Revista electrónica de discusión y propuesta social 
Revista · Documentos · Archivo · Blog   Año 2 - 2005

::::albedrío::::

Revista
Editorial
Artículos
Entrevistas
Noticias

linea

Redacción

linea

Enlaces

linea

SiteMap
Contacto


Otros documentos de consulta

De orden internacional
De carácter oficial
Comunicados

 

 

 

La llave maestra
Por María Olga Paiz - Guatemala, 14 de febrero de 2005

“Hay más interés en cuánto se gana en una profesión que en lo que hacen”.

Los filósofos están escasos. Son pocos los literatos. También faltan investigadores sociales. Y resulta milagroso que en el mundo de hoy los seminarios aún recluten aspirantes a curas.

Cada día encuentro menos jóvenes orientados a desarrollar vocaciones y muchos más encaminados a obtener el éxito, del que se mide en dólares y en capacidad de compra. Veo a la mayoría de colegios privados empeñados en graduar personas capacitadas para hacer dinero no personas educadas y con deseos de desarrollar su intelecto para bien propio y de la humanidad. En los talleres prevocacionales hay más interés en cuánto se gana en una profesión que en lo que hacen quienes se dedican a ello. Y al final lo que inclina la balanza hacia lo que estos jóvenes han de estudiar en la universidad es la perspectiva de un futuro con carro del año.

No me entiendan mal: creo que la educación financiera es importante y debiera formar parte del currículum desde la primaria, a la par de la educación para el hogar y otras destrezas necesarias para que los niños aprendan a desenvolverse como adultos responsables de sí mismos, capaces de freírse un huevo, cambiar una llanta y pagar sus cuentas.

Pero hay una diferencia abismal entre admitir esta necesidad y convertirla en credo absoluto. Ver a la educación como un aventón hacia la prosperidad devalúa su propósito y acaba por socavarla. De una experiencia liberadora esta se reduce a una herramienta utilitaria y entonces todos empiezan a cuestionarse para qué va a servir leer a Platón, saber el teorema de Pitágoras o recitar los versos de Rubén Darío.

La educación no debiera ser el picaporte hacia un futuro con dinero en la billetera, sino una llave maestra que abriera esta o muchas otras puertas.

Tomado de www.elperiodico.com.gt


Copyright © El credito de las contribuciones es única y exclusivamente de los autores. El contenido de las contribuciones no representan necesariamente la opinión de la revista; los autores son responsables directos del mismo.