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La interminable conquista
Por Marco Vinicio Mejía - Guatemala, 6 de julio de 2005

Hace 464 años falleció Pedro de Alvarado, durante la campaña para sofocar una sublevación de indios en Nueva Galicia, México. El Adelantado resbaló en su caballo por una pendiente y salió mal herido. Tras varios días de sufrimientos, murió en Guadalajara, el 4 de julio de 1541. Su deceso coincidió con la institucionalización colonial en Guatemala, luego de los primeros años de la sangrienta invasión, mal llamada Conquista. La desaparición física de Alvarado y el desastre natural que destruyó la ciudad de Santiago, el 11 de septiembre de 1541, fueron factores que impidieron la violencia ante la aplicación de las Leyes Nuevas, con las que la Corona española trató de modificar las instituciones de la esclavitud y de la encomienda-repartimiento, las cuales justificaron la posesión de los indios.

Ese 4 de julio, Alvarado dictó su testamento. Ordenó que su cuerpo fuera enterrado en la iglesia parroquial de Guadalajara, que luego lo trasladaran al convento de Tiripitío, y por último al convento de Santo Domingo de México. En 1568, su hija Leonor de Alvarado, pidió licencia para depositar sus huesos en la catedral de Guatemala. El historiador Fuentes y Guzmán refirió haber conocido el sepulcro de Alvarado en esa iglesia, que fue demolida para construir una nueva, pero advirtió que cuando escribió su crónica (más o menos en 1690), los restos ya no estaban. Desde entonces se desconoce dónde se encuentra su tumba.

Pedro de Alvarado fue un aventurero duro, cruel, con ambiciones sin límites. Si no quedó rastro físico de él, subsiste su espíritu de despojo de las riquezas materiales y humanas, junto con el avasallamiento de la cultura y del derecho de los pueblos indígenas a la existencia. Frente a la interminable conquista está el proceso inconcluso de emancipación. Hubo independencia política de España, pero caímos bajo el control económico, político y cultural de Estados Unidos, del cual sólo ha escapado Cuba.

La independencia que espera sólo será posible con el enriquecimiento cultural recíproco, expresión del respeto mutuo en todos los órdenes. ¿Cómo alcanzar la emancipación mental? Mediante la superación del control y del sometimiento, al que por conveniencia o servilismo mas no por necesidad, nos quieren condenar los dueños del poder en Guatemala.

Fuente: www.lahora.com.gt - 050705


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