Revista electrónica de discusión y propuesta social 
Revista · Documentos · Archivo · Blog   Año 4 - 2007

::::albedrío::::

Revista
Editorial
Artículos
Entrevistas
Noticias

linea

Redacción

linea

Enlaces

linea

SiteMap
Contacto


Otros documentos de consulta

De orden internacional
De carácter oficial
Comunicados

 

 

 

Nos puede volver a pasar...
Por Magalí Rey Rosa - Guatemala, 20 de julio de 2007

El presidente Berger nunca dijo que iba a entregar el país a las transnacionales mineras.

Dentro de unas semanas volveremos a elegir, mediante voto, a los funcionarios públicos que gobernarán Guatemala durante los próximos cuatro años.

Para esta elección tendríamos que conocer las políticas ambientales que van a impulsar quienes salgan electos, porque nos puede volver a pasar: el presidente Berger, cuando era candidato, nunca dijo que iba a entregar el país a las transnacionales mineras (tal vez porque nadie se lo preguntó), y eso fue lo que hizo durante su mandato.

Ahora, que sabemos mucho más sobre las “maravillas” de la explotación de metales que hace cuatro años, gracias a ejemplos concretos, la ciudadanía tiene que exigir, a los aspirantes a Presidencia, diputaciones y alcaldías, que den a conocer su posición frente a la minería metálica.

Ya sabemos que la minería ofrece poquísimos empleos, y malos, para la gente local; y que genera un terrible deterioro en las relaciones entre las comunidades. De esto son ejemplo muchas comunidades de San Miguel Ixtahuacán y Sipacapa.

Sabemos que las compañías mineras no pagan impuestos, porque el mismo gobierno puede exonerarlas. (Pobrecitas las transnacionales, agradecidos deberíamos estar, porque con todo lo que arriesgan, está bien que les perdonen cientos de millones de quetzales en impuestos; mientras que al pueblo de Guatemala -con sus niños desnutridos y hambrientos y sus altos índices de pobreza- hay que exigirle que pague todos sus impuestos).

Sabemos que la minería metálica es una opción insostenible, que deja a las generaciones futuras sin posibilidades. El ejemplo más patético son las montañas yermas donde trabajó Exmíbal.

Además, sabemos que la minería hace más vulnerables a los habitantes de las regiones mineras -ya bastante empobrecidos- que no pueden competir con las poderosas transnacionales por el agua -un bien que es gratis para los mineros, que todos los guatemaltecos tenemos que pagar-. Los ejemplos son El Estor y San Marcos.

Otra cuestión que quedó clara es que el presidente fue el operador de las transnacionales a nivel nacional, mientras que los alcaldes fueron sus aliados incondicionales a nivel local. Por eso es tan importante que las poblaciones, en todos los municipios, se tomen el trabajo de conocer los compromisos de sus candidatos a la alcaldía.

Es obvio que las poblaciones directamente afectadas, aquéllas que se encuentran en los territorios apetecidos por las transnacionales mineras, no consideran la minería como opción de desarrollo. El ejemplo son los 15 municipios que han dicho “no” a la minería metálica.

No estoy segura de que esta situación sea igualmente obvia para el resto de la población guatemalteca. Pero debería serlo, porque si nos volvemos a equivocar, aquellos a quienes entreguemos el mando de nuestro país seguirán entregando lo que es nuestro al mejor postor.

Fuente: www.prensalibre.com


Copyright © El credito de las contribuciones es única y exclusivamente de los autores. El contenido de las contribuciones no representan necesariamente la opinión de la revista; los autores son responsables directos del mismo.