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Indiferencia que mata
Por Magalí Rey Rosa - Colectivo MadreSelva - 16 de abríl de 2004

La indiferencia con que los últimos gobiernos han tratado nuestro patrimonio natural y atendido los problemas ecológicos ha generado una crisis que le toca sortear a este gobierno.

Aunque hemos perdido muchísimo de nuestra original riqueza natural y belleza paisajística, cada centímetro que nos queda amerita un esfuerzo sobrehumano para conservarlo, pues elementos tan vitales para la supervivencia de nuestras sociedades, como el agua, el aire y el suelo están en juego, además de la biodiversidad.

Es clave entender el carácter político de la cuestión ambiental, pues los problemas causados por el deterioro ambiental generan serios conflictos sociales. Por ejemplo, hay muchísimas comunidades que están en grave riesgo porque no tienen acceso a agua.

Ante la escasez de agua, la gente está dispuesta a hacer cualquier cosa para conseguirla, pues sin ella no se puede vivir. Pero pocas personas conectan la deforestación, el mal uso del suelo y la contaminación con la falta de agua para usos humanos.

Para que el patrón de pérdida de nuestros bienes naturales se revierta se necesita una visión integral y mucha voluntad política. Las instituciones encargadas de velar por el tema ambiental son débiles y tienen presupuestos ridículamente bajos.

El Conap tiene, asignado por el presupuesto del gobierno y de cooperación internacional, poco más de Q70 mensuales por kilómetro cuadrado de área protegida que le corresponde cuidar.

Las áreas protegidas le generaron al país, en el año 2000, más de dos mil millones de quetzales, en bienes y servicios ambientales.

Entonces, es ridículo que se permita que se destruyan la Laguna del Tigre, la Sierra de las Minas, el Río Dulce, el lago Izabal, el río Sarstún o la Sierra Lacandona y el resto de areas protegidas, porque no tenemos presupuesto para salvarlas.

Necesitamos generar una visión propia del desarrollo que queremos, donde toda la ciudadanía tenga posibilidades de una vida más digna y sana; y el cuidado de nuestro lugar de vida debe ser una preocupación integral y central de todas las políticas que se implementen.

¿O va a seguir este gobierno con las mismas políticas de indiferencia y entrega de nuestra riqueza natural que caracterizaron al gobierno anterior?

 

Tomado del diario Prensa Libre- www.prensalibre.com


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