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Marque con una “X” la posible respuesta
Por Marcela Gereda - Guatemala, 15 de octubre de 2007
marcela.gereda@gmail.com

Examen del curso de Mitoeconomía guatemalteca I.

De acuerdo con los catedráticos de Mitoeconomía guatemalteca I, el neoliberalismo no tiene vocación oligopólica ni es a-histórico. Así se repite rotundamente, sin dudarlo jamás.

Yo parto siempre de la duda y no de la ilusión de tener la verdad, y mucho menos de la arrogancia de quien no duda nunca. ¿Cómo superar la tragedia económica y social del país?, pregunto sistemáticamente a mi generación. La alienada y enajenada muchachada defensora del discurso neoliberal responde sin dudar a la casilla de: mercado, mercado. Ah, y por cierto, más mercado, por favor.

Palabrería masificada, frases hechas y lugares comunes sobre las supuestas bondades del neoliberalismo que no tienen nada que ver con lo que Guatemala demanda hoy a gritos.

Si uno le dice a esta muchachada que el neoliberalismo es a-histórico, ellos marcan con una “X” la casilla de “falso”. “Eso no existe”, dicen, “es un espejismo, una concepción marxista”.

Todos los hombres somos relaciones sociales, productos históricos, hijos de un lugar y de un tiempo concreto. Uno frente al “otro” no es uno, sino un fragmento del mundo que uno representa. Así, nuestra manera de ver y actuar en el mundo está sujeta a la historia (entendida no solo como el pasado sino la relación dialéctica entre este, el presente y el futuro, donde individuos y sociedades construyen, transforman y/o destruyen procesos diferentes), a un tiempo y un lugar. Sigue siendo cierto que quien ignora la historia, la repite.

Pero no, dicen terminantemente los defensores del neoliberalismo, y se inventan mil y una historietas sobre hombres nacidos en la miseria que gracias al generoso mercado llegan a ser millonarios empresarios, a fin de legitimar una manera de estar en el mundo.

Para este colectivo la vocación oligopolólica (mercado repartido entre pocos productores, con pocos competidores) no existe, porque “no hay empresas grandes o monopolios”. Lo que hay son “empresas pequeñas y medianas, que son el motor de la economía”. ¿Acaso se olvidan de las mordidas (sobornos), la presión, el clientelismo y los grandes montos de dinero y condiciones abusivas para poder estar dentro de dicho mercado, que parece exclusivo de unos pocos? Y sin embargo en el ideario de la UFM se intenta alcanzar “una sociedad sin privilegios”.

¿Por qué, entonces, la defensa de la libertad la reducen a la libertad económica, y evaden el análisis de los temas sociales? ¿De la autodeterminación de las personas, por ejemplo? ¿De la libertad de elegir un ideario político que no sea el de ellos? ¿Por qué le tienen tanto miedo a “no conocer a nadie” o no tener amigos en determinados gobiernos?

Otra ficción de esas que se cuentan algunos de la Mito-marro es: “El mercado es un fenómeno natural”. El profesor irlandés Fred Halliday, de la London School of Economics, argumenta que “los mercados no son “naturales”, sino son el producto de sociedades particulares, sistemas de valores y patrones de la relación entre Estado y economía. El “mercado natural” es una fantasía. Los ejemplos de las dos mercancías más negociadas: petróleo y droga, demuestran cómo factores políticos, sociales y económicos invalidan y tuercen el trabajo de la oferta y la demanda.

También se repite que la economía es una ciencia exacta. Decir esto es dogmatismo. La economía es una de las ciencias sociales. Estudia un fenómeno humano, creado por y para el hombre. Pretende teorizar las leyes que rigen la producción, pero como el modo de producción cambia en la historia, debe cambiar también el método.

Estos defensores del libre mercado, “buenas conciencias”, son un caso de la cohesión de la moral cristiana, el discurso ortodoxo del libre mercado y una visión de país que no se pone en duda.

En filosofía, la duda cartesiana equivale a la suspensión del juicio. Dudemos, creo que merece la pena. ¿Es el neoliberalismo a-histórico y con vocación oligopólica? Marque usted, lector, con una “X” la posible respuesta de este examen de Mitoeconomía I.

Fuente: www.elperiodico.com.gt


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