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Chepe Barnoya: un patrimonio cultural vivo
Por Marcela Gereda - Guatemala, 28 de septiembre de 2021

Una de las maneras de celebrar la patria es conociendo nuestra historia


Antes de que la pandemia nos encerrara tuve oportunidad de conversar con José Barnoya (el Sordo) en la exposición de la Huelga de Dolores en Santo Domingo del Cerro. Barnoya es hijo o nieto, quizás hermano, de la Huelga de Dolores. El Dr. Barnoya ha sabido guardar todo lo tangible (No Nos Tientes, considerandos, fotografías, etc.) e intangible (recuerdo, memoria, espíritu de combate, etc.) de la Huelga de Dolores.

Testigo a la mayor muestra de lo que fue (y sigue siendo) el colonialismo, da testimonio de hechos históricos que han marcado la vida social y política de Guatemala. Aquí algunos fragmentos de lo conversado:

—¿Qué vemos en estas primeras fotos y qué ingredientes fueron necesarios para forjar una conciencia crítica y traducirla en gesta cívica?

“Estas primeras imágenes dan cuenta del Comité de Huelga de 1922, en el que estaba Miguel Ángel Asturias, mi papá Joaquín Barnoya, Rafael Barnoya, Choco Chique Balcárcel, Clemente Marroquín Rojas y otros. También está la imagen de la primera carroza de la huelga hecha por Hernán Martínez, el mismo que hizo La Chabela.

Hay imágenes que revelan el asesinato de los estudiantes que mataron en la 11 calle y 6a. avenida en 1957. Los No Nos Tientes, carroza contra el asesinato de Arana, son imágenes que dan cuenta de un tiempo, de una rebeldía, de un descontento generacional que canalizabamos en creatividad y en forma de desfile bufón…”.

—¿Cuál fue el barro que dio forma a los huelgueros?

“Los ingredientes estuvieron dados por la crisis política, el descontento, el hartazgo, la indignación ante la represión del régimen dictatorial de Manuel Estrada Cabrera. Era algo que se viviría fuertemente dentro del movimiento estudiantil desde 1898. Todo ello dio vida a lo que hoy conocemos como la Huelga de Dolores”.

Muchos elementos del contexto se combinaban: la exponencial creatividad para decir lo que ocurría entonces, derroche de ingenio, sana alegría y una necesidad de celebrar a pesar de que sabíamos que estábamos (como seguimos estando) dentro de un caos social y político. Era una forma de aferrarnos a lo hermoso de la vida de una forma festiva con marimba, cohetes y traguitos. Era un experimento donde intercambiamos todas las clases sociales.

—¿Cuál era la función del No Nos Tientes?

“El No Nos Tientes tuvo una función social y política en tiempos de Estrada Cabrera y Ubico: desde la sátira, denunció la falta de soberanía y de justicia social”.

Del editorial del primer No Nos Tientes recogía parte del ideario de este holgorio:

“Hay momentos trágicos en la vida política de los pueblos. Momentos cuya sola presencia en la marcha evolutiva de los mismos hacen enrojecer la historia de vergüenza y temblar de espanto el espíritu de los hombres libres…

Guatemala, nuestra cara y dulce patria, presa se halla en la garra de un déspota miserable… He allí el pueblo, el cuadro sombrío de nuestra amada patria. ¿Cómo libertarla? Meditad… meditemos…” (Barnoya, 1987).

Además del gran anecdotario que tiene sobre la vida social y política de Guatemala, Barnoya tiene diversas publicaciones que merecen ser leídas.

Una de las maneras de celebrar la patria es conociendo nuestra historia, y ello pasa por leer a las personas que se han detenido a pensar qué somos y por qué estamos como estamos. Escuchar y leer a Chepe Barnoya (quien a pesar del caos político se sigue aferrando a lo hermoso de la vida) es un verdadero deleite. Él es un patrimonio vivo cultural de lo que ha sido nuestro país.

 

Fuente: www.elperiodico.com.gt


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