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Soldado desconocido
Por Mónica Luengas R. - Guatemala, 26 de febrero de 2007

La semana pasada, se mostró en Guatemala “La corta vida de José Antonio Gutiérrez”, un documental que cuenta la historia del primer Marine muerto en la guerra de Irak.

Fue hace casi cuatro años cuando las noticias sacaron a la luz el nombre de José Antonio Gutiérrez. Acababa de estallar la guerra de Irak y él, un antiguo niño de la calle guatemalteco, era el primer caído del Ejército estadounidense. Probablemente, este nombre hubiera podido quedar en el olvido, como han quedado tantos otros, sin embargo, para la suiza Heidi Specogna y para la alemana Erika Harper fue la inspiración para crear un documental, el cual refleja la historia de muchos latinoamericanos.

Fue a partir de 2003, cuando murió Gutiérrez, que las autoras de esta película empezaron la investigación y la búsqueda de financiamiento. Según Harper, quien visitó nuestro país la semana pasada, “esta noticia nos hizo decir: Hay que investigar quién fue, ir a ver qué tiene de especial esa persona y qué historia tiene que contar”.

Carta verde

La corta vida de José Antonio Gutiérrez es un documental que no sólo se queda en la vida y muerte de este guatemalteco, también pretende mostrar la vida en la calle de niños y adultos, la experiencia de los que se van a Estados Unidos buscando una vida mejor, y de quienes estando allá, entregan su vida para conseguir la anhelada greencard. La cinta, filmada en Guatemala, México y Estados Unidos, mezcla idiomas (alemán, castellano e inglés), historias, imágenes de archivo, fotografías, datos estadísticos, cartas y testimonios de personas cercanas a Gutiérrez, desde su hermana hasta la gente del orfanato en el que pasó su infancia, trabajadoras sociales que conocían su historia, sus compañeros Marines, incluido el que lo vio morir, y su familia adoptiva en Estados Unidos.

El documental llegó a Guatemala la semana pasada y fue exhibido en seis presentaciones a diversos públicos. En el exterior, este filme ha sido presentado en media docena de festivales internacionales, entre los que se cuentan: el de Sundance, donde fue estrenado, el de Munich, el de Los Ángeles y el de La Habana.

El niño que quería ser arquitecto

Pero realmente, ¿quién era José Antonio Gutiérrez? El filme nos muestra un niño que vio morir a su padre y quedó huérfano, vagó por las calles y se convirtió en uno de esos infantes que vemos todos los días en la calle. Gastaba sus días inhalando solvente y pegamento hasta que Casa Alianza lo recogió en sus instalaciones, donde estuvo intermitentemente por varios años. Este niño tenía un sueño: ser arquitecto. Según quienes lo conocieron, tenía un talento innato para armar pequeñas construcciones y para dibujar.

Luego de muchos años de buscar sin éxito el rastro de su hermana, la encuentra con la ayuda de una trabajadora social. Gracias a este reencuentro, se da cuenta de que él no lleva el apellido “indio” de su padre, Sirín, sino que él es Gutiérrez como su mamá.

Varios años después, consigue cruzar la frontera, luego de varios intentos. Logra que los Servicios Infantiles de los Estados Unidos lo cobijen y le brinden una casa donde vivir y una escuela para estudiar. Luego de los ataques del 11 de septiembre, Guti, como era conocido en el Ejército, se enlista en los Marines para regularizar su situación migratoria. Fue una inspiración para sus compañeros, ya que nadie pensó que sobreviviría el bootcamp y fue en el primer día de combates cuando una bala, al parecer proveniente de una pistola de su bando, terminó con su vida. Luego de su muerte, le fue concedida la residencia a él y a su hermana, y gracias a eso: “él puede estar feliz, porque ahora tiene un sobrino que es americano”, como expresa su hermana en el documental.

Según la coautora de la cinta, Erika Harper, esta película tiene varios mensajes. “El primero es mostrar que este chico nació en medio de una guerra que cobró muchas vidas, que logró destruir un país de manera tan profunda que todavía se sienten mucho las consecuencias; segundo, que estamos en un mundo globalizado que trajo consigo una riqueza tremenda para algunos y una pobreza terrible para la gran mayoría, y tercero es mostrar el tema de la migración. Ahora se quieren construir muros cada vez más altos y más difíciles de sobrepasar, pero así no se frena este tema. La migración no es algo que la gente haga por gusto, sino por necesidad, y si no hay una política verdadera que busque arreglar la situación en los países de origen de los migrantes para dar oportunidades de llevar una vida digna, esto a lo largo del tiempo va a traer problemas tremendos. La gente está arriesgando su vida, como José Antonio que murió en Irak y él nada tenía que ver con eso”.

Fuente: www.elperiodico.com.gt


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