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¡Qué viva Sipacapa!
Por Magalí Rey Rosa - Colectivo MadreSelva - 12 de agosto de 2004

Sipacapa es un pueblo con dignidad, que sabe que la explotación del oro no trae bienestar a su gente.

Sipacapa es una etnia indígena guatemalteca. Las y los sipakapenses viven en San Marcos desde los años 1400. Son unos 15 mil habitantes, entre el pueblo de Sipacapa mismo y sus aldeas. Sipacapa es un pueblo tranquilo, pero esa tranquilidad podría romperse en cualquier momento, porque la gran mayoría de los sipakapenses no quiere que la minería se instale en sus tierras, y la minera Montana Exploradora tiene la intención de buscar oro y plata en áreas que le pertenecen.

A principios de año realizaron una marcha, para visibilizar su descontento, cubierta por algunos medios de comunicación. Han levantado actas para manifestar su oposición al proyecto minero. Pero los funcionarios de Gobierno se hacen sordos ante la voz del pueblo sipakapense.

Y la compañía minera busca desesperadamente la manera de convencerles de las bondades de la minería a cielo abierto. En las radios de la región se escuchan las voces del gobernador y del alcalde de San Marcos, quienes afirman que han visitado el proyecto minero y que no han visto nada peligroso.

¿Cómo pueden hacer tal afirmación, cuando la extracción aún no ha empezado? ¿Cómo pueden pedirle a la población que esté tranquila ante una operación tan peligrosa como la minería de metales a cielo abierto? Aun los ejecutivos de la Corporación Financiera Internacional (del Banco Mundial), quienes visitaron Sipacapa esta semana, aceptan que la minería es sumamente riesgosa.

El gerente de la transnacional canadiense Montana Exploradora, asegura que van a cuidar los tesoros de la Sierra Madre, dice que aún no han sacado una sola onza de oro y se queja de que ya se les está criticando. Pero la destrucción que en tan pocos meses le han causado a montaña se puede ver desde muy lejos.

Entre la gente de Sipacapa se siente, cada vez más, la frustración y la impotencia mientras los picops y camiones de la compañía atraviesan diariamente el pueblo. ¿Por qué los funcionarios no quieren escuchar? ¿Qué pueden y tienen que hacer los sipakapenses? La compañía minera dice que consultó con la gente, pero ellos aseguran que no fueron informados y mucho menos consultados.

Este es un caso clarísimo de la violación del derecho de un pueblo indígena. Somos testigos de lo injusta que es la situación de los sipakapenses, la cual tiene todos los rasgos de exclusión y discriminación que han caracterizado a nuestros gobiernos.

Responsabilizamos públicamente al gobierno del presidente Berger de cualquier desgracia que pueda ocurrir en Sipacapa, pueblo que tiene el derecho de resistir ante un proyecto que implica la destrucción de sus tierras y de su cultura.

Tomado del diario Prensa Libre- www.prensalibre.com


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