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Orden "de arriba" y gente "de abajo"
Por Mario Roberto Morales - Guatemala,3 de octubre de 2016
consucultura@intelnet.net.gt

Dos puntos de coyuntura y uno de entretención.

1. La orden fue hecha pública por medio de columnas de prensa la semana pasada: Jimmy Morales debe provocar una “crisis de Gabinete” o un “cambio de Gabinete” (que es lo mismo): debe despedir a sus colaboradores y nombrar a otros, provenientes de la alianza izquierdoderechista integrada por socialdemócratas, izquierdistas tradicionales y neoliberales libertarios. Como a Jimmy ya lo linchó “la justicia” mediante la socorrida “lucha contra la corrupción”, al comediante metido a presidente no le queda sino moverse al ritmo que le marque la facción oligárquica alineada con el neoliberal Plan para la Prosperidad (PPP), asunto que implica la posibilidad de aceptar propinarse un autogolpe de Estado blando, fingiendo que ese golpe le llega desde fuera de su entorno. El sainete ya está montado, y también lo está la convocatoria masiva desde call centers oligárquicos, por si se ofreciera otro despliegue de 20 mil indignados en la carnavalesca Plaza de la Constitución. Lo cierto es que este Gobierno se va por el sumidero, empezando con el Vicepresidente, quien encabezará la “crisis de Gabinete” ordenada por los jefes geopolíticos y vociferada por sus altoparlantes mediáticos. Se trata de administrar con fidelidad perruna el PPP, y si Pérez Molina no lo podía hacer por corrupto, Jimmy no lo puede hacer por inepto. Por eso lo hará la izquierdoderecha entreguista.

2. Hay políticos que les resultan peligrosos a quienes se beneficiarán con el PPP, y por eso los tienen debidamente demonizados y hostigados. Son ellos: Jorge Serrano, Alfonso Portillo, Manuel Baldizón, Sandra Torres, César Montes y Pablo Monsanto, de quienes los crédulos dicen que son habitantes del Infierno y criaturas favoritas de Satán. Estos políticos no se llevan bien entre sí, a pesar de que tienen un denominador común que es la causa de su satanización por parte de la oligarquía y de quienes le creen a la oligarquía: han buscado restarle poder al monopolismo oligárquico tratando de que esa élite pague impuestos, que otras empresas compitan con las empresas oligárquicas, que Guatemala pueda relacionarse libremente con los BRICS, y que se incluya a las masas populares en la ecuación del empleo, el salario y el consumo. Este es su pecado y por eso los lincha la oligarquía por corruptos y asesinos. ¿Que lo son? No es a mí a quien le toca defenderlos. Pero tampoco lincharlos, y menos en el contexto de un país controlado por una oligarquía corruptora que vive de un sistema económico corrupto y de un Estado prostituido por los intereses monopólicos. El miedo al retorno de estos políticos inconvenientes para el poder dictatorial oligárquico y neoliberal es patente. Por eso los demonizan, como si quienes lo hacen estuvieran más allá de la corrupción. La pregunta es: ¿qué hacer si quieren converger en un proyecto antioligárquico de pequeño empresariado, clase media y campesinado? ¿Ah?

3. El padre de la locutora Gloria Álvarez tiene amenazados a tres miembros del Grupo Intergeneracional (GI): Andrés Zepeda, Juan Pensamiento y Vicente Chapero. ¿La razón? Este padre de familia cree que aquéllos han usado las redes sociales para practicar el deporte de favorito de legiones de internautas: burlarse de las metidas de pata de su hija. Lo que a todos consta es que las críticas del GI siempre tienen base factual. Por eso, sus miembros sostienen lo que dicen y las amenazas les hacen lo que el viento al Asturias de La Reforma.


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