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A quien interese
Por Magalí Rey Rosa - Colectivo MadreSelva - Guatemala, 18 de febrero de 2005

Un vehículo verde, con vidrios polarizados y hombres vestidos de negro se pasearon por las calles de Sipacapa en esos días.

Hace meses, exactamente el 3 de diciembre, puse una denuncia por intimidación ante el Ministerio Público, después de que se realizaron los dos foros de minería, el oficial y el alternativo, y fue en ese contexto que se dieron los hechos que yo denuncié.

Señalé que la presencia de un “vehículo verde con vidrios polarizados y hombres vestidos de negro” había sido detectada durante la manifestación pacífica que realizaron los pobladores de varias de las áreas afectadas, en la entrada del Hotel Quinta Real.

Al día siguiente, de un vehículo de características similares, bajaron hombres vestidos de negro, quienes rompieron la ventana de mi carro. Un vehículo verde, con vidrios polarizados y hombres vestidos de negro se pasearon por las calles de Sipacapa en esos días.

Sipacapa es un pueblo pequeñito, por lo que su presencia fue comentada y causó especulaciones. También señalé en mi denuncia que nos preocupa la indiferencia de las autoridades gubernamentales ante la situación de las comunidades afectadas por la minería, donde se vive con muchísima tensión, situación que denunciamos ante el presidente de la República, desde abril del 2004.

Y mencioné las declaraciones de la señora Carolina Roca, entonces viceministra de Energía y Minas, quien insinuaba públicamente que quienes nos oponemos a la minería provocamos ingobernabilidad.

Yo traté de hablar con el Fiscal General, a quien conozco desde hace muchos años, dejándole varios mensajes en su celular y luego a través de un amigo común que trabaja en el MP, sin ningún éxito.

Mi denuncia dormía el sueño de los justos en el MP, mientras el Gobierno demostraba su apoyo incondicional a la industria minera durante los acontecimientos de Sololá. Pero hace unos días, en el Ministerio Público, aparece una demanda, que supuestamente yo cursé en contra de la minera Montana. Se avisa sobre la supuesta demanda a algunos reporteros y “la noticia” se hace pública.

Aclaro: yo nunca mencioné a Montana en mi denuncia. Lo que pienso sobre esa compañía lo he repetido muchísimas veces, públicamente; pero eso es harina de otro costal. ¿Quién va a atreverse a presentar una denuncia ante el Ministerio Público, cuando allí se tergiversa la información, y se viola la confidencialidad que yo había solicitado, por consideración a mi familia?

Tal vez hay alguien, dentro del Ministerio Público, a quien le interesa que yo me vea envuelta en un escándalo. Podría ser parte del esfuerzo para desprestigiar a MadreSelva, del que fuimos advertidos recientemente.

Fuente: www.prensalibre.com


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