Revista electrónica de discusión y propuesta social 
Revista · Documentos · Archivo · Blog   Año 2 - 2005

::::albedrío::::

Revista
Editorial
Artículos
Entrevistas
Noticias

linea

Redacción

linea

Enlaces

linea

SiteMap
Contacto


Otros documentos de consulta

De orden internacional
De carácter oficial
Comunicados

 

 

 

¡Incapaces de cuidar!
Por Magalí Rey Rosa - Colectivo MadreSelva - Guatemala, 15 de abril de 2005

La Reserva de la Biosfera Maya es el área protegida más grande de Guatemala y una de las más importantes, declarada legalmente desde 1991.

Ante la indiferencia del Gobierno y de casi todo el pueblo guatemalteco, nuevamente se queman las áreas protegidas de Petén. Cada año, durante esta época, se calcinan miles de hectáreas, y donde hubo magníficas selvas y riquísima biodiversidad, van quedando solamente cenizas.

Ninguno de los equipos que han hecho gobierno desde 1990, entendió la verdadera importancia de la Reserva de la Biosfera Maya. Después de su declaratoria como área protegida, se hicieron algunos esfuerzos, pero nunca se dictaron políticas bien definidas y coordinadas, ni se invirtieron los recursos económicos ni humanos necesarios para asegurar su conservación.

En pocas palabras, nunca hubo voluntad política real para proteger un patrimonio que nos pertenece a todas y todos. Pero parece que tampoco a la mayoría de la gente le importa demasiado que se queme su patrimonio.

Así, entre la falta de voluntad política y la indiferencia ciudadana, la riqueza natural de Petén está condenada a muerte. ¡Qué tristeza tener que admitir que fuimos incapaces de cuidar y heredar a nuestros hijos tan magnífico legado natural!

La Reserva de la Biosfera Maya es el área protegida más grande de Guatemala y una de las más importantes, declarada legalmente desde 1991. Pero solamente su declaratoria como área protegida no sirvió para mucho. La Laguna del Tigre, el humedal más importante de todo el país y una de las más importantes zonas de recarga hídrica, que es teóricamente una zona de estricta protección, es una de las áreas más golpeadas, desde que la industria petrolera la partió en dos por medio de una carretera.

Desde entonces, la toma de tierras en esa área, por ganaderos y campesinos y la destrucción de los ecosistemas, han sido imparables.

Ganan la petrolera y algunos guatemaltecos, perdimos todos los demás. Ahora, miles de hectáreas dentro del mismo parque nacional Tikal, Yaxhá, Nakum y Naranjo son “reclamados” por varias familias de campesinos, quienes alegan que han habitado esa región desde antes de que fuera declarada como parte del área protegida.

Los campesinos cuentan con el apoyo de la presidenta de la Comisión de Ambiente del Congreso de la República y de la señora Rosenda Pérez, diputada por Petén.

Si se salen con la suya, una vez más, ganan unos pocos guatemaltecos, algunos políticos, y perdemos el resto de los habitantes del Planeta una de las áreas más ricas de todo el mundo, por la diversidad en naturaleza y los tesoros de cultura que aún alberga la Reserva de la Biosfera Maya.

Fuente: www.prensalibre.com


Copyright © El credito de las contribuciones es única y exclusivamente de los autores. El contenido de las contribuciones no representan necesariamente la opinión de la revista; los autores son responsables directos del mismo.