Revista electrónica de discusión y propuesta social 
Revista · Documentos · Archivo · Blog   Año 2 - 2005

::::albedrío::::

Revista
Editorial
Artículos
Entrevistas
Noticias

linea

Redacción

linea

Enlaces

linea

SiteMap
Contacto


Otros documentos de consulta

De orden internacional
De carácter oficial
Comunicados

 

 

 

La crítica anti-puritana
Por Mario Palomo - Guatemala, 25 de noviembre de 2005
mariopalomo77@gmail.com

Es un error propio de un leninismo mal entendido (y de un “liberalismo” mal intencionado) suponer que quién critica a la sociedad capitalista debe vivir y pensar afuera de las coordenadas del capitalismo para ganarse el derecho a semejante osadía.

De allí sacaron las militancias mal leídas en Lenin su ideal del “sujeto puro”: aquél que con su boina, su guitarra y su fusil sería la medida del ser humano de la nueva sociedad. De la misma manera las derechas, aún hoy, esperan que su oponente sea de la misma medida que la juventud militante de los 60’s, 70’s y 80’s, que ahora dan risa, pero que en su momento fueron el motivo de no pocos infartos y muchas diarreas repartidas democráticamente entre oligarcas y chafarotes.

Como consecuencia de esa reducción –arrastrada de la guerra fría-, no son casuales los comentarios cargados de veneno provenientes tanto de la opacidad posmo, como de los sectores conservadores (disfrazados de “eclécticos”), comentarios del tipo: “vos qué hablas de izquierdas, si bien que te compraste tu carro” o “mucho Marx pero, ¿porqué trabajas en una transnacional entonces?, “porqué criticas a la burguesía si vos sos dueño de una tienda”, sin contar con aquellos que compelen a “estar agradecido por las libertades que el sistema te otorga para superarte”. Sin comentarios.

Para ir acabando con el mito del “sujeto puro”, basta decir que el crítico es crítico al interior de unas relaciones sociales dadas, de una clase social y de un modo de producción, y que por lo tanto es absurdo suponer que no participa de dichas relaciones (tendría que estar en la luna practicando el dandismo tautológico -a lo Robinson Crusoe- que a los liberales desde A. Smith tanto gustan).

Es decir pues, estamos TODOS traspasados vertical y horizontalmente por las relaciones sociales del capital, sea como propietarios de medios de producción, trabajadores asalariados, modestos o compulsivos consumidores, artistas abnegados y sufridos, curas, pastores y feligreses; hasta los excluidos están cuadriculados en el sistema ya que su exclusión cumple la función de abaratar el valor de la fuerza de trabajo.

Sin embargo, esa dominación nunca es plena, absoluta, ya que si bien es cierto que “somos aquello que hacemos”, también es cierto que somos “sobre todo, aquello que hacemos para dejar de ser lo que somos”. Una identidad dual, contradictoria, dialéctica.

Se debe estar claro que la crítica desde una postura de izquierda es una “adentro y en contra” del capital. Pensarse afuera del sistema es un fetiche tanto del leninismo como del pensamiento burgués. Todo por lo cual, se puede andar con dignidad después de bregar en un inodoro “american standard” y limpiarse el cutete con papel higiénico de un dispensador de “Kimberly Clark”, lo importante en todo caso es no dejar la consecuencia irse con el agua.

www.albedrio.org


Copyright © El credito de las contribuciones es única y exclusivamente de los autores. El contenido de las contribuciones no representan necesariamente la opinión de la revista; los autores son responsables directos del mismo.