Revista electrónica de discusión y propuesta social 
Revista · Documentos · Archivo · Blog   Año 2 - 2005

::::albedrío::::

Revista
Editorial
Artículos
Entrevistas
Noticias

linea

Redacción

linea

Enlaces

linea

SiteMap
Contacto


Otros documentos de consulta

De orden internacional
De carácter oficial
Comunicados

 

 

 

Portillo: maleficios públicos
Por Marco Vinicio Mejía - Guatemala, 24 de julio de 2005

Se insiste en atribuir al gobierno anterior la peor de las corrupciones, sin analizar las causas culturales del problema. La mayoría de los medios escritos de comunicación se ha prestado a esta estrategia para legitimar la simbiosis entre el gran empresariado y el gobierno. Más allá de la doble moral entre los "buenos" y los "malos", hace falta un estudio imparcial y desapasionado del antagonismo entre Alfonso Portillo y la clase empresarial, el cual se originó con la liberación de mercados cautivos como el de los lácteos, el pollo, el cemento, la cerveza, la harina, el azúcar y los fertilizantes, entre otros. Según Portillo, el Estado debía dejar de ser rehén de los poderes fácticos y tradicionales. El ocho de noviembre de 2002, afirmó sentirse insatisfecho de gobernar con la oposición total del sector privado, pero no había "otra manera de hacerlo". "Un presidente que se digne de ser presidente (no debía permitir) que le dijeran lo que tiene que hacer, como me dijo a mí el sector privado, que me llevó la agenda de lo que tenía que hacer. Les dije: "Señores, se acabó". Hoy el Presidente nombra a su Ministro de Economía que no pertenece al sector privado, nombra a su Ministro de Finanzas que no pertenece al sector privado y nombra a su Presidente del Banco Central y su Ministro de Agricultura. Ese es todo el choque. Porque han estado acostumbrados a manejar la política económica y a decirle al Presidente lo que tiene que hacer". En esa ocasión previó su destino: "por primera vez un gobierno golpeó la mesa y dijo: 'ya basta de tener un Estado servil y un Estado que se preste a los intereses de los que han estado bien toda la vida'. Levanté la voz y no me arrepiento. Ya me llegaron amenazas de que no voy a poder quedarme a vivir en el país".

El ex Presidente emprendió la "liberalización de la política", como si fuera una cruzada personal, sin convocar a las fuerzas sociales que lo condujeron a la presidencia y así contar con el respaldo que le permitiera negociar en términos de igualdad con el sector privado. La amplia base social que lo eligió le retiró su apoyo cuando se incumplió el ofrecimiento de campaña, de esclarecer los términos en que se efectuaron las privatizaciones, en especial la de GUATEL, la empresa telefónica nacional.

La "liberalización de la política" de Portillo se dirigía a superar el mercantilismo, en el cual las actividades comerciales y productivas han dependido de licencias especiales, concesiones de monopolio y privilegios comerciales. Con un Estado burocratizado y pletórico de leyes, se ha antepuesto el principio de la redistribución al de la producción de la riqueza, entendida la redistribución como la concesión de privilegios y monopolios a elites privadas que dependen de él y de las que también es dependiente. Los híbridos resultantes han sido los Estados-gobierno a la par de los empresarios-legales. La clase empresarial, en lugar de propiciar la libre competencia e incentivar la creatividad, se acomodó al mercantilismo. Sus mejores esfuerzos se han dirigido a conservarse en el estado de gracia de los favores oficiales y concebir la actividad industrial como una sinecura o una renta en vez de un esfuerzo encaminado a la creación de la riqueza.

Fuente: www.lahora.com.gt - 230705


Copyright © El credito de las contribuciones es única y exclusivamente de los autores. El contenido de las contribuciones no representan necesariamente la opinión de la revista; los autores son responsables directos del mismo.