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Momentos de fama
Por Marco Vinicio Mejía - Guatemala, 22 de febrero de 2007
mvmejia2@intelnett.com

El sábado 18 de septiembre de 2004, Carol, Mercy, Susy, Kim, Vilma, Valeria, Erica, la Seca, Ana, Beatriz, la China y Maribel iniciaron su participación como equipo de fútbol en Futeca, en la zona 14. Al colectivo lo llamaron Las Estrellas de la Línea. Su "debut" fue un pretexto para grabar un documental que sirviera para reconocer que la prostitución es "una decisión legítima de trabajo" y que las improvisadas actrices dejaran de ser víctimas de la violencia de policías y pandilleros.

Resultó evidente el afán de protagonismo mediático y que la amistad en ese sórdido ambiente es un espejismo. Valeria "ejerce" en otro lugar. Beatriz abrió un puesto de comida que fracasó. La novia de Vilma estuvo detenida. Susy tuvo problemas legales con sus hijos. Maribel, la China y Kim huyeron ante las amenazas de los mareros. Mercy, talvez esté de regreso en El Salvador.

Al final, me quedó la sensación de que estas mujeres fueron utilizadas por los documentalistas para provocar a la hipócrita sociedad guatemalteca, cuya doble moral es proverbial. No hubo una propuesta sostenida para encontrar un remedio que ni el mismo sabio griego Solón pudo hallar, cuando en el siglo VI antes de Cristo dictó normas de protección para las prostitutas.

Otra vez alertaron de un problema sin formular soluciones. No hubo una propuesta para atender la explotación sexual de niños y niñas. No se pidió la inclusión de las sexo servidoras en el régimen de seguridad social. Se evitó relacionar la venta de placer con los riesgos que afrontan las emigrantes.

Las medidas para encarar el fenómeno son tan variadas como la imaginación de quien las proponga. La más común es no hacer nada. A pesar de que es una práctica común, no está legalizada y sólo se persiguen las actividades estrictamente delictivas, como el proxenetismo y la corrupción de menores.

En Guatemala, esta clase de sexo es tanto comercio como industria. Sus actividades comprenden desde barras show a casas de masajes, servicios a domicilio y encuentros callejeros. No creo que haya institución o estudioso que sepa las cantidades de dinero que mueve el negocio y cuántas personas trabajan en él.

El momento de "gloria" de las "estrellas de línea" ya pasó. Fue una ocurrencia aislada. No tomó en cuenta que, alrededor de la prostitución, florece la delincuencia organizada, la extorsión, el tráfico humano, la violencia y el crimen. Para acabar con ello, un método es su regulación. Al normar la actividad se acabaría con los proxenetas. Existiría mayor transparencia en el sector, mejor higiene en su práctica, control riguroso de los lugares de ejercicio y más facilidad para perseguir el delito.

Mientras, la profesión más vieja en Guatemala continúa sin ser atendida por los poderes de derecho y de hecho. ¿Hasta cuándo se les dará un lugar que no sean las catacumbas ni las aceras de las calles?

Fuente: www.lahora.com.gt - 200207


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