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Preguntas sobre Cuba
Por Marco Vinicio Mejía - 25 de marzo de 2004

Luego de intentar la toma del Cuartel Moncada, el 26 de julio de 1953, le preguntaron a Fidel Castro por el autor intelectual del frustrado asalto, a lo que respondió: "El único responsable intelectual es José Martí". Esa convicción ha acompañado el carácter nacionalista de la Revolución cubana. Expropió riquezas y eliminó privilegios, medidas que en su momento adoptó la Revolución guatemalteca en el período 1944-1954.

En el marco de la llamada "Guerra Fría", a los cubanos sólo les quedaba ligar su destino a uno de los protagonistas de la "álgida" contienda, la Unión Soviética. Era la única opción que tenían para no repetir la experiencia de aplastamiento de la Revolución guatemalteca en 1954. "¿Qué hacer?" --preguntó Ernesto Guevara-- para volver a cuestionar, "¿Simular hacer lo que se debe hacer o hacerlo y ser reprimidos?".

La radicalización del discurso de la Revolución guatemalteca iniciada en 1944 en contra del imperialismo norteamericano, varios años antes del triunfo de la Revolución cubana y en plena psicosis por la Guerra Fría, pareció justificar la invasión financiada por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en 1954. El inicio de la Perestroika y la apertura de un proceso político más amplio en Guatemala, ambos originados en 1985, hizo posible que se admitiera públicamente este agraviante hecho. Durante todo ese tiempo pareció una herejía política condenar la invasión patrocinada por los Estados Unidos mientras ahora se ha generalizado la opinión de que la misma provocó el estancamiento socioeconómico y la polarización política en nuestro país.

El repaso de las causas de la caída del gobierno revolucionario de Arbenz hace medio siglo, requiere iniciar una interpretación histórica aún pendiente. A pesar de sus funestas consecuencias y constituir una abierta violación de la soberanía guatemalteca, al igual que las invasiones de República Dominicana (1965), Granada (1983) y Panamá (1989), no se ha mantenido una actitud crítica hacia la repudiable política exterior norteamericana, la cual ha sido exitosa con países débiles --o relativamente débiles como Iraq o Afganistán--, pero que no le ha valido para defender sus intereses hegemónicos frente a la creciente fortaleza de la Comunidad Europea y los "dragones asiáticos".

Los problemas de Cuba tienen que ver con sus vínculos con los Estados Unidos, los cuales invocaron pretextos "humanitarios" en 1898 para invadir la isla, impidiéndole su independencia, la cual sólo alcanzaron el 1º. de enero de 1959, 155 años después de la haitiana.

Se estima que el eufemísticamente llamado "embargo" impuesto por los Estados Unidos contra Cuba alcanza la cifra impresionante de 15 mil millones de dólares en afectaciones producidas a Cuba. Más lamentable que el aspecto económico son los sufrimientos ocasionados al pueblo isleño.

También el terrorismo ha sido un instrumento constante de la política exterior de los Estados Unidos contra Cuba. La relación de innumerables sabotajes y atentados es escalofriante. No menos indignante es enterarse de las agresiones biológicas contra el pueblo cubano.

La confrontación entre Estados Unidos y Cuba no es sólo económica sino política e ideológica. Cuba adoptó el modelo socialista para garantizar el apoyo soviético y mantener la estabilidad de su economía. De lo contrario, ésta se habría "hundido como un barquito de papel" ante el bloqueo norteamericano, según la expresión de Julio Cortázar.

El cambio de ese modelo es una decisión que sólo los cubanos pueden asumir. Más allá de la solidaridad con el pueblo cubano, la crítica al socialismo isleño no puede pedírsele a un país permanentemente agredido, ya que esto equivaldría a extender su acta de defunción política. Lo más justo es reconocer que los Estados Unidos son los responsables del carácter monolítico del Estado cubano.

Los latinoamericanos no debemos preguntarnos qué queda para Cuba. La cuestión sería más bien: ¿acaso quienes están más acorralados son nuestros países y los demás pueblos del Tercer Mundo? A esta interrogante se suman los cuestionamientos del ministro cubano Felipe Pérez Roque en la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas el 5 de abril de 2001: ¿Ha visto alguien en Cuba siquiera una vez a la Policía golpeando a los trabajadores o a los estudiantes en una manifestación, disparando contra ellos balas de goma, lanzándoles perros, caballos o gases lacrimógenos, como ocurre diariamente en no pocos rincones del mundo de hoy? [...] ¿Alguien en esta sala puede mencionar un solo caso de tortura, asesinato o desaparecido en Cuba? ¿Alguien en esta sala conoce un solo caso de periodista asesinado en Cuba, o de secuestro de niños, como no sea el intento fallido de secuestrar a un niño cubano en Estados Unidos, o de venta de niños, o de esclavitud infantil? ¿Alguien oyó hablar alguna vez de un escuadrón de la muerte en Cuba? ¿Alguien ha visto en Cuba una manifestación de madres y abuelas clamando por sus hijos y nietos asesinados o desaparecidos? ¿Ha oído alguno de ustedes que el gobierno cubano, a espaldas del pueblo, haya impuesto un programa de ajuste del Fondo Monetario Internacional o que haya regalado las riquezas del país a las transnacionales? ¿Se han preguntado ustedes por qué tras 40 años de bloqueo y 10 años de gravísimas dificultades económicas conservamos, y crece por día, el apoyo abrumador de nuestro pueblo?

Tomado del diario La Hora - www.lahora.com.gt


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