Aplauso a la CC
Por Magalí Rey Rosa - Guatemala, 20 de junio de 2008
La Corte de Constitucionalidad resolvió con lugar la acción de inconstitucionalidad de ciertas frases contenidas en los artículos 19, 20, 24, 27, 81 y 75 de la Ley de Minería. Esta acción en defensa de derechos ambientales planteada por Centro de Acción Legal, Ambiental y Social demuestra el valor de la participación ciudadana en la construcción de un Estado más fuerte. Cito parte del considerando de la Corte de Constitucionalidad: “…el enunciado que dispone la primacía del interés colectivo sobre el individual se fundamenta en la protección de derechos tales como el de un medio ambiente sano, adecuado y equilibrado, por ser prioridad para la vida y la salud de la sociedad; por lo que la obligación del Estado no se limita a prevenir el daño al medio ambiente, sino que es ineludible el ejercicio positivo en tomar acciones para prevenirlo, y así evitar que otros lo destruyan” y “…en concordancia con lo establecido en el texto supremo, la observancia de las obligaciones internacionales adquiridas y lo señalado en la normativa ordinaria, la protección y mejoramiento del medio ambiente y los recursos naturales y culturales es fundamental para el desarrollo social y económico del país, en aras de satisfacer las necesidades presentes, sin comprometer a las generaciones venideras”.
Estos textos marcan un hito histórico, porque los magistrados Mario Pérez, Gladys Chacón, Juan Francisco Flores, Roberto Molina, Alejando Maldonado, Vinicio Rafael García e Hilario Roderico Pineda sentaron un precedente importante al priorizar el bien común, al reconocer la importancia del derecho a un ambiente sano y al tener en cuenta también los derechos de las generaciones futuras, basados en el texto constitucional. Este fallo devuelve esperanza a una ciudadanía frustrada y agotada, y merece un fuerte aplauso. La resolución ya fue publicada en el diario oficial; hoy es sentencia firme. La primera consecuencia inmediata es que Montana Explotadora ya no debería descargar sus aguas contaminadas en el río Tzalá. El dique de colas, que contiene las aguas con cianuro, químicos tóxicos y posiblemente otros elementos nocivos para la salud y el ambiente, está peligrosamente lleno; la compañía había anunciado que pronto tendría que descargar esas aguas en el río.
Según los expertos consultados, es prácticamente imposible que las aguas de descarga de una mina no contengan contaminantes, pero hay soluciones. Tendría que existir una planta para la destrucción del cianuro, según la información consignada en la Evaluación de Impacto Ambiental con la que Montana/Goldcorp consiguió los permisos ambientales para operar, pero hay quienes afirman que ésta nunca se construyó. Si la planta de destrucción de cianuro existe, se debe construir una segunda planta de tratamiento, para deshacerse de los otros elementos nocivos.
Cada día que la mina opera, aumenta el riesgo de que el dique se desborde, sobre todo porque apenas ha empezado la temporada de lluvias, por lo que la compañía minera debe contratar inmediatamente una planta de tratamiento móvil; éstas existen. Ahora, el monitoreo de las aguas del dique de colas tiene que ser una prioridad, tanto para el Ministerio de Ambiente (MARN) como para la sociedad civil. Toca al Gobierno dar al MARN todo el apoyo político y económico necesario para que éste pueda cumplir con la responsabilidad que le corresponde.
Fuente: www.prensalibre.com.gt |