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“We will rock you”
Por Marcela Gereda - Guatemala, 17 de septiembre de 2007
marcela.gereda@gmail.com

En esta esquina de la ciudad, entre ventas de fruta y las campanas en la Catedral, el sonido de la fuente y el “pase adelante, hay agüitas frías, hot dogs, churrasquitos, cervezas; pase, señito”, suenan ahora también eufóricamente los redoblantes al unísono: pum–pum–pa, pum–pum–pa. Son los estudiantes del San Sebastián ensayando para el desfile del 15 de septiembre, rememorando esta vez al grupo de rock británico Queen, y el ritmo de we will rock you retumbando en las esquinas de la 6a. avenida.

Después, y con menos entusiasmo, los jóvenes del San Sebastián interpretan frente al palacio Luna de Xelajú.

Y en otra esquina de la ciudad, cercana a esa donde los jóvenes saben la fecha de Independencia de Estados Unidos pero no la de Guatemala; donde se imitan cánones ostentosos de Miami, algunos colegios solicitan a los alumnos que se “disfracen” de “inditos” para jugar al mercadito como una práctica para celebrar la Independencia.

¿Qué y cómo celebramos los jóvenes guatemaltecos el 15 de septiembre? ¿Con falsas marchas militares y puestas en escena de un “mercadito de indios”? Celebramos una identidad chapina inexistente. Celebramos lo que no tenemos y lo que no somos. Una historia que no conocemos y que no hemos asumido.

Lo que los jóvenes debiéramos recordar es que la Independencia no fue sino un proyecto criollo en el que se trasladó el poder de unas manos a otras. ¿Qué independencia podemos celebrar hoy en un país que sigue siendo pasto de oligarcas, políticos, militares y ciudadanos corruptos? ¿Qué puede festejar hoy una juventud a la que no se le ofrece educación, empleo ni capacidad de consumo?

Por otro lado, celebrar la Independencia de Guatemala con una canción de Queen nos muestra cómo es ese territorio donde se inscribe y participa hoy la juventud, en un proceso de transformación y articulación de identidades híbridas y globalizadas. La identidad guatemalteca no hace falta inventarla, solo hace falta que los guatemaltecos aprendamos a asumirnos como crítica y radicalmente guatemaltecos, a ver hacia arriba y hacia adelante. Hace falta que haya paz, y para que haya paz debe haber igualdad de oportunidades.

Debiéramos celebrar nuestra diversidad. Nuestra interculturalidad e hibridación. Y al hablar de cultura híbrida, no hablo de una sola cultura homogénea para los guatemaltecos, sino de varias culturas, varios ríos culturales que convergen en distintos espacios y de diversas formas, en las que la identidad chapina pervive en el espacio, es desde ahí que los guatemaltecos debiéramos pensarnos a nosotros mismos como un todo. Como un país en constante redefinición de lo que hemos sido y lo que somos.

Nuestra identidad no son los símbolos patrios o el colorido paisaje. Tampoco el Pollo Campero.

Nuestra identidad son varias maneras de vivir, soñar y sentir Guatemala. Hace unos días caminaba junto al busto a Manuel José Arce y escuché a una niña leer con cierta dificultad la frase de Manuel José: “Somos el ser que es por la esperanza”. Con una risa genuina y emoción corrió Dylsia Ibanna, mientras su mama vendía tortillas con aguacate. Nuestra identidad es el “no tenga pena, seño”, nuestra excesiva cortesía. “Lo molesto si me regala un café, por favor, ay disculpe, oye”, y un sinfín de bondades y particularidades que nos hacen ver y sentir el mundo no como alemanes o camboyanos, sino como chapines.

Independencia sería cambiar las reglas de juego de la administración de esta finca que sigue siendo Guatemala, hacerla una casa de todos y para todos dentro de un proyecto de emancipación, autonomía y soberanía. Sería conocer y reescribir la historia, para huir de ella, para no volverla a repetir. Deshacernos de la cultura de terror y represión que habita en los corazones y mentes chapinas. Buscar la reflexión desde la posibilidad del libre albedrío, algo que es posible, y si es posible, entonces debemos entre todos fundarlo: la Independencia de todos desde sus propios diseños de vida. Quizás entre la juventud esté la respuesta para levantar la bandera de las mayorías. Pum–pum–pa, pum–pum–pa, we will rock you.

Fuente: www.elperiodico.com.gt


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