Revista electrónica de discusión y propuesta social 
Revista · Documentos · Archivo · Blog   Año 9 - 2012

::::albedrío::::

Revista
Editorial
Artículos
Entrevistas
Noticias

linea

Redacción

linea

Enlaces

linea

SiteMap
Contacto


Otros documentos de consulta

De orden internacional
De carácter oficial
Comunicados

 

 

 

Espejismos de prosperidad
Por Marcela Gereda - Guatemala, 27 de febrero de 2012

Se escucha a menudo decir que ya llegó la modernidad, que la superación y el trabajo han rendido frutos en la prosperidad que vemos. Se escucha en los sectores entre elite y clase media que la economía es sólida y estable. Pocos parecen darse cuenta que el capital financiero se está construyendo sobre la base de una economía artificial.

Nuevos centros comerciales de millones de quetzales brotan espontáneamente por aquí y por allá. Igual tiendas y más tiendas. Carros lujosos. Concesionarias de carros lujosos. Gasolineras que crecen en generación espontánea. Precios que suben y bajan sin regulación ni sentido alguno.

Y al mismo tiempo que observamos ilusoriamente que esto sucede, mucha gente ya no tiene con qué comer, crecen desmedidamente los niveles de pobreza y de desigualdad, explotan los precios de la canasta básica.

Si antes la ecuación para la mayoría (70 por ciento de jóvenes que representan la masa total del país) estaba dada por pobreza más falta de oportunidades, más exclusión igual migración o maras, hoy vemos claramente que el resultado parece ser más bien ser un engrane en la economía del narcotráfico.

¿Realidad? Un Estado que se forja con la invisibilización de una población que es mayoría. Una historia de exclusión y trabajo de mano de obra barata, una guerra de 36 años negada, una reforma agraria fallida, unas políticas de educación desfasadas y una globalización capitalista que obliga a convertirnos en consumidores, no son poca cosa para moldear, condicionar y establecer un imaginario específico en las mentes de miles y millones de jóvenes, no solo para salir de la pobreza sino para poder ser parte de los enormes circuitos de trasiego de drogas y un empleo de narcotraficantes al que se le ve como un trabajo de realización social y personal.

Es en este contexto de putrefacción social, es en el que emerge como caldo de cultivo una población olvidada y marginal, que se suma cada vez más a las filas de los exmilitares y expolicías que son el nervio duro del narco. Los niñitos entre 15 y 20 años que son mandados para defender el territorio, y mueren.

Según el analista experto mundial en temas de narcotráfico Edgardo Buscaglia, el 82 por ciento de la economía guatemalteca está infiltrada y participa directa o indirectamente en montajes de lavado de dinero.

Por otro lado, según la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) de Naciones Unidas, el 90 por ciento de la producción de drogas que se lleva a cabo en varios países de América del Sur pasa por Centroamérica, que figura geográficamente como el “puente natural” hacia México y Estados Unidos; además, el “valor añadido” de la cocaína alcanzaría el cinco por ciento del Producto Interno Bruto de toda América Central, es decir, unos US$7 millardos.

Hasta el mismo expresidente Álvaro Colom reconoció en cierta ocasión que el territorio guatemalteco era un supermercado de cocaína. En agosto de 2011 se publicó un cable estadounidense filtrado por WikiLeaks, en el que el exmilitar Otto Pérez Molina reconocía que en 2007 su partido había tenido “una relación mínima” con un miembro de una familia del narco. El propio embajador estadounidense no descartaba en dicho cable que su campaña hubiera tenido financiamiento del narco.

En el libro Los señores del narco, de la periodista mexicana Anabel Hernández, se relata la historia reciente del narcotráfico en México. La periodista señala que la actual batalla contra el narco “se trata de una guerra entre carteles del narcotráfico en la que el gobierno en turno tomó partido por uno de los contendientes”. Ojala no nos esté pasando como al Gobierno mexicano.

Edgardo Buscaglia señala que mientras no se ataque el nervio financiero del narco –cuentas bancarias y montajes de lavado de dinero–, que a la vez corrompen autoridades gubernamentales y judiciales, y permiten la compra masiva de armas de guerra para enfrentar a las fuerzas del Estado en una peligrosa carrera armamentista, la lucha contra las drogas no puede ser más que un show mediático.

En definitiva, algo se está transformando drásticamente en la economía guatemalteca con la alta presencia de redes de complicidad que encubren al negocio del tráfico de sustancias ilícitas. Hasta ahora, las estructuras corruptas y el ingenioso sistema de lavado de dinero a gran escala, hasta ahora ni siquiera se han tocado, ni cuestionado, ni debatido públicamente.

www.albedrio.org


Copyright © El credito de las contribuciones es única y exclusivamente de los autores. El contenido de las contribuciones no representan necesariamente la opinión de la revista; los autores son responsables directos del mismo.