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Codeca, el sujeto político y la persona
Por Mauricio José Chaulón Vélez - Guatemala, 19 de noviembre de 2018

No hay proyecto político sin sujeto. Pareciera obvio, pero es importante explicar a qué aludo. El sujeto es una categoría sociológica, que responde a las relaciones históricas que lo constituyen. Es decir, los sujetos son construidos y se configuran constantemente en las condiciones de poder, de lucha y de resistencia, por lo que lo económico y lo político generan las condiciones culturales constituidas por sujetos diversos. Y son esos mismos elementos de la cultura los que le dan el contenido a los sujetos. Significa, entonces, que el sujeto es dinámico y puede ser caracterizado socialmente, por lo que también es cambiante. Pero sucede que existen estructuras de larga duración que generan sujetos hegemónicos (o sea, portadores de las ideas y prácticas hegemónicas) por espacios más amplios de tiempo, aparentando que no existe ningún cambio. Es precisamente en la lucha de clases donde mejor se evidencian la diversidad y las transformaciones en los sujetos.

Con esto no se niega la importancia de otras luchas, pero es la toma de conciencia desde abajo lo que permite comprender con mayor profundidad y amplitud el significado de la opresión. Y en ese sentido, puede dársele una nueva significación al sujeto. Por ello, la construcción del sujeto político, entiéndase aquel y aquella que sabe que debe actuar para ir transformando el sistema dominante y lograr el buen vivir, es prioritario en el proyecto político del Comité de Desarrollo Campesino, Codeca.

Mientras la partidocracia busca mantener el status quo, el Movimiento para la Liberación de los Pueblos (MLP) tiene claro que las condiciones estructurales deben cambiar y paulatinamente desmontarse. Esto no es solo discurso trillado o cliché de panfleto, sino un trabajo de formación de conciencia de clase desde hace más de 20 años, en procesos de democratización popular. Y es ese método el que permite comprender que solo democratizando la economía y la política, la revolución cultural es posible, y por lo tanto, también un nuevo sujeto. Y ya existen en el seno de Codeca y en la conformación del MLP muchas y muchos de esos sujetos políticos nuevos.

Esa praxis es diaria y cotidiana. Las decisiones no se toman desde una élite, sino que son colegiadas de forma orgánica, por lo que cada responsabilidad responde a la organización, y no de manera unipersonal. Por ello es que Codeca y el MLP, como su instrumento político, no están interesados en hacer alianzas ni articulaciones para encumbrar figuras y no se prestarán como plataforma de nadie ni de grupo alguno. Su ética viene desde las luchas de organización campesina y popular, lo cual es histórico como partido político en Guatemala.

Sus planteamientos filosóficos tienen como principio, para todas y todos, el buen vivir, contextualizado a la realidad de Guatemala y de la región mesoamericana, pero integrado a las luchas de América Latina y al internacionalismo de los pueblos empobrecidos del mundo. Y esto tiene como base a la persona. Porque se nace persona, y esto no requiere de ninguna categorización social, y desde ahí se defiende el derecho a una vida digna.

Sin embargo, esto no es posible si en la organización política y las luchas no se construye un nuevo sujeto político. En Codeca y el MLP, la concepción filosófica de la persona y del sujeto político nuevo van de la mano porque son integrales de un mismo proceso. La dignidad de la vida, para que la plenitud de la persona sea real, se logra en las luchas organizadas y decididas en función de los intereses de la clase trabajadora. Esto exige que no haya negociación de ideas ni de prácticas, lo cual es contrario a lo que la partidocracia ha hecho históricamente en Guatemala, y es por eso que los ambiciosos del poder –sean del espectro político que sean– que crean que Codeca y el MLP son un carro que debe ser aprovechado para sus intenciones personalistas, se equivocan ostensiblemente.

Quien desee sumarse a Codeca y al MLP, debe saber que prima una práctica de ética con el compromiso de las luchas populares y todo esto se construye en la participación desde abajo, sin protagonismos. Eso sí, con muchas responsabilidades, las cuales siempre responden a la organización social y política, por principio. Y esto se debe ver reflejado en las prácticas personales también. No son juicios moralistas, sino fundamentos éticos.

Por supuesto que los acercamientos para dialogar con diversos sectores y personas están abiertos, siempre y cuando se comprenda que Codeca y el MLP no son ni plataformas políticas, ni vitrinas, y mucho menos organizaciones para la masificación o las alianzas con la clase dominante y sus operadores. Usted está invitado e invitada a acercarse a una organización de clase y a un grupo de personas que no pretende ser purista ni esencialista en nada, sino un proceso concreto y permanente de la lucha de los pueblos por una vida digna, en todo sentido y en todo lugar. Si usted está de acuerdo con eso, sin las ambiciones personalistas o de mantener los privilegios de la clase dominante, siéntase bienvenida y bienvenido a un movimiento histórico.

Fuente: gazeta.gt


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