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En el nombre del banano
Por Marco Vinicio Mejía - Guatemala, 28 de junio de 2005

En la reunión de la OEA de 1954 en Caracas, Estados Unidos impulsó un acuerdo que condenó al gobierno de Jacobo Árbenz por formar parte de la intervención “comunista” en el continente, que constituía “una injerencia en los asuntos internos americanos” y una “amenaza al sistema”. Ése fue el pretexto para concebir y orquestar la “Operación Éxito”, que llevó al poder un gobierno “compatible” con la United Fruit. Los convenios internacionales fueron violados y las organizaciones internacionales demostraron ser incapaces de contener la agresión contra un país débil.

A principios del siglo XX, la UFCO tenía explotaciones en Colombia, Costa Rica, Cuba, Honduras, Jamaica, Nicaragua y Panamá. La magnitud de sus propiedades, en 1930, sólo puede apreciarse si se estima que equivalía al 13 por ciento de la superficie terrestre de Guatemala, 28 por ciento de la de Costa Rica o al 4 por ciento de la superficie conjunta de Panamá, Honduras, Costa Rica y Guatemala. La historia de las exportaciones de banano evidencia cómo un producto dominó la economía guatemalteca y determinó la naturaleza de su incorporación al mercado internacional.

La reforma agraria impulsada por el gobierno de Jacobo Árbenz Guzmán provocó una sistemática labor de zapa patrocinada por la Frutera y guiada por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de los Estados Unidos. Hace 51 años se produjo la interrupción del experimento democrático iniciado en 1944, pero, al final, ¿qué ocurrió con la transnacional intervencionista?

En 1960, la UFCO anunció su disposición de vender, alquilar o negociar sus posesiones en Latinoamérica y que luego compraría la producción a los nuevos propietarios o arrendatarios de las plantaciones. Esa especie de desafecto por las tierras se debió a las luchas sociales contra la Frutera, un “viento humano” profetizado en el Viento Fuerte de Miguel Ángel Asturias:

“[...] es el ‘viento fuerte de las reformas sociales’, lo que está barriendo con los restos de ese imperio de oprobio y de vergüenza, al que sólo le faltó su bandera negra, con las tibias cruzadas, y la calavera riéndose de las mejores tradiciones americanas, incluyendo a los Estados Unidos.”

Fuente: www.lahora.com.gt


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