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Improvisación e irresponsabilidad gubernamental
Por Mario Sosa* - Guatemala, 18 de mayo de 2020

El gobierno declaró el inicio a la fase de mitigación para afrontar la pandemia por Covid-19. Lo hizo con improvisación e irresponsabilidad, poniendo en riesgo a miles de ciudadanos.

En específico, decidió un toque de queda ampliado para los días 15 al 17. Prohibió la circulación de vehículos y personas, salvo en horario de las 8 a 11 AM, cuando las personas estarían permitidas a transitar a pie hacia las tiendas de barrio para adquirir lo indispensable. La intempestiva decisión comunicada el día 14 por la noche, como era de esperarse, generó que el día viernes, los guatemaltecos salieran masivamente con ese propósito. Así mismo, que muchos campesinos y comerciantes tuvieran pérdidas al no poder trasladar y entregar productos de reciente cosecha hacia los mercados locales, regionales y metropolitanos.

Contrario a lo que hubiera sido una decisión planificada, con la información previa hacia la población, el abastecimiento al menudeo habría podido registrarse de forma ordenada y no caótica como resultó. Habría posibilitado, así mismo, que agricultores y comerciantes previeran y planificaran lo necesario para evitar pérdidas de producto y, por consiguiente, en sus economías ya maltrechas.

Más allá de la indudable responsabilidad que la ciudadanía debe asumir para garantizar el indispensable distanciamiento, el gobierno tenía la obligación de hacer un anuncio de esa naturaleza con la mínima planificación, que evitar una reacción social masiva como la que ocurrió, en especial el día 15 de mayo. Con ello, la decisión gubernamental se convirtió en un factor que puso en riesgo de contagio a la población que salió a la calle para abastecerse.

En una entrevista de radio el día viernes, el Presidente afirmó que las medidas anunciadas podían representar un riesgo grande, el cual, sin embargo, era necesario ante el avance de la pandemia. ¿Si lo que se pretende es evitar el menor contagio, cómo es posible que se diga que esto era un riesgo necesario? Esto claramente denota contradicción e irresponsabilidad gubernamental, al tomar una medida que cierra el país unos días y lo vuelve a abrir otros, para volver a la dinámica anterior a la misma.
 
Adicionalmente, dicha medida gubernamental generó que campesinos, en especial de departamentos de Totonicapán, El Quiché, Sololá y Chimaltenango, protestaran públicamente. En varios puntos fueron reportados bloqueos de carretera para evitar el tránsito de transportes correspondientes a empresas que, según acusaron los campesinos, habían sido eximidas de la medida de restricción. “Si a nosotros no nos dejaron transportar nuestros productos, tampoco vamos a permitir que las empresas grandes lo hagan.”, afirmó uno de los manifestantes. En otro punto, una autoridad comunitaria cuestionaba la discriminación a la transportación y comercio campesina, mientras se permitía la transportación y comercio de las grandes empresas, al mismo tiempo que exigían igualdad en los permisos o limitaciones. En uno de los bloqueos, registrado en San Francisco El Alto (Totonicapán), la protesta fue reprimida por las fuerzas de seguridad del Estado, lo cual inclusive enardeció aún más a los vecinos del lugar.

Así las cosas, la fase de mitigación inicia con una decisión gubernamental que aumento las posibilidades de contagio del virus y con el descontento generado en el campesinado, principalmente maya.

Es deseable que los ciudadanos y ciudadanos asumamos con responsabilidad las medidas indispensables de distanciamiento social, para evitar que el Covid-19 se propague con mayor rapidez. Pero también es necesario que las autoridades gubernamentales tomen decisiones coherentes, planificadas y oportunas, de tal manera que estas no sean contraproducentes a los propósitos anunciados y no generen mayores afectaciones sanitarias, económicas y sociales. Es imprescindible, además, que se opte por la información y el diálogo, antes que por las medidas autoritarias y represivas.

* Investigador en el Instituto de Investigación y Proyección sobre el Estado (ISE), Vicerrectoría de Investigación y Proyección, Universidad Rafael Landívar.


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