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María del Rosario Acevedo y la farsa de la justicia en Guatemala
Por Marina Porta Magaña - Guatemala, 26 de noviembre de 2004

El 12 de noviembre, la fiscal María del Rosario Acevedo, pieza imprescindible del Crimen Organizado y de la inteligencia militar en el Ministerio Público (MP), y cuyas actuaciones al servicio de la impunidad son ampliamente conocidas, participó como invitada en el programa del periodista Juan Luis Font en Emisoras Unidas.

Me consta personalmente que en el caso del secuestro y asesinato de mi hijo, Edgar Alfredo Ordóñez Porta, Acevedo fue parte activa de una perversa trama organizada por el autor intelectual del asesinato de mi hijo, el general Marco Tulio Espinoza Contreras, por entonces Jefe del Estado Mayor de la Defensa y posteriormente Ministro de la Defensa del gobierno de Álvaro Arzú. El monstruoso papel de la Fiscal consistió en la fabricación totalmente artificial de un “caso”, bajo la dirección del coronel Nemesio Constantino Peláez, quien inventó la “investigación” por medio de la cual se pretendió inculpar a chivos expiatorios supuestamente involucrados en el asesinato de mi hijo. Acevedo intentó convertir la versión de la Inteligencia Militar, en un caso jurídico que pudiera conducir a la condena de personas inocentes, con el fin de proteger a los verdaderos autores de la ejecución extrajudicial de mi hijo: sicarios militares al servicio de Espinoza. Dicha pretensión fracasó porque mi hijo Hugo Ordóñez Porta, quien actuó como querellante adhesivo en el juicio, denunció durante el juicio las intenciones de la Fiscal e impidió que se consumara el perverso plan.

Todos estos hechos son ampliamente conocidos y constan en los expedientes respectivos. Fueron comprobados no solamente por la Minugua sino también por delegados independientes de Amnistía Internacional y de la Embajada de los Estados Unidos que participaron como observadores en el juicio. Solamente la inaudita desfachatez y la infinita desvergüenza de Acevedo le permiten ahora decir que mi hijo Hugo Ordóñez Porta “armó un show” cuando estos hechos están plenamente documentados y comprobados, al extremo de que el tribunal, en su sentencia absolutoria de los acusados por Acevedo, hizo constar la intervención de la Inteligencia Militar en la “investigación” del caso y le ordenó al Ministerio Público que iniciara la investigación de los militares que durante el juicio aparecieron como los principales sospechosos de haber cometido el asesinato.

Como era de esperarse, el Ministerio Público no ha hecho, ni hará jamás, semejante investigación, habida cuenta de que desde siempre se encuentra copado por el Crimen Organizado y completamente a su servicio. Durante el gobierno delincuente del FRG, cabía esperar un fortalecimiento de las estructuras paralelas al servicio de la impunidad, como efectivamente ocurrió. Pero el hecho de que la fiscal Acevedo continúe hasta el sol de hoy en su posición, así como también numerosos funcionarios del Ministerio Público igualmente conocidos por su complicidad con el Crimen Organizado, como la fiscal Berta Julia Morales y Marco Aurelio Pineda, para mencionar apenas dos nombres entre muchos otros, demuestran patéticamente quién continúa mandando en Guatemala y ponen de manifiesto la inexistencia de voluntad política en el gobierno de Óscar Berger para combatir la impunidad. Si a esto agregamos los recientes nombramientos en el Ministerio de Gobernación y en la PNC, a los guatemaltecos no nos queda más remedio que abandonar completamente las esperanzas de que, en este gobierno, tendremos en Guatemala un sistema de justicia institucional e independiente de los poderes paralelos que todavía continúan gobernando Guatemala.

Todo lo anteriormente dicho es ampliamente conocido, especialmente por las personas mejor informadas del país, entre las cuales se encuentran indudablemente Juan Luis Font. Por eso me extraña sobremanera que continúe dándole protagonismo a una persona perversa como la fiscal Acevedo. Lejos de aparecer dando consejos en programas radiales de prestigio, Acevedo debería ser destituida e investigada por sus execrables actuaciones en beneficio de la impunidad.

Y si aquéllos que conocen la realidad son incapaces de actuar con coherencia, ¿qué esperanza nos queda a los guatemaltecos de poder cambiar esta diabólica situación?

RESPUESTA

La señora Porta omite decir que la entrevista en cuestión se refería al tema “¿Cómo evitar un secuestro o una extorsión?”. María del Rosario Acevedo es fiscal contra el crimen organizado y de ahí que resultara una fuente propicia para abordarlo. Una entrevista de ese tipo no conduce a la legitimación o a la deslegitimación de una fuente. Suponer eso es cuando menos cándido porque le atribuye a la prensa y a los periodistas unas facultades de las cuales no gozan. Peor aún, le adjudica a los medios el peligroso papel de tribunal de sentencia.

Las expresiones de la señora Porta sugieren la complicidad mía, del presidente Berger, del fiscal Florido, del Ministro de Gobernación y del Director de la Policía en la falta de justicia por el crimen de su hijo. Esos juicios están basados en una drasticidad comprensible en su caso y demasiado frecuente en nuestro país, pero inaceptable.

A muchas personas les cuesta entender que son dos cosas distintas el periodismo profesional y la militancia política o de causas.

Juan Luis Font

Tomado dela sección de lectores de El Periódico - www.elperiodico.com.gt


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