco de la mañana, hace los oficios de la casa, como preparar la comida, limpiar y lavar la ropa de la familia, se pone a tejer después de mediodía y luego, su premio, lo que más le gusta, al concluir sus tareas, espintar.

Su hermano es su instructor y guía en el campo del arte, en las áreas de dibujo y pintura. Durante la noche estudia sus libros de texto y hace sus deberes para sus clases sabatinas, que a finales de año le permitirán concluir 5º y 6º grados de primaria; se prepara porque le gustaría ser maestra y enseñarle a los niños de Comalapa. Cree también que si le dieran la oportunidad y ella se pudiera dedicar de lleno al cine, podría seguir haciendo películas.

Cuando se siente cansada, Enma se va al campo a caminar y a ver la siembra de milpas, eso la alivia de todas sus penas.

Ella sueña con que en Guatemala ya no se discrimine a la mujer y se le dé el espacio que merece.

EL FILME

Bajo la dirección y producción de Ana Carlos, la cinta Del azul al cielo tiene una duración de 20 minutos y forma parte de la saga de Caminos del asombro (dentro de la que se incluyen Úraga, Sinfonía automática y Río Hondo). La película se estrenará el 3 de julio a las nueve de la noche en Canal 3, y el 7 del mismo mes se exhibirá de nuevo durante la exposición de Pintoras de Comalapa en el vestíbulo de Bancafé a las ocho de la noche.

El guión fue inspirado y recreado en la pintura de la artista guatemalteca Paula Nicho Cúmez; el libreto lo realizó la guionista colombiana Stella Malagón.

Si me dieran la oportunidad podría dedicarme de lleno al cine

Fuente: de www.sigloxxi.com - 260605


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