Revista electrónica de discusión y propuesta social 
Revista · Documentos · Archivo · Blog   Año 4 - 2007

::::albedrío::::

Revista
Editorial
Artículos
Entrevistas
Noticias

linea

Redacción

linea

Enlaces

linea

SiteMap
Contacto


Otros documentos de consulta

De orden internacional
De carácter oficial
Comunicados

 

 

 

No somos invasores
Por Magalí Rey Rosa - Guatemala, 31 de agosto de 2007

Millones de guatemaltecos no tienen tierra para cultivar, mientras el Gobierno entrega extensos territorios a las transnacionales mineras

Cuando empezó el debate alrede- dor de la minería química de metales en Guatemala, uno de los argumentos más utilizados por sus defensores fue que ésta generaría empleo. El presidente Óscar Berger dijo que por eso debíamos ver como una bendición a la minería metálica.

A estas alturas, creo que ha quedado claro que la explotación de metales genera pocos empleos, algunos -por cierto- bastante peligrosos. Además, ha generado desempleo, porque mucha de la tierra concedida para la minería era la única que tenían para cultivar los campesinos afectados de Izabal y Alta Verapaz.

Pero lo que no teníamos claro es que generaría tanta violencia, tan pronto. Sabemos que hay miles, por no decir millones, de guatemaltecos que no tienen tierra para cultivar, mientras el Gobierno entrega extensos territorios a las transnacionales mineras. Así se agrava uno de los principales problemas de Guatemala: la tremenda desigualdad en la tenencia de la tierra entre ricos y pobres.

“No somos invasores, somos nativos. Estamos aquí porque tenemos hambre. Tenemos que comer y tenemos hijos que alimentar. El terreno guatemalteco ha sido adueñado por grandes empresas que han agarrado grandes territorios, y a nosotros los indígenas nos han dejado al margen.

Por esa necesidad de comer y de mantener a los hijos, nos vemos en la necesidad de estar en esta tierra. Aunque la empresa viene muchas veces y manifiesta que (la tierra) es de ella, nosotros sabemos firmemente de que la tierra donde estamos ahora es de nosotros y de nuestros hijos. Es lo único que pedimos nosotros, es poder vivir y comer”.

Este es el testimonio de uno de los guatemaltecos que fueron desalojados violentamente por la Compañía Guatemalteca de Níquel (CGN), en noviembre del 2006 y en enero del 2007, que puede encontrarse completo en el fotorreportaje www.mimundo.org. En estos días se espera un nuevo desalojo.

La CGN ha presentado los desalojos como algo pacífico porque no corrió sangre, pero para los seres humanos a quienes les destruyeron sus casas, éstos fueron hechos sumamente violentos, que los dejaron en una situación de pobreza y desamparo aún más crítica. Cuando el gobierno actual renegoció la concesión de CGN, se sabía que había graves problemas con la tenencia de la tierra en esas áreas. Los “negociadores” oficiales decidieron ignorarlos. Ahora, miles de guatemaltecos sufren las consecuencias.

La responsabilidad de lo que está sucediendo en Izabal es del Gobierno. ¿Se dan cuenta, señores candidatos, de que la minería metálica es una opción de muerte para la naturaleza, y que nos afecta a todos, por razones aún más vitales que el inaceptable asunto de las regalías?

Fuente: www.prensalibre.com


Copyright © El credito de las contribuciones es única y exclusivamente de los autores. El contenido de las contribuciones no representan necesariamente la opinión de la revista; los autores son responsables directos del mismo.