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Etnia minoritaria en Guatemala
Por Moisés Gómez Cortez* - Guatemala, 2 de agosto de 2018

En la actualidad Guatemala, está conformada por diversidad étnica: la etnia Garífuna, la etnia Xinca, la etnia Maya, la etnia Ladina o Mestiza y la etnia conformada por la clase dominante. Toda esta conformación ha sido producto de la historia sangrienta que han padecido los pueblos originarios y su resistencia continúa hasta el día de hoy.

Aquí sólo se describirán algunos elementos de la etnia minoritaria de Guatemala, la clase dominante, y fundamentalmente, su núcleo oligárquico. Porque lo que interesa es su qué hacer hoy en el país

La clase dominante guatemalteca se originó con los invasores y pobladores de origen hispánico que llegaron a Guatemala y que se asentaron en sucesivas oleadas migratorias a lo largo de los siglos XVI, XVII, XVIII y que en la actualidad forman parte de la élite dominante.

El núcleo oligárquico como indica Marta Casaus Arzú en su libro “Guatemala: Linaje y Racismo”, es mestiza en sus orígenes, ladina y etnocéntrica en su concepción del mundo, elitista y endogámica en su estructura familiar y que étnicamente se considera blanca y sin mezcla de sangre india.

Hoy uno de los grupos más significativos de la clase dominante guatemalteca es el denominado G-8 que está conformado por: Juan Luis Bosch del conglomerado agroalimentario-inmobiliario financiero Gutiérrez-Bosch, Juan Miguel Torrebiarte del Banco Industrial, Mario Montano o Thomas Dougherty de Cementos Progreso, Rodrigo Tejeda de la Cervecería de la familia Castillo, José Luis Valdés del Banco Agromercantil, y Fraterno Vila de los ingenios azucareros.

Este grupo minoritario pero influyente a veces se expresa en las organizaciones empresariales que cumplen funciones hegemónicas y de negociación en el poder del Estado como el Comité Coordinador de Asociaciones Agrícolas, Comerciales, Industriales y Financieras –CACIF-, La Fundación para el Desarrollo de Guatemala –FUNDESA-, la Asociación Guatemalteca de Agroexportadores –AGEXPORT-, la Asociación de Azucareros de Guatemala –ASAZGUA-, la Cámara de Comercio Americano-Guatemalteca –ANCHAM, por sus siglas en inglés-, entre otras.

Esta minoría étnica ha creado su propio modelo de desarrollo para beneficio de ellos, y lo manifiestan por su incursión en los servicios, la producción de energía eléctrica, el comercio, la multiplicación bancaria, las telecomunicaciones, la construcción de infraestructura (Centros Comerciales) en gran parte del país entre otras formas, la explotación de las riquezas de la naturaleza como el petróleo y minerales, explotación de monocultivos extensivos como la caña de azúcar, hule, banano y últimamente la palma africana (la mayoría de pobladores de los diferentes Departamentos de Guatemala consumen maíz); así se ha configurado el capitalismo guatemalteco que depende de la economía especulativa y financiera del mercado globalizado.

Desde antes de 1986, ellos han creado y financiado la mayoría de partidos políticos, por lo que les permite conducir los poderes del Estado. La influencia que tienen en los gobiernos de turno son determinantes y ponen a su servicio el Estado. Nosotros los de la sociedad, debemos entender que el Estado no es nuestro, es más, en muchas oportunidades está en contra de nuestros intereses.

En la clase dominante de hoy se pueden observar dos fracciones que están divididas o no quieren fusionarse. Por un lado están las fracciones liberales privatizadoras como las que proponen los peajes en la carreteras, y por el otro lado, las fracciones conservadoras y apropiadoras del Estado cuyas acciones están ligadas en el crimen organizado. Esto no es más que la disputa de los poderes del Estado. Lo que la oligarquía le permite ver a la sociedad es, la pelea entre el actual presidente de la república y el Comisionado de la CICIG.

Si uno de los dos bandos intenta ganar, por un lado, disminuirá la corrupción y por el otro lado, la corrupción se mantendría, gane quien gane, siempre será la etnia minoritaria la que triunfará y tendrá otra década de dominio sobre la población guatemalteca. Mientras tanto el Plan de Alianza para la Prosperidad que es una imposición de los Estados Unidos, avanza, como los guatemaltecos que van hacia el norte buscando oportunidades que no encuentran en su país.

La etnia minoritaria entiende por democracia: la construcción y financiamiento a partidos políticos, eligen a los candidatos que dirigirán el poder ejecutivo y legislativo, y los dos poderes influyen en designación de los que dirigirán el Judicial, presentan a los candidatos con marketing (A los medios de comunicación y a los call center los compran para que estén a su servicio) y ofrecen migajas de regalos a los pobladores, pidiéndoles el voto, parte de la sociedad se los da, y eso es suficiente para tomar el poder político. Y el Tribunal Supremo Electoral legaliza el evento democrático. Así lo han hecho desde 1986 hasta nuestros días. Por lo que siempre hemos tenido un gobierno que representa los intereses de la etnia minoritaria.

La oligarquía está organizada y preparada para las próximas elecciones, van a presentar su portafolio de partidos políticos contextualizados desde la visión de ellos, y los primeros que se han dejado cooptar son profesionales de la clase media que trabajaran para que una parte importante de la sociedad vote por ellos.

Bibliografía
Casaus Arzú, Marta. “Guatemala: linaje y racismo. FLACSO, Costa Rica, 1992

 

* Economista por la USAC. Director del Departamento de Investigaciones de la División de Ciencias Económicas, Centro Universitario de Occidente.

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